Los hallazgos ofrecen faltantes de la inseguridad 

El signo de una esperanza ante la adversidad, el 28 de octubre al filo de las 16:30 horas. “Hasta el día de hoy se han localizado 59 cuerpos en fosas clandestinas en Salvatierra, Gto. El trabajo se ha realizado con familias de personas desaparecidas”… Después: “Seguiremos trabajando en la zona, buscando”… “Acá la conferencia de prensa”. (Karla Quintana Osuna, Comisionada Nacional de Búsqueda de Personas)

Los descubrimientos de “fosas clandestinas” en varios municipios en el territorio guanajuatense, con alrededor de 100 cuerpos, son el producto de una actividad tenaz de los grupos de familiares de las víctimas y las organizaciones sensibles que las apoyan, a los cuales se incorporaron para el trabajo final las autoridades, federal y estatal. Lo encontrado es parte de la inseguridad que ha sometido a la población y los “estragos” provocados por el crimen organizado a la sociedad, en un esquema de seguridad pública centrado en intereses políticos partidarios antes que en las personas. En Guanajuato, dicen, las estrategias han funcionado

Primero… justicia y responsables

Los homicidios dolosos que mantienen al estado en primer lugar nacional en este sexenio, como en otros rubros donde aparecen los feminicidios, etc., deben ser “analizados” a la luz de los acontecimientos del cierre de octubre; investigarse todos los cuerpos por una “Comisión Especial” a fin de entregar carpetas. Y también se investigue la estructura de seguridad y responsables de su maquinación, que trasciende los responsables directos, incluida, la procuración y administración de justicia. Se tiene que reconocer antes el “fracaso” de los gobiernos y sus planes, que no consiguen enfrentar la inseguridad con resultados ofrecidos ni ofrecen seguridad pública.                        

La tesis de los hechos aislados representa al momento una “coartada”, porque los miles de asesinatos en la entidad en donde gobierna, Diego Sinhue Rodríguez es la continuación de un modelo de seguridad que inició en el sexenio de Miguel Márquez, estructurado con aquel famoso proyecto “Escudo” que no funcionó ni evitó el acceso de los delincuentes al estado como notificó el ahora exgobernador. Pero que adquirió Rodríguez Vallejo con todo y sus estrategas y operadores, Alvar Cabeza de Vaca Appendini, secretario de Seguridad Pública estatal y Carlos Zamarripa Aguirre, el entonces el procurador general de justicia.

“Herencia Maldita” se le puede cosificar al proyecto de seguridad pública que recibió el gobernador para el sexenio 2018-2024. No se le ha querido tocar ni con el pétalo de una flor, pues representa a su vez, la entrega de la candidatura y la administración pública entre los panistas.

Los resultados adversos en el 2012-2018 no fueron fiscalizados por el Congreso Local de mayoría panista, ni siquiera las consecuencias de los dos años del presente gobierno. Lo máximo que ha conseguido Sinhue  Rodríguez, fue apropiarse del modelo 3M, cambiándole de nominación. Así, logró la institucionalización del “Golpe de Timón” por unos meses y luego emergió entre la violencia y cadáveres con “Guanajuato Seguro”.

El semblante sexenal

Con base a los resultados entregados por las autoridades, Guanajuato se destacó por la concentración del mayor número de masacres en los últimos dos años, el registro fue 31, que corresponde a 35 por ciento del total nacional. El subsecretario de Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación, Alejandro Encinas, presentó durante el inicio del mes pasado, cifras para dimensionar el horror que se vivía en el país que más viene sufriendo el castigo de la delincuencia organizada. En el Bajío, el gobierno “no acusó recibo”.

El funcionario dependiente de la Federación aprovechó ese momento para ofrecer una numeraria relevante que posiblemente varíen con los 100 cuerpos de las fosas encontradas en Salvatierra y Cortazar; comunicó que en sólo 23 meses – de diciembre de 2018 a septiembre de 2020- las autoridades periciales hallaron más de mil 257 fosas clandestinas en México. Allí comentó Encinas: enterrados sin nombre y con marcas de la violencia, han sido encontrados mil 957 cuerpos; de ellos sólo 806 habían sido identificados y 449 entregados a sus familiares. Una cuestión desvelada 21 días antes del “panteón ilegal” de Salvatierra y a 23 días del develamiento de Cortazar, cuando en el estado de Guanajuato ya se había hecho “una bola de nieve” para encontrar los desaparecidos.

Llamada de atención local

A mediados de octubre 2020, Guanajuato estaba ubicado en segundo lugar dentro del historial de reportes de personas desaparecidas en el orden nacional. Con base en las cifras proporcionadas por la Comisión Nacional de Búsqueda, del primero de septiembre de 2018 al 30 de septiembre de 2020, la entidad sumó 1 mil 216 casos denunciados, lo que dejaba sin resolver una cifra “estimada” de 2 mil 430 víctimas. Los referentes ya habían colocado al gobierno de Sinhue Rodríguez en el ojo del huracán por el total de los casos, y se esperaban respuestas por la movilización de los familiares y las organizaciones sociales; se hizo consigna: ¡búsquedas!

El aviso llegó de inmediato al responsable en la entidad, se insistió de la Federación que al titular de la Fiscalía General del Estado, Carlos Zamarripa Aguirre, le faltaba un informe estatal de fosas clandestinas. La carencia de reporte tenía a Guanajuato “fuera del panorama nacional en cuanto a los entierros e inhumaciones clandestinas”, pese a los hallazgos explorados y denunciados por los familiares de las víctimas organizados a través de colectivos de búsqueda. La alerta en octubre.

Los alcances; la realidad

La nota urgente, “las autoridades mexicanas localizaron este miércoles los restos de 59 personas en las fosas clandestinas en el municipio de Salvatierra, Guanajuato”, declaró en rueda de prensa la comisionada Karla Quintana Osuna”, quien agregó, tenemos aún “posibles puntos positivos por lo cual seguiremos en el municipio”. Se especificó, hasta el momento, se llevan 52 excavaciones; los cadáveres encontrados están ahora bajo resguardo y el análisis de la Fiscalía General del Estado (FGE). Al siguiente día, mientras los efectos del primero ocupaban lugar, sobrevino una segunda oleada

Ante del cierre de semana en Cortazar se encontraron otras 33 fosas clandestinas con alrededor de 30 a 40 cuerpos. El hallazgo, recreó la sorpresa y, sobre todo, porque sucedió posteriormente a Salvatierra. Ante los hechos se tiene el silencio de las autoridades de los 3 órdenes de gobierno. Todavía no se emite un informe de las búsquedas y los descubrimientos de parte del mandatario estatal, Sinhue Rodríguez ni del gobierno federal de Andrés Manuel López Obrador.