Redacción

México.- Amelio Robles transitó de una identidad femenina impuesta a una masculinidad deseada: se sentía y se comportaba como hombre y su aspecto era varonil.

Gabriela Cano, historiadora feminista

En su retrato más popular, el coronel Amelio Robles lleva un traje oscuro, sombrero, y el arma en la cintura. Se trata de un hombre trans cuyos logros no se limitaron a su participación en el movimiento revolucionario, también consiguió que su identidad de género fuera reconocida.

Juventud revolucionaria

Nació el 3 de noviembre de 1889 en Xochipala, Guerrero. Durante sus primeros años respondió al nombre de Amelia y se ajustó a las actividades asignadas al género femenino. Estudió en la Sociedad de las Hijas de María de la Medalla Religiosa, pero fuera del colegio aprendió a montar y lazar caballos, y a manejar armas, aficiones poco usuales para las mujeres de la época.

Desde 1911 formó parte de un club maderista, y cuando la lucha armada llegó a Guerrero un año después, no dudó en darse de alta en las tropas zapatistas.

Comenzó como mensajera y contrabandista, pero pronto destacó por su valor y habilidad en combate hasta alcanzar un cargo oficial.

Su nombre comenzó a figurar junto con el de las coronelas, Julia Mora Zapata, Rosa Bobadilla, Juana Belén Gutiérrez, Ángela Jiménez, Petra Ruiz y Esperanza Gonzáles.

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Nace el coronel

Desde su ingreso a la vida bélica cambió su vestimenta y pidió se le llamara Amelio, exigencia que fue respetada por la tropa. De acuerdo con la historiadora Gabriela Cano, adoptar la identidad masculina no respondía a una necesidad de pasar desapercibida o protegerse (como hicieron muchas mujeres), sino a que de verdad se identificaba como hombre.

En una bitácora personal, Amelio Robles consignó más de 70 acciones armadas en las que formó parte.

Al mando de 315 soldados, se unió a los carrancistas en 1918. Como parte del Plan de Agua Prieta fue enviado a Puebla, luego a Tlaxcala, donde se dio de baja en 1921.

Vida privada

Amelio Robles adoptó junto a Guadalupe Barrón una niña. En los años treinta se incorporó al Partido Socialista de Guerrero, en pleno uso de su identidad masculina.

En los archivos militares se encontró un acta de nacimiento apócrifa donde aparece como Amelio Malaquías Robles Ávila. Con dicho nombre fue reconocido como veterano de la Revolución y condecorado por la Secretaría de la Defensa Nacional en 1978.

Murió en 1984, luego de una larga e intensa vida donde se sintió libre de ser quien eligió ser.

Sin embargo, a principios de los noventa, la Secretaría de la Mujer de Guerrero, la Dirección de Culturas Populares del Conaculta y el Instituto Nacional de Antropología e Historia, fundaron un museo llamado Amelia Robles.

En su pueblo natal también se construyó una escuela bautizada como ‘Coronela Amelia Robles’.

Investigadores han optado por reconocerlo como Amelio, personaje transexual de gran relevancia en la historia de México.

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