Staff Correo

Guanajuato.- La capacidad de regenerarse del cerebro humano, fue un descubrimiento que se hizo hace poco más de 50 años.

Escuchar música es una de las actividades que ayuda a que esto suceda, ya que la música activa ambos hemisferios del cerebro, y estimula la producción de dopamina, la llamada ‘molécula de la motivación’.

La dopamina tiene un efecto directo sobre nuestro estado de ánimo, la creatividad, productividad y rendimiento.

Está comprobado que trabajadores que escuchan música durante la jornada laboral realizan sus tareas más rápido y con menores niveles de estrés.

Al escuchar las melodías que nos gustan, se activa la parte del cerebro que controla las emociones y los niveles de cortisol (hormona del estrés) en la sangre.

Esto significa que la música funciona incluso como analgésico, o por lo menos ayuda a personas con enfermedades que producen dolor crónico, como la fibromialgia.

Escuchar el género clásico, autores como Bach, Mozart o Beethoven, optimiza el proceso de regeneración cerebral.

Expertos han descubierto lo que llaman el ‘efecto Mozart’, y determinaron que en niños de 8-9 años y personas mayores de 65-75 años, son las fases en que los resultados de aliciente de la concentración son mejores.

El neurólogo Oliver Sacks destacó el poder de la música sobre la memoria. Asociarla a las actividades cotidianas resulta provechoso en pacientes con demencia y Alzheimer. Esto se debe a que el sentido del ritmo les hace recordar.

LC