Mirada al proceso electoral intermedio hacia junio 2021

Este lunes 7 de septiembre comenzará formalmente el proceso electoral federal 2020-2021, el más grande de nuestra historia y complejo. Las diversas etapas de los procesos electorales, federal y locales, transcurrirán, además, en una circunstancia especial: la de la pandemia que, lamentablemente sigue siendo la realidad entre nosotros; aun así, la democracia deberá abrirse paso para que nos permita renovar nuestro compromiso con la convivencia pacífica y la vía civilizatoria como la mejor forma de organización social y política…”. (Lorenzo Córdoba Vianello, presidente del Consejo Electoral del INE, antes del arranque del proceso electoral)

El silencio que está aplicando Acción Nacional para negociar todas las posiciones, tendrá que romperlo o la cofradía se encargará de hacer la oleada más grande que en el 2018, cuando muchos de sus liderazgos cambiaron de bando y devolvieron el golpe por haberlos desatendido; se recuerda a Ricardo Sheffield Padilla exalcalde de León, que buscó la gubernatura del estado y a Beatriz Hernández que en Salamanca quitó la alcaldía al PAN y en otros-. Ese fenómeno tiende a reproducirse en 2020 por las alianzas partidarias y en particular las designaciones.

Durante la próxima semana, el proceso electoral intermedio 2020-2021 en territorio guanajuatense cumple dos meses con 15 días sin que los partidos políticos muestren sus intenciones, aunque el objetivo fundamental sea la conquista del poder. El distintivo de estas elecciones la impuso la pandemia que retrasó las actividades por la reestructuración del Instituto Electoral del Estado de Guanajuato (IEEG) y la entrega de registros a nuevos partidos políticos

El gran reto de ocasión para las fuerzas políticas será motivar a la sociedad a fin de conseguir su participación, concebida como “fiesta electoral”, pues el impacto provocado por la COVID-19 entre los pobladores del estado ni ha sido medido ni reflexionado, ni los dirigentes partidarios se han preocupado por brindar las novedades o respuestas esperadas.

En la última elección, Presidencial del 2018, las casas encuestadoras, tenían a la ciudadanía al tanto de las “preferencias o de los indecisos”. En esta ocasión, apenas se van construyendo los escenarios, incluso, la primera fuerza política nacional, Morena, en ocho días tendrá nuevo presidente nacional, con el desempate entre los diputados federales Porfirio Muñoz Ledo y Mario Delgado Carrillo, en donde la tendencia le favorece al primero pues del último levantamiento el Instituto Nacional Electoral (INE) informó que consiguió 25.34 por ciento, el otro el 25.29.

En el caso de Morena, menos partido y más Movimiento Regeneración Nacional, durante casi dos años en poder de la República, lo suyo es mostrar como la 4ª Transformación -más allá de la Independencia, la Reforma y la Revolución- está “cambiando” al país, a pesar de las adversidades y diariamente promovido por su líder y residente de Palacio Nacional. Los planes y programas del gobierno federal, en especial los apoyos al sector social más depauperado se muestran como los productos de las acciones del partido rojo marrón.

Aunque ese partido político de izquierda hecho gobierno desveló una serie de errores como deficiencias, se puede afirmar que mantiene sus relaciones y dinámica intactas, para pasar de la etapa de conflicto a la condición electoral (en pie de guerra es su ADN) que podría enfrentar al “más pintado de azul” en el estado de Guanajuato. Lo cual “podría” ser el mensaje más propio para el partido conservador PAN que está gobernando la entidad y en 25 de los 46 municipios, con “mayoría” en el Congreso Local que buscará mantener las posiciones para el 2021.

El silencio que está aplicando Acción Nacional para negociar todas las posiciones, tendrá que romperlo o la cofradía se encargará de hacer la oleada más grande que en el 2018, cuando muchos de sus liderazgos cambiaron de bando y devolvieron el golpe por haberlos desatendido; se recuerda a Ricardo Sheffield Padilla exalcalde de León, que buscó la gubernatura del estado y a Beatriz Hernández que en Salamanca quitó la alcaldía al PAN y en otros-. Ese fenómeno tiende a reproducirse en 2020 por las alianzas partidarias y en particular las designaciones.

En la última visita del dirigente nacional albiazul, Marko Cortés Mendoza al panismo estatal les informó que las 15 candidaturas para diputados federales serían por el socorrido “método del dedito”, o la simple designación a justificar en los diferentes órganos partidarios, entregándose tres al PRD, lo cual molestó grandemente al panismo guanajuatense; en 2018, también dieron e hicieron ganar diputaciones al PRD y una al Movimiento Ciudadano (MC), el distrito 01 con cabecera en San Luis de la Paz a los “anaranjados” y los distritos 10 y 13 a “solaztequistas”, Moroleón y Valle de Santiago.

Esto último, los estrategas del partido albiazul lo consideran el más “grave error” por andarse tras las ramas con la izquierda: el PAN con PRD, MC y coqueteando con los restos en el estado del PANAL, que es considerado arma de la maestra de la maldad, Elba Esther Gordillo, que ahora ya tiene partido con su yerno, las Redes Sociales Progresista, sería un mal negocio; amén de que las famosas redes magisteriales que presumen los olivistas que controlan, el coordinador Francisco Zavala,  desde hace tiempo les “huyó hacia puerto más seguro”… a Morena.

Por lo que toca a la relación PAN- PRD, con base en los análisis incluso estudios, se ultimó que el perredismo no les ha dado buenos resultados, pues ni cacha ni pincha ni tampoco deja batear. Dicen los encargados de revisar las distancias, sanas o insanas, entre las filas blanquiazules, la izquierda propiamente los desdibujó porque provocó un vínculo peligroso debido a que al partido conservador lo estaban “identificando” con el aborto, matrimonios del mismo sexo y otras demandas que entre la cofradía no aceptan ni están dispuestos en apoyar en la campaña.

En la casa pintada de azul, que se repinta cada contienda electoral, los estrategas de palacio estatal están haciendo corresponder su actuación en el proceso con la vieja prédica: “el ave canta aunque la rama cruja, como que sabe lo que son sus alas”; consideran con sus encuestas de opinión, en pleno uso y abuso de los números, que los guanajuatenses los quieren y no los van a cambiar. O sea, escuchan sus propias voces pues sin tener elementos básicos para realizar la mediciones ya están haciendo interpretaciones silvestres, sólo para halagar al gobernador Diego Sinhue Rodríguez, que se comprometió cual jefe de partido, a que los panistas ganarían los 22 distritos locales, a fin de mantener para el trienio de cierre de sexenio, la mayoría en el Congreso Local.

Al calce. Solamente para recordar, al iniciar el 7 de septiembre el proceso electoral local se lanzó una convocatoria para acreditar a los observadores electorales; este 15 del mes de octubre se instalaron los 68 Consejos Municipales y Distritales Locales. Del 5 de diciembre de este año, al 4 de enero del próximo, se recibe en el IEEG las solicitudes de los partidos para registrar convenios de coalición.

Mientras, las fuerzas políticas toman vuelo para llevar a cabo sus listas de abanderados a los cargos de elección popular que se decidirá el 6 de junio del 2021, primer domingo del mes.