Foto: Eduardo Ortega

Nancy Venegas

Irapuato.- Entre porras y sirenas de ambulancias encendidas, este sábado, familiares y amigos despidieron al paramédico y alumno de Medicina, Francisco Álvarez que falleció en un accidente automovilístico.

Al filo de las 10:45 horas de este sábado, Francisco Álvarez llegó escoltado por ambulancias de la Cruz Roja hasta la delegación local de la institución, donde colaboró por 13 años hasta su lamentable accidente el pasado 4 de mayo.

Su cuerpo fue recibido entre aplausos, porras y llantos por sus compañeros y amigos, quienes además cubrieron el gris féretro con sus casacas y fotografías.

Ahí lo recordaron como el bromista y siempre atento paramédico que estaba dispuesto ayudar a quienes más lo necesitaban.

“Eres un símbolo de esta delegación. Es muy difícil estar aquí de esta manera, todavía recuerdo que me comentaste hace unos días, el 15 de mayo, estaré aquí y lo cumpliste… Tenemos que honrar su recuerdo y memoria con honor, disciplina. Paco, ve con Dios, que tengas un buen viaje y cuando estés con él, le pides por nosotros. Que lo que ayudaste aquí, en el cielo lo disfrutes”, dijo Fernando Rico, jefe de paramédicos de la Cruz Roja.

Su huella continúa

Por su parte, Eduardo Castillo, coordinador de capacitación de la Institución, recomendó a sus compañeros imitar la labor que desempeñó Paco Álvarez.

“He visto sufrir a mis compañeros por la partida de Paco, que estuvo 13 años en Cruz Roja. Muchas gracias por habérnoslo prestado… Víctor y Paco nos acompañarán en cada servicio, nunca perdamos ese sentido de humanidad”.

Al homenaje póstumo de Francisco Álvarez se sumaron paramédicos del Sistema de Urgencias del Estado de Guanajuato (SUEG), Protección Civil y Bomberos de Irapuato, quienes montaron guardia de honor a un costado del féretro, para dar paso a su último pase de lista y encendido de las sirenas de ambulancias.

La última voluntad de Francisco Álvarez se cumplió: su féretro fue colocado en la ambulancia 217 de la Cruz Roja para trasladarla al camposanto, su última morada. En este trayecto, los socorristas acompañaron al cortejo fúnebre.

ndr