Río 2016, su meta

El guanajuatense quiere estar en la máxima justa. Foto: Óscar Jiménez

Jonathan Ruvalcaba quiere obtener en Kazán su boleto a los olímpicos

Óscar Jiménez

LEÓN, Gto.- El reencuentro podría ser la llave de las nuevas glorias para el clavadista representativo guanajuatense Jonathan Ruvalcaba, que finalmente se pudo meter a los siguientes Juegos Panamericanos tras la lesión del jalisciense Germán Sánchez. A su lado, desde la plataforma de 10 metros sincronizados, tendrá al medallista olímpico Iván García, a quien conoce de años atrás, pero con quien no ha podido ‘tirar’.

El guanajuatense quiere estar en la máxima justa. Foto: Óscar Jiménez
El guanajuatense quiere estar en la máxima justa. Foto: Óscar Jiménez

 “Hacer los sincronizados con la experiencia de ambos no será nada del otro mundo, pero también hace mucho tiempo que no entreno con Iván (García). No dudo de nuestras capacidades como pareja para salir adelante”, aseguró Ruvalcaba, al margen de verse en la necesidad de prepararse de nueva cuenta junto a García, afinando la serie de clavados.

Siendo sus primeros Juegos Panamericanos, Jonathan Ruvalcaba ya piensa en lo grande, venciendo en la justa americana y metiéndose en los puestos de honor. Primeramente es esa la inquietud, posteriormente se vendrá el Campeonato Mundial de Clavados en Kazán, Rusia, donde estará en juego otra codiciada oportunidad rumbo a los Juegos Olímpicos de Río 2016.

“Sé que Iván es un excelente atleta, su calidad ha demostrado y es una ventaja para la pareja (…) Me visualizo en una final, con medallas. No solamente quiero ir a disfrutar la competencia, sino también a competir y hacerlo lo mejor posible”, apuntó.

“El objetivo era meterse al Mundial de Kazán, que ya se logró y ahora la prioridad será clasificar a Juegos Olímpicos, que ese es mi sueño”, señaló.

Ahora, el mismo representativo estatal no quiere soltar ‘las manos’ de la Selección Mexicana de Clavados, que le brinda una oportunidad pero le podría dejar un ‘hueco’ para próximas ocasiones. Por lo pronto la considera una selección de honor que podría destacar en los Juegos Panamericanos y posteriormente, renacer en el Mundial de Kazan, de cara al sueño anhelado.

“La selección que va es el equipo número uno, siendo clavadistas que brillan en rubros internacionales como Grand Prix, Serie Mundial de Clavados y demás. En lo particular, entreno muy duro para poderme meter a esa lista de clavadistas”, confirmó, previo a ejecutar una rutina de entrenamiento en el Macro Centro de León.