Ojeada al narcomenudeo en el territorio estatal

“La afirmación de que el último objetivo del narcotráfico es la obtención de ganancias es cierta empíricamente, pero falsa científicamente. El narcotráfico genera capital, no sólo dinero. Es una industria, no sólo un negocio. Es una relación social de dominación, no sólo una actividad comercial ilegal”. Norberto Emmerich.

En la entidad donde gobierna el partido conservador PAN desde hace tres décadas, la venta y consumo de estupefacientes y solventes no es nuevo; sin embargo, la masificación llegó con el narcotráfico que superó su condición de transportista de drogas y encontró entre la  población a sus clientes. La clave de esta industria es la “ganancia”, como la legal; sobrevino luego la readaptación y lucha por mercados, recreando el fenómeno de inseguridad más complejo y sangriento. Inundaron el país y la entidad de drogas de toda naturaleza; el crimen organizado es el patrón de la mercancía, de expendedores, la infraestructura, incluso de los consumidores.

Por tercer año consecutivo, Guanajuato aparece entre los tres estados de la República con más carpetas de investigación abiertas en el rubro de narcomenudeo; de enero a noviembre del 2020 está en el primer casillero nacional con 11 mil 977 expedientes. La sumatoria de casos cedidos por la Fiscalía General del Estado (FGE), representa el reflejo de un grave problema de la empresa ilegal del narcotráfico en territorio guanajuatense: suministro, avance, comercio, distribución y consumo, amén de los efectos en la economía estatal y en la sociedad.

La actividad que se persigue en el país es sancionar pequeños distribuidores y pretende brindar tratamiento médico a consumidores; disposiciones legales que se conjugan en el proyecto legal pero distan mucho de la realidad pues los consumidores se reprodujeron de una manera masiva, a través de la comercialización de las drogas ilícitas a pequeña escala que se hace con “tienditas” y la atomización de sus expendedores, estos últimos ofrecen los productos en las reuniones de los pares: menores de edad, adolescentes, jóvenes y adultos, y en las escuelas de diversos niveles.

En la entidad donde gobierna el partido conservador PAN desde hace tres décadas, la venta y consumo de estupefacientes y solventes no es nuevo; sin embargo, la masificación llegó con el narcotráfico que superó su condición de transportista de drogas y encontró entre la  población a sus clientes. La clave de esta industria es la “ganancia”, como la legal; sobrevino luego la readaptación y lucha por mercados, recreando el fenómeno de inseguridad más complejo y sangriento. Inundaron el país y la entidad de drogas de toda naturaleza; el crimen organizado es el patrón de la mercancía, de expendedores, la infraestructura, incluso de los consumidores.

Luego del impacto causado por el alza del narcomenudeo en los municipios y el alto consumo de drogas, en 2018 emergieron los gritos de auxilio; las autoridades sacaron planes y programas pues la crítica  certera contra ellas, federal, estatal y municipal, era de ser “poderes contemplativos” ante el problema tan delicado que arrastraba a las familias, donde sus hijos rompieron los signos de “sana convivencia”, volviéndose las comunidades y colonias los centros de conflictos por la drogadicción y violencia.

En mayo del 2018, en el marco electoral y evidente antes del arribo de Diego Sinhue Rodríguez a la gubernatura, las voces sobre el problema se sumaron sobresaliendo los rasgos de las nuevas características de los jóvenes en el escenario. En Irapuato, las familias buscaban la atención para sus hijos, ellas dieron el grito al cielo debido al desorden creado por las adicciones, las agresiones y los asesinatos. 

En ese tiempo el coordinador del UNEME CAPA (Centro de Atención Primaria de Adicciones en Salamanca), Francisco Mendoza, numeró, de cada diez jóvenes tres consumían drogas asociada con alcohol y sustancias químicas como la “piedra” que inducía a la persona a un estado de ansiedad, depresión y el riesgo de quitarse la vida.

El profesional del comportamiento humano, Mendoza Díaz, que estaba atendiendo a consumidores con base al multiconsumo o policonsumo incluido drogas sintéticas, resaltó que “las más consumidas eran las médicas, recetadas, marihuana, anfetaminas”, pero el policonsumo resultaba del cuadro de ingestas, sobresaliente como la dominante.

 El cristal en el nuevo sexenio.

Un año después, 2019, antes de que se conociera que Guanajuato había escalado el segundo lugar nacional por aperturas de carpetas de investigación por narcomenudeo con 6 mil 550, en donde León lideraba con 4 mil 900, el secretario de Salud en el estado, Daniel Díaz Martínez, señaló que las “drogas más consumidas” en la entidad eran marihuana y cristal, aunque la última ganaba terreno por su bajo costo, a pesar de que daña severamente la salud de los consumidores.

El descubrimiento del galeno le sirvió para lanzar otra bomba, que el  alcohol y tabaco se consumían más que la marihuana y cristal, pero “hemos visto mayor consumo de cristal, niños de 10, 12 años y de 17 que han probado esta droga, que es muy dañina”. Aclaró entonces: “lamentablemente está ahí en las calles, está en sectores de alta marginalidad; está donde los papás dejan a solos a sus hijos, y ahí la droga, que es muy adictiva”. Las ventas ilegales- el narcomenudeo-; la clave de las adicciones de niños.

Los datos sirvieron en el momento para que las organizaciones civiles cuestionaran las medidas anunciadas por las autoridades en territorio nacional, pues el vínculo entre justicia y salud -a pesar de las reformas   legales de una década antes- no podían combatir a los distribuidores finales de las drogas o narcomenudistas-, responsables de la espiral de violencia que afecta a México y Guanajuato. Seguimos con falta de  seguridad pública o inseguridad e impunidad y los homicidios dolosos.

En el inicio de julio de 2020, después de la serie de críticas contra los gobiernos, estatal y municipales, pues “no atendían a jóvenes adictos” que trataban de dejar el consumo hacinados en los Anexos en varios lugares del estado, los encargados de sitios en Irapuato- irregulares o no-, pidieron seguridad al ayuntamiento pero se les negó aduciendo la autoridad que eran la extensión de prácticas ilegales los centros.

Suscitó la tragedia del Anexo irapuatense de Arandas, ‘Recuperando mi Vida’. El primero de julio, el sistema de emergencias recibió la tarde del miércoles el reporte, personas con armas automáticas descendió de un vehículo rojo entró al lugar en donde seleccionó a las personas, a quienes colocaron boca abajo y le dispararon uno a uno; en el parte oficial, asesinaron 27 personas en el anexo.

Al lugar arribaron luego 20 madres de los ejecutados por sicarios del crimen organizado. El fiscal general del estado de Guanajuato, Carlos Zamarripa Aguirre, comunicó que el ataque dejó al menos 27 muertos, aseguró que la investigación se encontraba con avances.

Al cerrar 2019 la Secretaría de Salud de Guanajuato promovió su plan Planet Youth. Principios Directrices y Desarrollo del Modelo Islandés para la “Prevención del Uso de Sustancias en Adolescentes”. Lo que representó la respuesta del gobierno de Diego Sinhue al problema de ingesta de drogas. Un instrumento que requería de diagnóstico para la aplicación en varios municipios, que está en el nivel de acercamiento y aplicaciones de encuestas.

DM