Agencias

Ciudad de México.- Reino Unido comenzó ayer a implementar la vacuna de Oxford-AstraZeneca con el objetivo de acelerar la lucha contra el Covid-19, mientras China empezó a administrar un fármaco propio.

Gran Bretaña lanzó una campaña con 530 mil dosis de la vacuna AstraZeneca en su lucha por controlar una nueva ola de infecciones que amenaza con desbordar el sistema de salud pública y que llevó al gobierno de Boris Johnson a someter un tercer confinamiento total, incluido el cierre de escuelas.

Muchos expertos consideran que la vacuna de AstraZeneca y la Universidad de Oxford marcará un hito en las vacunaciones porque no requiere temperaturas tan frías para su almacenamiento como las de Pfizer-BioNTech y Moderna.

Eso podría significar un mayor acceso a la vacuna en las regiones más pobres del mundo contra el Covid-19, que ya infectó a 86 millones de personas con más de 1.8 millones de muertes registradas.

Gran Bretaña ya vacunó a cerca de un millón de personas después de aprobar la vacuna Pfizer a principios de diciembre y espera vacunar a decenas de millones en los próximos tres meses.

En China miles de personas hacían ayer fila en Pekín para recibir vacunas. Las autoridades quieren acelerar las vacunaciones antes de que empiecen los viajes masivos en febrero, durante la celebración del Año Nuevo lunar.

Sólo en la capital, más de 73 mil personas recibieron una primera dosis entre el viernes y el domingo.

Pekín ya administró en los últimos meses 4.5 millones de dosis de vacunas de emergencia, en gran parte no probadas, principalmente a trabajadores de salud y empleados estatales que trabajan en el extranjero, según las autoridades.

EE. UU. tiene más de 21 millones de casos y la cifra de 4.2 millones de personas vacunadas hasta ahora está muy por debajo de las predicciones oficiales de 20 millones para el año nuevo. Aunque ya se han distribuido más de 13 millones de dosis de vacunas en todo el país, los esfuerzos para vacunar a trabajadores de salud y personas vulnerables se han visto obstaculizados por problemas logísticos y hospitales y clínicas sobrecargados.

India, con el segundo mayor número de casos en el mundo, aprobó el uso de emergencia de dos vacunas, allanando el camino para una de las campañas de vacunación más importantes del planeta.

El gigante del sur de Asia se fijó el ambicioso objetivo de vacunar a 300 millones de sus 1.300 millones de habitantes para mediados de 2021, y dio luz verde a la vacuna AstraZeneca, y a una desarrollada por la empresa farmacéutica local Bharat Biotech.

EZM