Yadira Cárdenas

Salamanca.- Ante la reducción de la actividad económica, los agricultores se continúan enfrentando a la falta de comercialización de algunos productos en su mayoría hortalizas y con ello también el decremento en los precios, por lo que la siembra se está quedando en las parcelas y con ello las pérdidas económicas para los productores.

Rubén Vázquez de la Rosa, Presidente del Pro Mejoramiento del Agro Guanajuatense, señaló que la actividad del campo siempre es riesgosa al desconocer los precios que tendrán sus productos, cómo se comportará el clima, entre otros factores, sin embargo con la pandemia y la disminución de actividad económica ha repercutido en algunas siembras.

“La problemática inicial es que como no hay mucho movimiento de venta de productos ahorita, hay mucha oferta de productos del campo pero poca demanda y esto automáticamente decrece el precio, ahorita casi ningún cultivo  lo quieren los comercializadores y se  están quedando la tierra”.

Entre estos productos se encuentran la zanahoria y la cebolla, y en el caso de esta última es hasta imposible moverla en los mercados u ofrecerla en comunidades debido a la cantidad de producción, ya que tan solo una hectárea de cebolla representa entre 60 a 70 mil kilos, “ahorita la cebolla en el campo la pagan a 80 centavos, cuando trae costos de producción de más de 100 mil pesos dependiendo el manejo que se le dé”.

Ante esta situación los productores buscan producir cultivos más baratos y quienes tienen solvencia económica nuevamente siembran cebolla con la esperanza de que en los próximos tres o cuatro meses la economía se reactive y puedan vender sus productos y a precios justos.

SZ