Agencias

Ciudad de México.- El año 2000 marcó un antes y un después en la carrera musical de Ricky Martin; el mundo bailaba al son de Livin’ la vida loca y aquel estribillo que decía “Ella qué será… she’s livin’ la vida loca” se coló por todos y cada uno de los rincones del mundo.

Martin se consolidó como un artista global, pero también afianzaba su imagen de rompecorazones heterosexual, pues siempre presentaba un aspecto impecable y en sus videoclips o las portadas de revista aparecía pegado a una o varias mujeres.

Entonces el puertorriqueño fue entrevistado por la periodista Bárbara Walters, que lo interrogó sobre su inclinación sexual con un inquisidor: “Podrías detener estos rumores”.

Una provocación que Martin, visiblemente molesto e incómodo, zanjó con un: “Simplemente no tengo ganas”, y que -años después confesó- le hizo sentir “violado” por no estar preparado para hablar sobre su orientación sexual. Aseguró que la experiencia le provocó un “poco de estrés postraumático”.

Aquel símbolo sexual era, en realidad, y en palabras de Martin, un joven “confundido” y así fue hasta que en octubre de 2010 decidió hablar abiertamente sobre su homosexualidad.

‘No más secretos’

“Hoy acepto mi homosexualidad como un regalo que me da la vida”, escribió Martin en 2010 en su página web.

Ahora, más de una década después, el artista, de 49 años, ha decidido aclarar aún más sus sentimientos y vivencias al respecto en una entrevista a la revista People, cuya portada de esta semana protagoniza bajo el titular ‘No más secretos’.

Casado desde 2017 con el artista de origen sirio Jwan Yosef y padre de cuatro hijos por gestación subrogada —dos mellizos, Matteo y Valentino, Lucía, de dos años y medio, y Renn, de año y medio—, durante mucho tiempo las relaciones sentimentales públicas de Martin estuvieron protagonizadas por mujeres.

Una de las más sonadas fue la que mantuvo durante años, aunque de forma intermitente, con la modelo Rebecca de Alba. Una conexión que, según ha señalado, siempre fue honesta.

“La sexualidad es un asunto complicado. No es blanco o negro, está lleno de colores. Cuando salía con mujeres estaba enamorado de ellas, me sentía bien. No se puede fingir química, la química estaba ahí, no estaba engañando a nadie”, ha declarado a la revista.

El artista puertorriqueño, que comenzó su andadura en el mundo del espectáculo en los ochenta como miembro de la banda infantil Menudo, confesó cómo a lo largo de su carrera se sintió “confundido” sobre su sexualidad, interrogándose a sí mismo continuamente sobre ella.

“¿Soy gay? ¿Soy bisexual? ¿Estoy confundido? ¿Qué soy?”, se preguntaba en una época de su vida en la que se le relacionaba exclusivamente con mujeres. “Muchas mujeres”, ha matizado él mismo.

Activista LGTBIQ+

Conforme ha ido cumpliendo años y desde que se alejó de aquella encarnación de rompecorazones, Martin ha asumido, cada vez más, un papel activo en la visibilización del colectivo LGTBIQ+ y en la defensa de sus derechos. Durante la pasada campaña electoral estadounidense apoyó abiertamente a Joe Biden y, en varias ocasiones a lo largo del mandato de Donald Trump, mostró su oposición al entonces presidente.

“Yo soy un hombre latino, homosexual, casado con un hombre árabe, viviendo en los Estados Unidos. O sea, yo soy una amenaza para esta gente, lo veas por donde lo veas”, dijo en junio de 2020.

El pasado mes de abril, el artista publicó en su cuenta de Twitter su posicionamiento sobre las terapias dirigidas a homosexuales, asegurando que “son un tipo de tortura, y la tortura no tiene cabida en una sociedad democrática, progresista y humana” e instando al gobierno a rechazarlas, cuando en el Senado del país norteamericano se debatía su prohibición.

LC