Onofre Lujano

Acámbaro.- Soledad Castro Serrano, mujer acambarense y actualmente una de las alpinista más famosas en el mundo después de haber escalado montañas en Nepal, África, Perú, México y Pakistán, regresa a Acámbaro para ser reconocida, aún recuerda como escalaba los cerros locales y caminaba rumbo a las peregrinaciones a visitar el Señor de Araró, en Michoacán. Castro estudió la carrera de ingeniero y tiene maestrías, aparte de ser madre, escritora y empresaria.

Soledad cuenta que fue en el 2014 cuando subió su primera montaña en el Iztaccihuatl, la mujer quien dijo se refugió en el alpinismo por una situación sentimental con su pareja, ha recibido diferentes premios por parte del Senado de la república, el gobierno de Querétaro, donde radica desde hace 30 años, además de otros premios como la medalla iberoamericana en el 2020, entre otros internacionales.

El pasado viernes visitó Acámbaro para recibir un reconocimiento por ser una de ‘Las mujeres acambarenses de ayer y hoy’, recibió la admiración y felicitaciones por parte de las autoridades por haber puesto en alto el nombre de Acámbaro.

La acambarense actualmente es la presidenta de la federación de montañismo, a sus 48 años refiere que lo importante en esta vida es estar enamorado de todo lo que haces para estar en una etapa ocupacional permanente.

Acompañada de sus tres hijos, tuvo reencuentro con sus familiares en Acámbaro, donde disfrutó de los lugares turísticos, recordando su infancia y adolescencia donde fue socorrista en la Cruz Roja en 1989, donde ya pintaba para estar en los momentos de adrenalina pura como lo vive en las montañas escalando las más altas del mundo.

Soledad recordó como el 28 de octubre del 2019, “cuatro mujeres de diferentes países hicimos cumbre montaña virgen en la cordillera de los Himalayas, que es la más grande e todo el mundo, y ningún ser humano había estado en ese terreno y pasé a ser, sin proponerlo, la primera mexicana en estar en esa cordillera emblemática”.

Agregó que el punto más alto de México, es el pico de Orizaba con 5 mil 600 metros desde el nivel del mar y el punto más alto del continente americano es el Aconcagua con 6 mil 900, ella ha tenido la fortuna de pisar en Pakistán los 8 mil metros en una cumbre en el 2019.

Recordó que la montaña que la hizo más conocida fue la Cordillera de los Himalaya, “las cuatro (mujeres) teníamos historias muy dolidas de infancia, una de Nepal, otra peruana, una china y una servidora que nació en Acámbaro en 1973. Aquí en Acámbaro crecí, donde subía hacia la Sierra de Tócuaro, que le llamábamos Toma del agua, luego subía el cerro del Toro, también acudía a caminar con mis padres a la peregrinación al Cristo de Araró, en Michoacán”, recordó.

“Queríamos hacer cumbre para demostrarle a la gente montañista que las mujeres somos capaces de grandes logros y sacar más si nos ponemos de acuerdo”, esto a sus 46 años, actualmente tiene 48 años de edad.

“Esa situación de problema con mi pareja me llevo a adentrarme en la montaña a preguntarle, a emocionarme, llegaba a mi casa con el pantalón roto, pero con el alma bien contenta y el jarrito de felicidad se llenaba cuando estaba en la montaña”, añadió.