Jazmín Castro

León.- En la ciudad zapatera existen 29 sitios considerados arqueológicos, uno de ellos se ubica en la colonia El Peñón cerca de Alfaro, donde vecinos se rehúsan a dejar morir un espacio con siglos de historia.

Para algunos, a simple vista podría tratarse de un terreno baldío, que recientemente fue limpiado por lugareños, pues desde hace tiempo fue robada la malla ciclónica que lo resguardaba y contaba con basura y otros desechos.

Sin embargo, la organización de los vecinos permitió que la zona volviera a lucir limpia y con árboles recién tratados con pintura, pero su conservación es complicada ante la omisión de la ciudadanía.

Años de historia

Sin embargo, la arqueóloga Lidia Rodríguez Rodríguez, quien trabajó en la zona y se desempeña como investigadora en Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), además de coordinar el área de Protección Técnica y Legal de Patrimonio Arqueológico del Estado de Guanajuato, informó que, hace cientos de años, dicho espacio fue un recinto ceremonial conformado por una plaza con un patio cívico religioso y también de corte político, “si supieran dónde están parados (…) es un circuito de los más grandes y representativos por las dimensiones y en tamaño, porque el asentamiento se ha podido mantener pese a los labores de construcción de infraestructura”, expresó.

Dijo que fue en al año 1992 cuando el Gobierno Municipal realizó un resguardo del sitio y se pudo proteger el área central.

Cuando la ciudad fue creciendo y en estos espacios se construyeron viviendas, a la hora de excavar los vecinos encontraron vestigios, vasijas, entre otros objetos.

Población

Aunque no se sabe qué grupos étnicos se encontraban instalados en Guanajuato, “sí tenemos hipótesis de que tuvieran un vínculo con población Otopame, no necesariamente la población Otopame es la población Otomí contemporánea, es una rama de toda esa familia étnica Otopame”; comentó que en el Siglo XVI, la población que también se señaló en la entidad fueron los Chichimecas, donde pudieron participar entre ocho a 12 grupos étnicos.

é de colonos, comentó que los lugareños están interesados en preservar la zona, porque derivado del trabajo del INAH conocieron parte de la historia y han palpado piezas únicas que han conservado y preservado de un espacio que ofrece una riqueza cultural.

EZM