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Se cumplen 411 desde que Galileo descubrió los cráteres de la luna

Juana Adriana Rocha

Guanajuato.- Todos conocemos a Galileo Galilei (Pisa, 1564) como responsable de la teoría del heliocentrismo. El astrónomo, ingeniero y físico italiano desempolvó los estudios del polaco Nicolás Copérnico que sostenían el Sol era el centro del universo y los planetas giraban en torno a él.

El 7 de enero de 1610, Galileo hizo otro gran descubrimiento: los cráteres de la Luna.

El hallazgo

El 1609 un óptico alemán llamado Hans Lippershey construyó un telescopio que Galileo perfeccionó para observar la Luna. En sus observaciones escribió: “no posee una superficie pulida y regular, sino áspera (…) Está llena de cavidades similares a las montañas y valles de la Tierra, pero mucho mayores”.

Como todo hombre del Renacimiento tenía múltiples talentos, entre ellos, el dibujo. Así que Galileo dibujó lo que contempló a través del catalejo. El talento como pintor del italiano no es muy mencionado entre sus datos biográficos.

Sin embargo, las imágenes salieron a la luz hasta el presente siglo.

Un libro misterioso

En 2007 se descubrió en Nueva York una primera edición del ‘Sidereus Nuncius’ (‘El mensajero sideral’), uno de los libros más importantes de Galileo. El ejemplar incluye cinco acuarelas de la Luna, con las sombras de sus fases en tonos marrones y ocres.

El documento estaba en poder de un anticuario de nombre Richard Lan. El hombre sólo reveló que consiguió la publicación en Sudamérica. Los historiadores estiman que puede venir de Argentina.

Hasta ese momento, sólo eran conocidas algunas ilustraciones que el astrónomo realizó en 1616.

Las lunas del anticuario fueron tal vez las primeras que dibujó Galilei al culminar sus observaciones en 1610. En aquel año se publicó el ‘Sidereus Nuncius’, con un tiraje de docenas de copias. Algún mercader pudo traer la obra a nuestro continente.

Richar Land pidió a una amiga profesora que analizara los dibujos; ella contactó a Wiliam Shea, titular de la Cátedra Galileiana de la Universidad de Padua quien a su vez solicitó apoyo de Horst Bredekamp, director del Instituto de Historia del Arte de la Universidad Humboldt de Berlín. Ambos aseguraron que las acuarelas eran auténticas.

“No hay dudas sobre el análisis del papel y del color, de origen vegetal, y los trazos revelan el pulso de un dibujante refinado. Estoy totalmente seguro”, declaró el profesor Bredekamp.

¿Un artista frustrado?

Galileo Galilei frecuentó en la juventud una escuela de pintura. Sin embargo, su padre se oponía a que se dedicara a una actividad poco lucrativa como el arte.

Eso no impidió que Galileo mantuviera amistad con los talentos de la época. A través de este contacto continuó desarrollando las habilidades que le permitieron plasmar tan a detalle las sombras y claroscuros de la superficie lunar.

La etapa más feliz

De acuerdo con los biógrafos, Galileo calificaba como la época más feliz de su vida los 18 años que vivió en la ciudad de Padua. Fue en este lugar donde hizo sus descubrimientos lunares y donde al parecer más lo invadió la inspiración.

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