PUES NADA, LA pretendida y muy controvertida adquisición de Sí Vale por parte de Sodexo se cayó.

Fue hasta esta semana cuando se informó la decisión de The Up Group, que preside Youssef Achour, la parte vendedora, de concluir las negociaciones con la interesada que encabeza Denis Machuel.

Tras un buen cierre en 2020 y un primer semestre de 2021 con mejores resultados financieros para el holding, el grupo decidió suspender la venta, máxime porque Sí Vale fue de las que más facturó.

El encargado de hacer el anuncio a la planta ejecutiva fue Gaetan Chauderlot, director general de Up Groupe para América, en conferencia con todos los colaboradores de la compañía que lleva Gerardo Yepez.

En el mismo mensaje el directivo informó también que la Suprema Corte de Justicia de la Nación, que preside Arturo Zaldívar, había fallado a favor de Sí Vale en el juicio relacionado con el SAT.

¿Se acuerda?, aquí se lo platiqué: el organismo a cargo de Raquel Buenrostro reclamaba un adeudo originado en el 2004, por el cual fincó un crédito fiscal que se litigó en los últimos años.

Este expediente con el SAT data de los tiempos en los que Sí Vale se llamaba Prestaciones Universales y era propiedad del Grupo Monex, que comanda Hector Lagos Dondé.

La decisión de Up puso fin a una fusión que prácticamente era imposible que tuviera un final feliz, por motivos de competencia económica y poder de mercado que hubiese resultado de la unión Sí Vale-Sodexo.

Se hubiera dado paso a un monopolio que habría acaparado más del 52% de un mercado cuyo valor en México es de aproximadamente 8 mil millones de dólares anuales.

Este borrón y cuenta nueva deja tranquilo a Efectivale, de Pedro Kuri, que se comenta en el medio de las prestaciones había iniciado  consultas para denunciar en la Comisión Federal de Competencia.

Otra que se alistaba con el organismo antimonopolios que maneja Alejandra Palacios era Swile, cuyo bufete Basham, Ringe y Correa que capitanea Eduardo Kleinberg, ya contaba con la instrucción de demandar.

Pero ya no fue necesario, dada la cancelación de la operación, un capítulo más en la historia de Sí Vale.

EL COMITÉ DE acreedores de Aeroméxico pidió un segundo aplazamiento para recibir las ofertas vinculantes para financiar la reestructura de la empresa que preside Javier Arrigunaga y dirige Andrés Conesa. Se fijó nueva fecha, ahora el 26 de julio, para abrir espacio a más interesados. Le referí que son hasta ahora dos: el comité adhoc de bonistas donde destaca Black Rock, de Larry Fink, y el JP Morgan, que preside Jamie Dimon. Sobre la venta del crédito de ASPA que le referí ayer, le confirmó que el gremio liderado por Rafael Díaz Covarrubias aplicó efectivamente 268 millones de dólares que correspondían a Aerovías. Los otros 48.4 millones de Aerolitoral no se tocaron. Los compró Barclays, que lleva aquí Raúl Martínez-Ostos, que inmediatamente después los transfirió a un tercero. El crédito se vendió en el mercado secundario a precio castigado, una práctica común en las reestructuras financieras del sector aeronáutico. Los sindicatos monetizan con descuentos que oscilan entre un 20% y 50%. Si tomamos esa referencia, los pilotos de Aeroméxico pudieron obtener entre 215 millones y 135 millones de dólares por su “claim”.

THALÍA LAGUNAS TOMÓ ya un rol preponderante. La todavía Oficial Mayor de la Secretaría de Hacienda desembarcará en la Secretaría de la Función Pública, que encabeza Roberto Salcedo, como una suerte de super subscretaria. Y es que tendrá a su cargo todas las unidades de Administración y Finanzas del gobierno federal, así como los Órganos Internos de Control de las entidades de la 4T, a excepción de la Defensa Nacional, que comanda Luis Cresencio Sandoval, y de la Armada Marina de México, que capitanea José Rafael Ojeda. A Lagunas le crearon un área similar a la Administración General de Servicios de Estados Unidos, instancia que planifica y lleva a cabo el manejo económico y eficiente de la propiedad y registros del gobierno.

HOY EN LA madrugada el Instituto de Salud para el Bienestar, que dirige Juan Antonio Ferrer, debió concluir la asignación de todas las claves de medicamentos que se quedaron pendientes porque fueron declaradas desiertas semanas atrás por la Oficina de las Naciones para Servicios de Proyectos (Unops), que dirige Fernando Cotrim. Estamos hablando de alrededor de 700, de un total de mil 650 que contempló la compra consolidada. El resto, unas 950 claves más, es material de curación que se irá sacando en las semanas subsecuentes. Lo fincado hasta ahora son primordialmente genéricos que alcanzaron un valor cercano a los 50 mil millones de pesos. En este proceso también intervino Thalía Lagunas, quien con ésta se despide de Hacienda.

Y YA QUE hablamos del sector salud, el que tiene un pie fuera de la Comisión Federal de Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) es Virgilio Miranda. Se trata del Titular de la Dirección Ejecutiva de Dictámen Sanitario. Al interior de ese organismo que dirige Alejandro Svarch se vive algo parecido a un caos. Desde que el subsecretario Hugo López-Gatell asumió su control hay una cruenta lucha de poder con Andrés López Beltrán, el hijo del Presidente, que vaya a saber usted qué tiene que ver ahí. Miranda es alfil del llamado “Zar anticoronavirus” y es cuestionado por sus dictámenes sobre registros sanitarios. A América Orellana, la Titular de la Comisión de Autorización Sanitaria, también le atribuyen responsabilidades de omisión.