Rosa de los vientos

¿Qué eso del semáforo en color amarillo?

“Un segundo brote de Covid-19 en otoño, será mucho más grave que el actual debido a que se juntará con el brote anual de influenza estacional. Vamos a tener la epidemia de gripe y la epidemia de coronavirus. En varios estados del vecino del norte, e incluso en el gobierno mexicano, ya se están haciendo planes para el retorno a la normalidad, pero antes de eso deben considerar la segunda ola del coronavirus que vendrá en el otoño e invierno próximos”. (Robert Redfield, director de Centros para Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos)

El gobernador, Diego Sinhue Rodríguez, ha menospreciado la gran oportunidad que le delineó la pandemia, a fin de encabezar el movimiento más legítimo en defensa de la vida, desde la salud y la economía familiar; le ha faltado al leonés con oficinas en Paseo de la Presa en la capital estatal, dedicarse a la atención de la enfermedad, desde su ámbito junto con la inseguridad, problemas que se fueron engarzaron para mostrar sus rostros terribles. El mandatario estatal ha optado por “sudar calenturas ajenas” enfrentar al residente de Palacio Nacional junto a un grupo de diez gobernadores antes que “encarar la violencia e impunidad” en lo local como lo menciona en sus discursos.

Precisamente en otoño, cuyo color es el amarillo, la autoridad sanitaria decidió cambiar el color del semáforo epidemiológico de Guanajuato. Las razones dadas por el encargado de la lucha contra la pandemia, secretario de Salud Pública, Daniel Díaz Martínez, expuso que transitar del color naranja al amarillo se debió a las disminuciones de los nuevos casos reportados de COVID-19 como de las defunciones, el empleo de ventiladores para las Infecciones Respiratorias Agudas Graves y la ocupación y disponibilidad de camas hospitalarias en los nosocomios.

Sin embargo, para que las personas con actividades no esenciales se incorporen a la segunda parte del retorno a la “Nueva Normalidad”, las autoridades, federal y estatal, no presentaron previamente o durante la revelación de la medida en materia de salud, un plan general con sus especificaciones y tareas para los pobladores en los 46 municipios del estado en donde hacen “carne y sangre” las disposiciones de las altas autoridades. Se corre el riesgo de que por las “presiones que ejerzan” los tres niveles de gobierno sobre la población vengan las respuestas compensatorias, desacato o el relajamiento de las medidas sanitarias.

En varios municipios, los alcaldes tomaron la iniciativa de prepararse para inscribirse de la mejor manera cuando mañana lunes 5 de octubre y hasta el 11 próximo, se prenda la luz amarilla. Aunque el anuncio careció del trabajo sistematizado que mostrara que el “cambio de luces” se concientizó incluso posibilitó una nueva concepción. Los cambios necesitan de explicaciones como de planes.

Se viene reiterando de parte de los gobiernos y las instancias de salud pública que se están imponiendo para la toma de decisiones una serie de aspectos técnicos, pero para la materialización de los programas la autoridad más inmediata, el ayuntamiento, carece de recursos básicos para desarrollarlos y sobrevienen las improvisaciones que representan la espontaneidad. Mientras Protección Civil en los municipios se vuelve otra fuerza policial, la falta de planes, municipales, regionales y estatal, muestran la capacidad de “improvisación” de los diferentes gobiernos.

Ausente del escenario local

El gobernador, Diego Sinhue Rodríguez, ha menospreciado la gran oportunidad que le delineó la pandemia, a fin de encabezar el movimiento más legítimo en defensa de la vida, desde la salud y la economía familiar; le ha faltado al leonés con oficinas en Paseo de la Presa en la capital estatal, dedicarse a la atención de la enfermedad, desde su ámbito junto con la inseguridad, problemas que se fueron engarzaron para mostrar sus rostros terribles. El mandatario estatal ha optado por “sudar calenturas ajenas” enfrentar al residente de Palacio Nacional junto a un grupo de diez gobernadores antes que “encarar la violencia e impunidad” en lo local como lo menciona en sus discursos.

El gobernador de extracción panista, como una constante, desvela que su lucha es por otra posición. El futuro político, tiene anclado al joven político en actividades partidarias creyendo que los éxitos le permitirán ascender en la escala blanquiazul; la inercia con triunfos ocasionales, no serán tan sólidos como la atención social y la empatía que recreen gobernados y gobernantes. Al parecer urge para la nueva normalidad una readaptación de la clase política estatal a una realidad que resultó impensada, con verdades que la debieron cambiar de manera radical.

Por lo que corresponde a la Secretaría de Salud del estados, tendrá que vincularse mejor con los presidentes municipales y los Ayuntamientos porque a ellos les preocupa saber más del escenario tan desconocido que enfrentarán la próxima semana; amén de que los encargados de las Jurisdicciones Sanitarias, la mayoría atiende muchos asuntos con los diversos gobiernos municipales; se requiere una especie de apoyo a los municipios para inducirlos al trabajo por la salud pública.

La advertencia del secretario, Daniel Díaz Martínez, si se presentan en el escenario amarillo los casos efectivos de contagiados y defunciones, se regresará al confinamiento. Los guanajuatenses van entonces a una semana de prueba que no significa volver a la normalidad.           

Hemos pasado ya por dos colores en el semáforo instituido, primero por el gobierno federal y posteriormente tomado por los estados de acuerdo con sus circunstancias, el rojo de condiciones restringidas, prácticamente limitada a las actividades esenciales y luego un impasse con color naranja, que abrió la oportunidad del retorno a actividades no esenciales, aunque con marcadas limitaciones. 

Con el semáforo en color amarillo, se ampliarán las actividades que se pueden hacer, pero con la obligación de seguirse las recomendaciones de salud. Podrán laborar actividades esenciales y no esenciales sin restricciones. Se puede operar en los espacios abiertos y cerrados como cines, teatros, restaurantes, pero aún de manera reducida. El cuidado a las personas vulnerables es medio.

Topografía

Agrimensura. El aviso oportuno. Desde que los partidos políticos se dieron cuenta que con sus cofrades no ganan los comicios emergió la idea de hurgar en la “sociedad civil”, para tratar de hallar un personaje que los mantenga en el poder. El panismo guanajuatense se nutre del empresariado y cuando sienten la fuerza de la oposición quieren dejar la representación partidaria para los cargos de elección “a quienes se dejen”. La nomenclatura albiazul en el momento busca “gallo” en la IP para la candidatura a la alcaldía de Irapuato en el proceso 2020-2021.

Existen varios tiradores porque no faltan los aventureros y quienes se venden con encuesta en mano de que vencerá. Sin embargo, el líder estatal del PAN, Román Cifuentes, sí se reunió con Eduardo Ordoñez, quien está respaldado por los empresarios de La Fresera; mientras los panistas del municipio porfían para saber de la decisión final del deseo.

El acercamiento ha generado expectativas e interpretaciones; se habla de un proceso similar durante la lucha interna del 2015 cuando se buscaban empresarios y no aparecieron los posibles de la sociedad civil y por esa razón se impuso a Ricardo Ortiz Gutiérrez.