Nayeli García

Irapuato.- La regidora Karen Guerra invitó al Ayuntamiento a reflexionar sobre las acciones que se han hecho en favor de las mujeres en Irapuato, pues consideró que cambiar el nombre de una calle para pronunciarse a favor de la equidad de género, no es suficiente, cuando hacen falta recursos para el Instituto de la Mujer de Irapuatense.

“Sumar al tema, hay que decirlo como es: es una serie de suma de actos lo que va a hacer el cambio en nuestra ciudad, modificar el nombre de una calle es tan importante como poderle dar un presupuesto y destino válido a un organismo que vela por las mujeres, como darle herramientas para darle estadísticas socioeconómicas para apoyar a las mujeres, y en esto también debes de ser auto reflexivos”, señaló la regidora y presidenta de la Comisión de Equidad de Género.

Karen Guerra ha señalado que el Instituto de la Mujer Irapuatense (Inmira) carece de un presupuesto sólido para poder dar atención integral a las mujeres, pues cuenta con alrededor de un millón de pesos, y en su mayoría se va a gastos de operación.

El instituto ha señalado que no tienen información fidedigna, ni siquiera de cuántas mujeres estudian o no en Irapuato, por lo que ante la falta de datos se limita a la posibilidad de orientar de manera efectiva los recursos públicos.

No obstante, celebró que se tomará el nombre de una mujer para nombrar a una de las calles más importantes de la ciudad, pues reconoció que cualquier acción suma para ponderar a las mujeres y darles el reconocimiento y valor por el que han luchado por muchos años.

Una calle con muchos cambios

Sor Juana Inés de la Cruz es el nuevo nombre de la calle ubicada a un costado de la Presidencia Municipal de Irapuato, cuyo cambio de nomenclatura es el reflejo de un posicionamiento público del Ayuntamiento a favor del respeto de la mujer, de su autonomía, fuera de la misoginia y el apoyo para su desarrollo y crecimiento.

El cambio de nombre, abrió el debate entre los integrantes del Ayuntamiento, ya que serían al menos la cuarta vez que se renombraría, el último cambio de nombre fue en el 2017, hace apenas cuatro años, y aunado a los conflictos legales y administrativos que atraería a los 11 establecimientos ubicados en la zona.

LC