La copiosa lluvia provocó que el agua rebasara las compuertas y muros del antiguo embalse lo cual originó un fuerte caudal que inundó el Paseo de la Presa, Sangre de Cristo, Cantarranas, la Subterránea y el Cantador, entre otras calles

Astrid Avilés

Guanajuato.- La Presa de la Olla se desbordó por la copiosa lluvia en la ciudad, lo que ocasionó que las vialidades de Paseo de la Presa, el Cambio, Sangre de Cristo, y Cantarranas fueran cerradas durante 40 minutos dada la enorme cantidad de agua que pasaba, la cual superaba la altura de la banqueta.

La calle subterránea se inundó en su totalidad, por lo que fue cerrada completamente la circulación a los vehículos por un lapso aproximado de 2 horas.

La contingencia duró 1 hora, desde las 6:00 de la tarde hasta las 7:00 de la noche aproximadamente, a las 7:15 ya había terminado la contingencia y Paseo de la Presa fue reabierto a la circulación de vehículos menores ya que para el transporte público se mantuvo la circulación. No hubo reporte de daños materiales ni humanos que lamentar.

Las compuertas tuvieron que ser reabiertas ya que desde el martes por la noche se abrieron luego que la presa llegara a su tope de captación, sin embargo en el transcurso del día fueron cerradas nuevamente lo que ocasionó que el agua se desbordara por el lado de la Atalaya incluso, el nivel superó la altura de la compuerta donde se derramó el líquido. También por el otro extremo de la presa, frente a la Secretaría de Finanzas, se desbordó el agua.

De inmediato, elementos de Protección Civil y bomberos tuvieron que realizar maniobras para reabrir las compuertas las cuales además estuvieron atoradas con ramas de árboles, tierra y basura, lo que impidió por momentos las acciones, sin embargo se logró la acción liberando así una gran cantidad de agua que corrió por el cauce del río.

Durante más de una hora, personas que se encontraban en las zonas afectadas y principalmente en Paseo de la Presa, el Cambio, Sangre de Cristo y Cantarranas tuvieron que esperar para salir de sus autos o bien para caminar por la zona ya que la cantidad y la fuerza del agua era tal que resultaba peligroso, tal como lo testificó Armando de la Cruz secretario del PRI quien dijo haberse quedado atrapado en el interior de su auto por unos 60 minutos.

Dada la altura y la fuerza que alcanzó la corriente, arrastró gran cantidad de tierra y piedras, además de basura lo que en zonas las alcantarillas sufrieron azolves que impedían el flujo del agua.

En las zonas señaladas múltiples comercios se vieron afectados ya que el agua ingresó a los negocios y casas que se ubican en la zona por lo que optaron por poner tablas o cualquier otro objeto para frenar un poco la cantidad de agua que ingresaba.

Desvían las rutas de transporte          

Patricio Serna / GUANAJUATO

En varias zonas de la ciudad, especialmente la calle Subterránea, que otra vez se inundó, se formó un intenso caos en la circulación de automóviles y el transporte público.

Bajo la Alhóndiga de Granaditas, los niveles en esa parte de la Subterránea – por la cual circulan la mayoría de las rutas del transporte público— superaron los 50 centímetros de profundidad, a tal grado que la circulación tuvo que ser cerrada en espera de que descendieran.

Los camiones de mayor tamaño debieron buscar rutas alternas para completar sus recorridos, lo cual también afectó a los vehículos particulares que iban a su destino.

También resultaron afectados los usuarios del transporte público, que se desorientaron por la circulación de las rutas, buscaron refugio en los comercios cercanos.

“Ya tenemos aquí casi la hora esperando a que la lluvia baje o a que el camión pase, lo que sea primero. Ahora sí se nos vino el cielo encima, lo peor es que los túneles, por donde se va mi camión a allá por la central quien sabe por dónde le vaya a dar”, dijo Alma Zavala, notablemente preocupada, mientras buscaba refugio de la lluvia frente al Mercado Hidalgo.

Se extiende cauce por todas partes

Lourdes Vázquez / Guanajuato

Las principales calles del Centro Histórico fueron cerradas a la circulación vehicular, ante el fuerte caudal que se generó desde Paseo de la Presa, Embajadoras, El Cambio, Sóstenes Rocha, Sangre de Cristo y Padre Belauzarán que obligó a interrumpir el paso en la calle Subterránea y Cantarranas.

A través de redes sociales, ciudadanos guanajuatenses comenzaron a publicar videos sobre las inundaciones que sufrieron algunas calles y varios negocios, como en la calle Sangre de Cristo en donde incluso un automóvil se quedó varado y el agua casi lo cubrió.

Incluso un buen número de personas que en ese momento caminaban por la calle, tuvieron que buscar resguardo pues no pudieron continuar.

Por todo Paseo de la Presa el agua llegaba hasta las rodillas y corría con una fuerza impresionante, según los videos publicados por usuarios de Facebook que en ese momento caminaban por la calle y fueron sorprendidos por la corriente.

“Se está desbordando la presa, está saliendo el agua por todas partes”, alertaron por la red social.

Alrededor de las 6:00 de la tarde, la Dirección de Seguridad Ciudadana, informó que la calle Cantarranas quedaba cerrada a causa de las lluvias, por lo que se recomendaba tomar vías alternas así como manejar despacio; no obstante, en punto de las 6:30 después se informó que la calle Subterránea también fue cerrada de manera temporal “debido a los encharcamientos que se registran en estos momentos. Se sugiere tomar vías alternas, reducir la velocidad y usar el cinturón y mantener luces encendidas”.

Alrededor de las 7:20 de la tarde comenzó a disminuir la lluvia y bajó el caudal, por lo que al menos las calles Padre Belauzarán, Sangre de Cristo y Cantarranas, fueron abiertas a la circulación.

Corren para refugiarse en los comercios

Maria Espino / Guanajuato

Estudiantes, oficinistas, comerciantes y niños: todos fueron sorprendidos por el torrente de agua que de pronto invadió la calle Sangre de Cristo, a la atura del estacionamiento San Pedro, y que les obligó a refugiarse en los comercios que estaban abiertos.

Ciudadanos que viajaban en sus vehículos al momento en que el agua llegó hasta esa calle, quedaron varados por un largo rato, hasta que fueron avanzando lentamente, pero llegó un momento que el paso hacia Embajadoras fue imposible y decidieron regresar para salir rumbo a la calle Cantarranas.

El caudal de agua recorrió toda la calle Padre Belauzarán, hasta que la corriente se dividió y una parte agarró curso hacia calle de Cantarranas, alcanzando a llegar hasta la salida de la Subterránea que conecta con la Plaza Allende, y la otra parte hacia el túnel que conecta con calle Padre Belauzarán, por donde descendió hasta llegar a la calle Alonso y de ahí hasta avenida Juárez.

En calle Sangre de Cristo algunas personas se esperaron hasta que disminuyó la corriente de agua, pero otras decidieron cruzar y estuvieron a nada de caerse, debido a la fuerza con que descendía el agua.

Padres de familia que al momento de la inundación caminaban con sus pequeños hijos, optaron por cargarlos para evitar que se mojaran, pero aún así terminaron empapados por la lluvia que no paraba.

Algunos jóvenes y adultos, para alcanzar a llegar a sus hogares, decidieron  trepar a la entrada del estacionamiento San Pedro, por donde está la Caja Popular, y aunque se mojaron consiguieron llegar hasta este edificio en donde unos se resguardaron de la lluvia y otros se quitaron los zapatos, se arremangaron los pantalones y siguieron su camino retando el curso de la corriente.

Aunque muchos se espantaron y alarmaron por el hecho, algunas personas decidieron contemplar y disfrutar el espectáculo que brindó el cauce de agua a su paso por estas emblemáticas calles de la ciudad.

Cerca de las 7:30 de la noche la corriente de agua disminuyó en este punto de la ciudad, en donde la gente que había estado esperando pudo caminar hacia sus respectivos destinos.

*EZM