Redacción

Noruega.- Poco a poco las cosas que pasan en el mundo nos hacen creer que el fin del mundo está cerca, pero, ¿qué pasaría si eso fuera real?

En caso de una catástrofe mundial, existe una bóveda del ‘fin del mundo’ en Longyearbyen, en el archipiélago noruego de Svalbard donde se almacenan medio millón de muestras de semillas que servirán como alimento a la humanidad en caso de que ocurra una tragedia para el ser humano.

Este lugar puede resistir terremotos, bombas y otros desastres naturales que ponen en peligro a las personas.

Ahí pueden guardarse hasta 4.5 millones de variedades de cultivos que se mantendrían y se usarían en caso de que el alimento para el ser humano se terminara.

De acuerdo a Marie Haga, el objetivo de esta bóveda es “salvaguardar una amplia gama de semillas, lo que provocaría que los científicos tengan una mejor oprtunidad de desarrollar cultivos nutritivos y resistentes al clima, que puedan asegurar que las generaciones futuras no solo sobrevivan, sino que prosperen“.

¿Qué hay dentro de la bóveda?

Las semillas están guardadas en paquetes de aluminio que contienen alrededor de 500 semillas con calor, asegurando que tengan una baja actividad metabólica y un perfecto estado de conservación.

Hay de frijol, garbanzo, arroz, papa y trigo.

dm