Agencias

Florida.- Aunque la llegada a Marte del Perseverance, el rover de la NASA, fue manejada casi como una película de estreno, con videos en HD y todo el aparato de marketing y promoción de la agencia espacial estadounidense, esa no es la única misión que llegó al planeta rojo en febrero.

Primero le tocó a la sonda Hope, una misión de los Emiratos Árabes Unidos, que se colocó en órbita marciana el 9 de febrero. La sonda Al-Amal (que se traduce del árabe como esperanza) consiguió algo histórico al ser la primera misión de una nación árabe en el planeta; esta misión tiene un perfil climático, con lo que la sonda será el primer satélite meteorológico de Marte.

El segundo turno para colocarse en la órbita de Marte fue para la misión china Tianwen-1, antes, incluso, de la llegada del Perseverance, fue el 10 de febrero después de un viaje de casi siete meses desde la Tierra, pero debido a la importancia de esta última y a la gran promoción que se le dio, pasó casi desapercibida –al menos en el mundo occidental, ya que en Weibo (una red social china que se usa allá en lugar de Twitter y Facebook) hubo 29 mil publicaciones y un alcance de 150 millones de lectores, según algunos especialistas.

Pero más allá de que se conozca o no la misión a nivel mundial, Tianwen-1 es una muy importante misión en lo que a exploración espacial se refiere.

La sonda, que entró en órbita marciana apenas un día después que Hope y una semana antes de que llegara Perseverance, ha hecho un par de ajustes en la órbita del cuarto planeta del Sistema Solar y la semana pasada se colocó en órbita estacionaria, informó Xinhua, la agencia de noticias estatal de China.

Febrero, mes marciano

La misión contempla orbitar unos tres meses alrededor de Marte, pero el objetivo de Tianwen-1 es mucho más ambicioso y tienen planeado soltar una nave para aterrizar en el Planeta Rojo en mayo. De lograrlo, China sería la tercera nación en lograr aterrizar en Marte. 

Y coincidirá sobre el planeta con las labores que ya realiza la nave norteamericana Perseverance. Será la primera vez que coinciden dos naves humanas sobre el planeta rojo.

Toda la misión exige mucha precisión en la navegación espacial, además de un muy difícil descenso a la superficie del planeta rojo. Hacer todo esto en su primera misión es algo que ningún otro país ha logrado hacer en un solo intento. Es tan difícil aterrizar en Marte que apenas el 50% de las misiones enviadas logran su cometido. 

Por lo pronto, en su órbita estacionaria, la sonda dará una vuelta al planeta en aproximadamente dos días

–los días en Marte son unos 40 minutos más largos que en la Tierra- y permanecerá así hasta mayo, cuando lance una nave para aterrizar junto con el rover.

La misión Tianwen-1 es bastante ambiciosa en todos sentidos (quizá más que la misión de la NASA de la cual hemos visto todo). Por lo pronto, habrá que esperar a mayo, cuando la misión china se enfrente a su mayor reto, que es descender y aterrizar en suelo marciano.