Cuca Domínguez

Salamanca.- El 21 de septiembre de 1981, Salamanca, Guanajuato fue hermanada con su homónima en España. Vestido de charro, el presidente municipal de entonces, Carlos Muñoz Mosqueda acompañado de una delegación de 68 salmantinos llegó al continente europeo donde fueron recibido con bombo y platillo.

La comitiva inició su viaje saliendo de la Ciudad de México el 16 de septiembre, mientras elementos de la Fuerza Aérea realizaban acrobacias conmemorando el 171 aniversario de la Independencia.

El 21 de septiembre ingresaron a la alcaldía de Salamanca, España, a través de una valla de coraceros y un grupo de raíces charras; los concejales españoles se mezclaron con la comitiva guanajuatense y se inició la sesión solemne.

‘Hemos decidido estrechar vínculos fraternales’

En su intervención, el alcalde Carlos Muñoz destacó, “nunca nada, ni nadie podrá separar a dos naciones hermanas, que comparten, ideales, historia, lengua, creencias y futuro…”.

En respuesta, el alcalde español Jesús Málaga Guerrero expresó: “hemos decidido estrechar nuestros vínculos fraternales, pues mal podríamos hermanar lo que está hermanado por la sangre, la lengua, la cultura y la historia. Hoy es un día histórico para nosotros. Las dos Salamancas, la mexicana y la española, han decidido, a través de sus representantes legítimos, estrechar sus vínculos fraternales. Hace cuatro siglos nacieron hermanas y hoy, por fin se encuentran con la solemnidad que el evento supone”.

Enseguida, con tinta china y para preservar las firmar se rubricaron los pergaminos del hermanamiento, uno de los cuales mantiene el expresidente Muñoz Mosqueda, mientras otro quedó para el archivo municipal.

Al concluir la firma, se intercambiaron regalos: los salmantinos de Guanajuato entregaron un misterio de cera, en tanto que los españoles entregaron una réplica de La Bula de Clemente VIII, sobre la elevación de San Juan de Sahagun y que poseía el rey de Francia, además de una placa fundida artesanalmente, con la fachada del Ayuntamiento de Salamanca, España y se entonaron los himnos nacionales de cada país.

Efeméride cae en el olvido

En entrevista para correo, el exalcalde Carlos Muñoz Mosqueda lamentó que lo que pudo haber sido un intercambio cultural, educativo y comercial, se haya dejado perder.

Dijo que desde hace años se debió integrar un patronato para mantener el intercambio en educación que les permitiría a los estudiantes salmantinos destacados hacer estadías en la prestigiosa Universidad de Salamanca, España.

Este acontecimiento, llevó a Muñoz Mosqueda a escribir 33 años después el libro La hermandad de las Salamancas, y con ello dar fe y constancia de lo ocurrido.

“La meta era clara: conocer y vincular hacia mejores niveles vivenciales y académicos a nuestra gente, a nuestros jóvenes, y a las generaciones futuras, lo cual por cierto, aún no hemos logrado”.