Luis Telles

Yuriria.- Por unanimidad, integrantes del Ayuntamiento acordaron regresar al recinto oficial; la Sala de Cabildos, ubicada en la Presidencia Municipal, porque se le ha perdido el respeto que merece dicho recinto, al convertirse en la sala de la secretaría particular, el lugar para almorzar de directores de área y su sala de reuniones.

De ahora en adelante, nadie podrá tener acceso a la Sala de Cabildos, únicamente integrantes del Ayuntamiento para efectuar sus reuniones y, por cuestiones de pandemia, el Secretario del Ayuntamiento, ordenará la sanitización del inmueble una hora antes de las juntas de Ayuntamiento o reuniones de comisiones que integran la síndico y regidores.

Los ediles cuestionaron que por la pandemia generada por Covid-19, hayan determinado nombrar de manera provisional como recinto oficial, uno de los salones que se tienen en el edificio de la Casa de la Cultura, para guardar sana distancia y evitar contagios y que los funcionarios de la administración, utilizarán el espacio que dejaron como su oficina particular. 

“Me duele que en esta Administración, se le haya perdido el respeto al recinto oficial, da lo mismo encontrar sentado en una silla, a equis persona, fulano, perengano de la administración, ni nosotros somos virreyes, pero es el lugar donde se toman las decisiones más importantes para el desarrollo de nuestro municipio”, señaló el regidor, Yassay Durán Cazares.

Reiteró que, es necesario cuidar con recelo la sala de cabildos, porque no es una sala de la secretaría particular del alcalde, ni mucho menos un lugar para almorzar para los directores de la administración.

El regidor, Rogelio Salazar Salazar dijo que, el lugar es riesgoso para ingresar, un foco de infección por Covid potencial, porque se realizaron reuniones donde las sillas no alcanzaban, había gente de pie y, mucho menos se consideraron tomar las medidas sanitarias para evitar contagios.

“Como lo dijo el compañero, no es la silla, pero nosotros estamos en un lugar que se puede decir no tan cómodo, un lugar amplio por la pandemia y, a los funcionarios no les importo, convirtieron el recinto oficial en un lugar riesgoso de contagios de los mil demonios”, precisó.