Agencias

Ciudad de México.- En el atípico año 2020 marcado por la pandemia del Covid-19, la raquetbolista mexicana Samantha Salas Solís no solo tuvo que luchar contra los obstáculos en el plano deportivo, también tuvo que superar una lesión en el hombro izquierdo, la cual, la orilló a valerse de toda su fortaleza física y mental, pues apenas hace una semanas pudo regresar a las competencias, lo que le dio un voto de confianza para apuntar a lo que depare el próximo año.

“Así fue mi proceso en dos meses y medio; poco tiempo, mucho esfuerzo, coraje, paciencia y disciplina, aquí estoy de regreso, siempre buscando el mejor resultado sin importar ni el tiempo ni circunstancias, sí pasaron nueve meses sin jugar, sí entré a una cancha 16 veces y sí, tengo un problema competitivo, pero eso también me ha llevado a los múltiples títulos ganados”, comentó.

“Estoy loca de pasión por este deporte, gracias a todos los que me siguen apoyando, a mi partner (Paola Longoria) por luchar conmigo en la cancha, a mi familia y a mi equipo por la paciencia, a las personas que hablaron conmigo jamás las olvidaré. Gracias por creer en mí”, expresó a través de sus redes sociales.

La leonesa tuvo un buen inicio de año en este 2020, conquistó un par de títulos: el de dobles del ‘Sweet Caroline Open’ del Ladies Professional Racquetball Tour (LPRT), el título de dobles del Campeonato Nacional Selectivo en Tijuana y el Abierto de Boston, todos junto a Paola Longoria, además de un tercer lugar individual en el Nacional y segundo individual en Boston.

No obstante, y sin saberlo, aquella competencia en Boston fue la penúltima que disputaron del año, debido a que a finales de ese mes se declaró la pandemia por Covid-19.

La lesión, su mayor reto

Samantha Salas se ha caracterizado por su alto nivel competitivo y hambre por sobreponerse a los momentos complicados, por lo que en septiembre asumió un nuevo reto, se sometió a una cirugía del hombro izquierdo por una rotura del hueso supraespinoso.

“Se originó de la nada ya que en pandemia hasta bajé mis cargas de entrenamientos, usaba pesos más ligeros, durante meses no usé una barra y hasta opté por no usarlo para nada, solo entrenaba con el derecho y de todos modos pasó. Decidí repararlo porque no quiero limitarme ni vivir con dolor, ya viví eso”, detalló la medallista panamericana.

Ahora el panorama de Salas luce mejor, pues a tres meses de su lesión, recientemente pudo volver a las canchas durante el Super Max Slam de Kansas, con el que cerró su 2020 deportivo, pues aunque no pudo consolidar un título al finalizar en segundo puesto en dobles con Paola Longoria, la atleta de 34 años sabe que su considerable recuperación y anticipado regreso son fruto de su constancia, disciplina y esfuerzo.

ndr