Agencias

Ciudad de México.- Con una profunda auditoría a la forma en que las industrias automotriz y acerera pagan sus impuestos y también a cinco de las mayores fundaciones privadas, ligadas a las grandes fortunas del país, es como el Servicio de Administración Tributaria (SAT), implementa diversas acciones de fiscalización en aras de una mayor recaudación fiscal en el país.

Raquel Buenrostro, titular del organismo recaudador, reveló en entrevista con el diario ‘La Jornada’, que el organismo que dirige desde enero también auditará a Pemex y a los bancos públicos.

La matemática por la Universidad Nacional Autónoma de México explicó que además se centrará en el combate desde su origen de la economía informal –donde se emplea poco más de la mitad de mexicanos- y las aduanas.

Maestra en economía por El Colegio de México, oficial mayor de Hacienda en el primer año de este gobierno, Buenrostro resaltó que se veía como una práctica normal, dice, hacer hasta lo imposible por pagar menos impuestos, por ello señala que el primer reto, en el que se logró avanzar, fue mandar el mensaje de que aquí hay piso parejo para el cobro de impuestos, que todo el que esté obligado debe pagar y que ya no hay canonjías, privilegios o tráfico de influencias.

Y explicó que la recaudación fiscal en el periodo enero-agosto fue apenas inferior en 0.5% real, descontada la inflación, al del periodo del 2019, gracias a la fiscalización en especial a los llamados grandes contribuyentes: 12 mil 500 empresas que aportan 51 de cada 100 pesos que recauda el fisco.

AL respecto, señaló que hay sectores con 10 o 15 años sin ninguna revisión por parte del SAT. Como la industria farmacéutica, para lo cual, dijo, “no hay ninguna explicación lógica o una justificación”.

Aseguró que están comenzando las revisiones y se escogieron sectores que no habían sido revisados y además pagan poco con ayuda de algún despacho de abogados, “algunas de esas planeaciones no están apegadas estrictamente a la ley e incluso algunas de ellas, las menos, rayan en la defraudación”, dijo.

Y sectores con más tiempo sin revisar y con la carga impositiva más baja son el acerero, alimentos industrializados, automotor, energético, farmacéutico, financiero, minero y ventas al menudeo.

El SAT sólo ha revisado a 627 de los 12 mil 500 grandes contribuyentes. Son los de hasta arriba e incluyen ya a algunos de esos sectores.

Y, adelanta, todavía faltan algunos sectores a los que no se ha auditado por completo, como el automotor y el acerero. Relata que las revisiones al pago de impuestos han incluido al sector público como la CFE, y ya han pagado.

En el combate a la informalidad se buscan acciones para tener un control mayor tanto de dinero como de contribuyentes y atacar desde su origen, que es el contrabando de bebidas alcohólicas, cigarros, textiles, ropa, zapatos, etcétera.

Explicó que las aduanas son el extremo más complejo de la corrupción en del SAT. “Es un tema muy complicado, porque no es meramente fiscal, sino de seguridad nacional por ser las puertas de entrada y salida de otro tipo de mercancías ilícitas, eso hace más complicada la tarea fiscal, porque no es lo único que se tiene que hacer. En algunos casos, la gente se corrompe porque llega alguien y le ofrece dinero para dejar pasar ciertas mercancías o para no cobrar ciertos impuestos. Hay importaciones que las registran como temporales cuando en realidad son definitivas; como la tasa impositiva es distinta, todo eso es evasión.