A partir de hoy el gobierno de Andrés Manuel López Obrador entró oficialmente en la segunda y última parte de su administración, una gestión que en su primera fase buscó instaurar la llamada “cuarta transformación”.

Del resultado que arrojen los comicios de este domingo sabremos si los mexicanos votaron a favor del cambio que propone el Presidente y que se ha venido instalando a disgusto de muchos sectores, o lo rechazaron.

Sin embargo, el rompimiento de la apatía, que se observó con una copiosa salida de la población a las urnas y elecciones cerradas en varios estados, puede verse ya como un voto de castigo y censura a la 4T.

Si se confirma en los próximos días que el régimen de López Obrador sufrió un revés en estas elecciones intermedias, dos serán los escenarios que se anticipan: radicalización o negociación.

El Presidente podría volverse más extremista contra los que considera sus enemigos y adversarios políticos y acelerar los cambios regulatorios que pueda, mientras conserva aliados en el Congreso.

Esa ruta lo llevaría a cambios en su gabinete colocando cuadros que le aseguren la profundización de sus contrareformas y la acotación de actores que han sido sus principales críticos estos primeros tres años.

Desde luego que sería el peor escenario porque se caracterizaría por la crispación de posiciones, el constante enfrentamiento, demandas contra el gobierno y endurecimiento del aparato del Estado.

El segundo escenario sería el de una relajación en la postura de López Obrador, en el entendido de que si ya no cuenta con la mayoría absoluta ni el voto ciego de sus legisladores, lo mejor es transar.

Es decir, que el inquilino de Palacio Nacional empiece a negociar con la oposición y aprender a transitar hacia acuerdos con los sectores que no comulgan con su posición ideológica, política y económica.

En esa tesitura el movimiento de sus fichas en el gabinete tendría que ser necesariamente abriendo espacios a funcionarios moderados, técnicos y que infundan confianza en el mercado y los inversionistas.

Ya veremos cuál de los dos caminos es el que decide seguir el Presidente, ruta que estará determinada en función del resultado de estas elecciones históricas del domingo.

UNA PRIMERA SEÑAL del estado de ánimo de López Obrador tras el resultado de la jornada electoral se podrá ver con la entrevista que en cosa de horas sostendrá con la vicepresidenta de Estados Unidos, Kamala Harris. La ex senadora viene con la firme idea de abogar a favor de las energías limpias que han quedado aisladas de la agenda de la 4T por el desmantelamiento de la Reforma Energética y el regreso al poder monopólico de Pemex, que dirige Octavio Romero, y la CFE, a cargo de Manuel Bartlett. A México no solo le vienen a recordar que ya está en falta con el cumplimiento del T-MEC en dicha materia, por lo que le pedirán cuentas. También Harris viene con una lista de empresas estadounidenses que se han visto afectadas en sus intereses económicos por falta de pagos y cancelación de contratos. Así que la visita no va ser precisamente una salida de campo para el gobierno mexicano.

ATENCIÓN ESTA SEMANA con Interjet porque podría empezarse a mover el expediente. La Juez Sexta de Distrito en materia Civil, María Luisa Cervantes, sigue sin poder notificar la admisión del concurso mercantil. El visitador, Enrique Estrella, tampoco ha podido entrar a hacer la evaluación financiera porque las instalaciones siguen tomadas por la sección 15, que lidera Joaquín del Olmo, del sindicato de la CTM. Sin embargo la aerolínea que preside Alejandro del Valle ya promovió algunos recursos para empezar a alinear acreedores. El tema fundamental sigue siendo el pago de unos 5 mil millones de pesos de impuestos al SAT.

BANORTE TRAE PLEITO casado con el SAT. Al margen de que le congelaron cuentas a su aseguradora, el banco que preside Carlos Hank González y dirige Marcos Ramírez tampoco ha podido cobrar alrededor de mil 600 millones de pesos de un crédito que dio a Grupo R para construcción de plataformas marinas y extracción en el Golfo de México. Recordará que le informé que el mismo organismo que encabeza Raquel Buenrostro también inmovilizó hace unos días cuentas del ex contratista de Pemex. La compañía de Ramiro Garza está evaluando con Rothschild, que lleva Daniel Nicolaievsky, una nueva reestructura financiera.

ES MUY PROBABLE que Aeroméxico pida a la Corte de Quiebras de Nueva York una extensión del plazo para salir del Chapter 11. Y es que la empresa de Eduardo Tricio y Valentín Diez Morodo originalmente tenía previsto concluirlo en agosto, pero la degradación a Categoría 2 de la seguridad aérea en México ya afectó su plan de negocios. De los mil millones de dólares que Apollo Global Management les otorgó, tendrían que pagar 200 millones en el tercer trimestre de este año. Esa posibilidad se ve cuesta arriba. O los pupilos de Andrés Conesa consiguen nuevo financiamiento, o empiezan a convertir a acciones parte del crédito.

LA REESTRUCTURA QUE ya inició es la de Altán, que preside Bernardo Sepúlveda. La semana pasada la banca de desarrollo, léase Nafin-Bancomext que comanda Juan Pablo de Botton y Banobras que capitanea Jorge Mendoza, ya mandó la hoja de términos para reestrucurar su pesada deuda y liberar más créditos. La banca del gobierno mexicano concentra alrededor de 17 mil millones de los cerca de 30 mil millones de pesos que arrastra este operador de telecomunicaciones. White & Case, vía Vicente Corta, es el que lleva la voz cantante en las pláticas. A Altán la asesora ADS-Moelis, de Isauro Alfaro, Ricardo Dávila y Pedro Scherer.

HAY NUEVO COORDINADOR General de Abasto en el IMSS, que dirige Zoé Robledo. Se llama Mariano Arturo Favela. No tiene experiencia en la administración pública pero durante 14 estuvo en la farmaceútica Johnson & Johnson que lleva aquí Alex Gorsky. Sustituye a Carlos Enrique García. ¿Servirá de algo ese fichaje, cuando se conoce que la familia del propio Zoé, empezando por su papá, el ex gobernador chiapaneco Eduardo Robledo, controla la compra de medicinas e insumos para la salud?

QUIEN TAMBIÉN RENUNCIÓ a otra posición dentro de la Barra Mexicana, Colegio de Abogados, es Humberto Ayala, socio del despacho Ayala Herrera & Soriano Valdéz. El doctor en Ciencias Penales dejó la coordinación de la Comisión de Lavado de Dinero. “Derivado de las situaciones actuales en las que nuestro Colegio se encuentra, la Comisión de Lavado de Dinero se ha vuelto objeto de diversos actos que han atentado en contra de su plena autonomía y libertad…”