Nayeli García

Irapuato.- Don Hipólito Chambón fue un innovador en sus tiempos pues su visión de modernidad y de desarrollo, llevó a que Irapuato tuviera el primer desarrollo inmobiliario de su historia, para sus trabajadores que ayudaban en el cultivo del gusano de seda.

Su legado se puede apreciar en dos construcciones que encierran toda una historia y que fueron parte fundamental para el crecimiento de la ciudad de Irapuato con la construcción del primer complejo habitacional que contaba con electricidad en la ciudad de las fresas.

La colonia Chambón fue inaugurada en 1907 por el entonces gobernador Joaquín Obregón González, quién fue testigo del desarrollo urbanístico, el primer en Irapuato que contaba con tazas de baños, bañeras, luz eléctrica y drenaje, y fue construida justo en lo que hoy es el Centro Histórico, sobre las calles Juventino Rosas y Ocampo.

Emilio Solís, un arquitecto de origen francés, fue el encargado de diseñar y construir un total de 24 casas, 22 casas de una planta y dos viviendas de dos pisos de doble, cada una con 30 escalones, áreas comunes, patio, solares, cocina y habitaciones; en donde fueron alojados los trabajadores de Don Chambón.

Hoy en día, la única casa Chambón en pie, es un referente para habitantes y visitantes al municipio, por su diseño y estado de conservación, edificio que mantiene aún sus pisos de duela, vigas de madera y balcones.

LC