Reuters

Ciudad de México.- La mayoría de miembros de la junta de gobierno del banco central de México (Banxico) advirtió que la economía local enfrentará una recuperación “difícil”, “prolongada” y que estará “sujeta a incertidumbre”, según la minuta de su última reunión de política monetaria publicada ayer.

El instituto central recortó a fines de septiembre la tasa de interés clave en 25 puntos base a un 4.25%, destacando que los retos derivados de la pandemia incluyen una desplome económico, un choque financiero y efectos sobre la inflación.

El gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador estima que la economía repunte en 2021 un 4.6%, tras caer este año alrededor de un 8% golpeada por los efectos del coronavirus. En 2019, antes de que se desatara la pandemia, el PIB de la segunda mayor economía de Latinoamérica retrocedió un 0.1%, su primer declive en una década.

“La mayoría señaló que la recuperación económica será difícil y prolongada y agregó que está sujeta a incertidumbre”, dijo la minuta de Banxico correspondiente a la decisión de política monetaria anunciada el 24 de septiembre.

Uno de sus miembros estimó que la recuperación podría durar entre dos y seis años o, incluso, hasta una década si se considera el Producto Interno Bruto (PIB) per cápita, en un contexto en el que es probable que la pandemia dure más tiempo y la inversión está deprimida y otros factores la inhiben más.

La mayoría de los miembros de la junta de gobierno también señaló que la situación actual de las finanzas públicas constituyen un factor de riesgo, a lo que se suma que hay un entorno poco propicio en el país para la inversión privada.

Con respecto al consumo, uno de los miembros señaló que en agosto algunos indicadores de consumo se ubicaron en niveles cercanos a los previos a la pandemia, y otros, como las compras con tarjeta de crédito o las ventas internas autos, permanecen deteriorados; otro destacó que las remesas, que son un determinante del consumo, siguen expandiéndose, aunque con un comportamiento heterogéneo entre estados emisores y receptores.

El Inegi reveló ayer que la inflación interanual de México se desaceleró en septiembre a 4.01% desde el 4.05% del mes previo, un nivel todavía por encima de la meta del banco central, pero que sorprendió a analistas, que esperaban una lectura de un 4.07%.
Sobre ese indicador, la junta destaca el aumento en los precios de energéticos, y los choques de oferta y demanda causados por la pandemia, pero anticiparon que la inflación sí convergerá a su meta en el horizonte en el que opera la política monetaria.

LC