Staff Correo

León.- Hay historias en el ámbito escolar que nos confirman que no existen barreras para superarse: el profesor Saúl Ponce Cabrera tiene discapacidad visual, pero suma ya más de siete años impartiendo clases de inglés.

Actualmente enseña esa lengua extranjera en un grupo de preescolar en el Centro de Desarrollo Infantil (CENDI), en León, así como en grupos de cuarto, quinto y sexto de primaria en la Escuela Hermanos Aldama.

Desde que comenzó a perder la vista, el profesor Saúl decidió buscar a qué dedicarse y optó por estudiar inglés con el propósito de aprender para enseñar. En ese idioma encontró una herramienta para desarrollar una carrera y lograr superarse personal y profesionalmente.

Sus primeras clases fueron a particulares, familiares y amigos. Con el tiempo surgieron oportunidades en universidades, preparatorias, primarias y preescolares particulares, hasta ahora que ha cumplido con su objetivo de unirse a la Secretaría de Educación de Guanajuato (SEG).

Hoy está por concluir la licenciatura de Psicología Educativa. Considera que los maestros deben entusiasmarse con lo que enseñan, ser maestro es una vocación, que implica poner atención a la diversidad del alumnado para saber sus necesidades específicas y saber cómo transmitir los conocimientos. El profesor Saúl valora la importancia de la enseñanza a través de las plataformas de redes sociales y nuevas tecnologías, por ello cuenta con un podcast llamado ‘Ponce Inglés, para la vida real’ de 14 episodios, el cual también puede encontrarse en Facebook.

Otro recurso que valora y utiliza son las clases virtuales, las cuales imparte con el apoyo de su esposa. Sobre esta modalidad, el profesor Saúl apuntó que en ella se debe estar más atentos a las necesidades de las y los alumnos, para que aprendan y no pierdan interés por el estudio.

Sobre su trabajo virtual explicó que a pesar de qué hay un lector de pantalla para personas con discapacidad visual, que es una herramienta que le ayuda a realizar su trabajo, reconoció que no es suficiente, pues de no ser por el apoyo de su esposa y familiares sería más complicado dar clases virtuales.