Como hemos reiterado en este espacio, mantener el acceso al crédito para las empresas es la vacuna económica para preservar empleos, la sobrevivencia de la mayor cantidad de negocios y contar con una recuperación menos prolongada, al respecto ¿Cómo va Guanajuato en cuanto a financiamiento empresarial?

De acuerdo con los últimos datos publicados por CNBV con cifras del sistema bancario al mes de noviembre, la cartera de crédito empresarial de nuestro estado se mantuvo en el sexto lugar en cuanto a tamaño en comparación al cierre de 2019, detrás de Ciudad de México, Estado de México, Nuevo León, Jalisco y Sinaloa. Desde la perspectiva de la morosidad de la cartera, la entidad empeoró solamente un lugar, para ubicarse como la doceava entidad con mayor morosidad con un 3.14%, por encima del índice a nivel nacional, que es del 1.90% para la cartera empresarial. Asimismo, nuestra entidad se ubica como el estado con mayor morosidad entre el bloque denominado Alianza Centro-Bajío-Occidente conformado por los cinco estados de mayor crecimiento económico previo a la pandemia.

Es cierto que hay varias causas que explican el deterioro de la calidad crediticia de la cartera. Una de ellas, es que, al analizar los datos, podemos ver que el enfoque restrictivo de parte de los bancos ha sido particularmente sobre el segmento empresarial PYME, el cual ha registrado una contracción del 8% respecto al cierre de 2019, situación que contrasta con el crecimiento del 1.6% de la cartera del segmento de grandes empresas. Esto adquiere mayor significado si tomamos en cuenta, que nuestro estado lidera el acceso al crédito a este tamaño de empresas que componen el 30% de la cartera de crédito empresarial, frente a tan solo un 14.6% a nivel nacional.

La futura secretaria del tesoro estadounidense Janet Yellen, publicó apenas la semana pasada en Twitter, que es necesario invertir en las pequeñas empresas, no solo porque serán el centro de la recuperación, sino porque han sido quienes han sido afectados de manera más severa, un recordatorio más, para no perder de vista donde deben canalizarse los esfuerzos de la iniciativa privada y el gobierno.

En este sentido los apoyos brindados tanto por las autoridades locales como por la banca reflejan hasta ahora un efecto amortiguador, ya que de la cartera pyme en Guanajuato, se reporta que el 10% tiene algún tipo de apoyo al mes de noviembre. ¿Cuál es el resultado? Una morosidad del 1.46%. Por otro lado, el 90% de la cartera restante de ese segmento que no tiene apoyo registrado refleja una morosidad mucho mayor de 5.05%.

De acuerdo con estas cifras podemos inferir con un alto grado de certeza, que el deterioro de la calidad crediticia va a continuar derivado de las medidas restrictivas implementadas a finales de diciembre debido a la aceleración de contagios, sobre todo si al abordar la perspectiva sectorial, confirmamos que los cuatro sectores económicos que concentran el 75% de la cartera vencida en el estado son los más afectados del regreso al semáforo rojo: Comercio, Hoteles y Restaurantes, Industria Textil y de Calzado e Industria Manufacturera.

Ante la ausencia significativa de apoyos de parte del gobierno federal y la banca de desarrollo, así como la expectativa de una prolongada campaña de vacunación para lograr la inoculación de rebaño, dejar a la banca sola atendiendo el problema de la cartera PYME sería un suicidio económico. Las autoridades estatales y municipales, a pesar de sus recursos limitados pueden discutir la posibilidad de una nueva ronda de apoyos muy puntual por sectores económicos en este segmento. De ahí que la recuperación sea al ritmo que necesitamos en la entidad.