De acuerdo a la Gaceta que publica en su portal digital la Procuraduría de Derechos Humanos de Guanajuato, de 178 ‘recomendaciones’ emitidas por el organismo durante 2019, solo cinco recayeron en municipios del noreste. Una en Doctor Mora por abuso de autoridad y uso excesivo de la fuerza en un operativo policiaco, dos en San José Iturbide por el mismo motivo, una más está dirigida a un Ministerio Público de San Luís de la Paz, y la más voluminosa aborda un asunto de suma gravedad acontecido en la cabecera municipal de Victoria en junio de 2017. Aunque la recomendación fue emitida año y medio después, el 24 de enero de 2019.

Se trata del expediente 58/17-D, en el que luego de lo que parece ser una investigación exhaustiva, se concluye que las FSPE violaron el derecho a la privacidad, a la libertad personal, a la integridad física, y al derecho a la vida. La descripción de los hechos da cuenta de la barbarie en sus dos extremos: por un lado, ciudadanos que confrontan a policías de la localidad, los despojan de las armas, los golpean, pretenden lazarlos con una reata y arrastrarlos con un caballo, los humillan. Luego, como respuesta la noche del siguiente día llega al mismo sitio un convoy de al menos doce patrullas, incluido un blindado tipo Sandcat, transportando 21 elementos de las Fuerzas Estatales. Sin ninguna orden legal, una decena de ellos encapuchados se adentran en una vivienda relacionada con la familia que el día anterior participó en el forcejo con los elementos, empujando a la esposa a la pared y entre el desconcierto de niños, con groserías preguntan por las armas, esposan a un hombre, lo sacan en ropa interior y lo suben a una patrulla. En esa misma secuencia de hechos, sin estar siendo atacados con armas de fuego, los policías disparan y matan a un joven. La descripción tiene los rasgos de una ejecución extra judicial, pues el propio documento concluye, que: “las detonaciones fueron en un principio al aire y después dirigidas a los familiares del agraviado”.

 Esto sucedió siendo todavía gobernador Miguel Márquez, y alcalde Héctor Teodoro Montes. Por la docilidad que el procurador Raúl Montero de Alba ha mostrado hacia el poder Ejecutivo, hasta sorprende haya profundizado en esa investigación. Se trata sin duda de un valioso expediente en el que se derrumban las versiones que los policías buscaron construir para evadir su responsabilidad, y para ocultar, que ante los también reprobables agravios que un grupo de personas perpetró a su corporación, la autoridad perdió la proporción y respondió con sed de venganza. Ese afán costó una vida. Pero también, este solo caso da cuenta de la vía libre en la que se ha movido el secretario de Seguridad, Álvar Cabeza de Vaca, es impensable que un operativo de esa magnitud no fuera de su conocimiento.

Raúl Montero, quien está a pocos días de concluir su paso por la PDHE, aparte de esa resolución sobre lo sucedido en Victoria, no deja mayor huella en el noreste. Procuradores van y vienen, y en la región no se observan avances sustanciales en extender la cultura de denunciar las violaciones a los derechos humanos.

Divisadero electoral

Aunque es una incógnita cómo se comportarán los guanajuatenses con el PRI el día de la elección, ya circulan encuestas electrónicas realizadas entre segmentos informados donde en votación por partido los augurios para su causa son sombríos: ni en Celaya, León o Irapuato supera a esta fecha los cinco puntos porcentuales en las preferencias. Y un dato adicional es que a la marca PRI tampoco le va bien con los jóvenes, es en las personas mayores de 50 años donde le quedarían sus principales reservas.

Sin el control del gobierno federal ni estatal, hundidos en el desprestigio de sus lodazales, y sin conexión con las nuevas generaciones, para recuperar simpatías necesitan mucha más imaginación que el discurso simplista de que ‘algunos han fallado, pero no todos somos iguales’. Recurso oratorio que mucho usan priistas como Yulma Rocha, exlegisladora y ahora dirigente estatal de la CNOP.

Al contrario de otros partidos que entraran sin redes territoriales sólidas a la disputa de este último islote azul, el tricolor aún cuenta con una añeja estructura en las secciones electorales, que tanto vigor preserve y si aún le será fiel, eso está por verse. En lo que corresponde a la región noreste, donde puede dar pelea es en San Luis de la Paz, donde gobierna esa plaza y puede apostar a la reelección, porque además, teniendo el PAN aspirantes varones competitivos por razones extrañas ya los quitó de en medio, y ahora tendrá que improvisar una mujer candidata a la alcaldía.

Cuando se vayan formalizando las candidaturas, no será difícil entrever si la alianza PRI y PAN, que al parecer no cuajará en lo formal, se da en lo oscurito y se manifiesta de facto, por ejemplo, haciendo esos movimientos fraudulentos para su propia militancia de -por mutua conveniencia- en algunos municipios retirar piezas fuertes para dejar al otro el camino libre. Todo, con tal de parar a Morena.