Agencias

Washington, EE. UU.- El nuevo aumento de contagios de Covid-19 en Estados Unidos por la variante Delta del virus lleva a más funcionarios y legisladores republicanos a promover la vacunación.

Las tasas de hospitalizaciones y fallecimientos por coronavirus están aumentando en todo el país, y la gran mayoría de las nuevas víctimas mortales y los casos graves corresponden a personas no vacunadas. Las inmunizaciones se han convertido en la nueva línea de batalla política del coronavirus.

Durante meses, sectores conservadores han mostrado desconfianza por lo que consideran una pérdida de libertad con las medidas sanitarias como el uso de máscaras, el distanciamiento social o los confinamientos.

Incluso han protestado contra la vacunación en New Hampshire, California y otros lugares, pese a que el expresidente republicano Donald Trump se atribuye el mérito de haber iniciado la titánica operación para desarrollar y distribuir las vacunas en tiempo récord.

Pero ante el nuevo auge pandémico, en medio del obstinado escepticismo sobre la vacuna en estados como Arkansas, Florida y Missouri, los líderes republicanos están reconsiderando su postura.

El jueves, el número dos de la Cámara de Representantes, Steve Scalise, se unió al Grupo de Médicos del Partido Republicano de la Cámara de Representantes, un grupo de 18 legisladores que son expertos certificados en medicina, para animar a los estadounidenses a “darse la vacuna”.

“Tengo mucha confianza en ella, yo mismo me la di”, dijo en rueda de prensa. Scalise dudó durante meses en vacunarse, pero lo hizo esta semana argumentando que con la variante Delta quiso “ese nivel extra de protección”.

Varios gobernadores republicanos —incluidos algunos que expresaron su oposición a los esfuerzos federales contra la pandemia— instan ahora a los residentes a vacunarse. En Arkansas, uno de los estados con más casos nuevos de Covid-19, el gobernador Asa Hutchinson hizo una gira pregonando que “la vacuna mantiene a la gente viva”.

ndr