Staff Correo*

Estado.- Los paradores turísticos que el gobierno de Miguel Márquez Márquez concibió como enclaves estratégicos para atraer visitantes y detonar la economía en diferentes regiones de la entidad, hoy se encuentran abandonados y a punto de quedar en el olvido.

Tres de los cinco paradores cerraron incluso antes de la pandemia, desde entonces la maleza y la falta de mantenimiento los carcome poco a poco.

Únicamente el de Sangre de Cristo, en la capital, y el de Mineral de Pozos, siguen abiertos aunque con escasos visitantes. Los de Dolores Hidalgo, Yuriria y Pénjamo, son el rostro del fracaso.

Cuando este modelo de paradores fue presentado en la pasada administración estatal, se dijo que servirían para fomentar el desarrollo económico, social y cultural de las comunidades aledañas, con la generación de empleos.

“Los paradores ofrecen una red de servicios a los turistas, convocan la participación de la ciudadanía y representan una oportunidad para mejorar la calidad de vida de los habitantes de las comunidades y regiones de Guanajuato y fungen como motor de desarrollo económico”, presumió la Secretaría de Turismo en un comunicado de agosto de 2017.

Sin embargo, nada de eso sucedió.

Para su diseño, equipamiento y edificación se destinaron más de 110 millones de pesos que a la postre no sirvieron para atraer al turismo ni detonó la economía de las comunidades (no existe información clara sobre cuánto se invirtió en el parador turístico de Corralejo, en Pénjamo).

Pénjamo: En Corralejo ya hasta le cortaron la luz

A seis años de ser inaugurado, el parador turístico Corralejo se encuentra abandonado, sucio, con maleza y sin energía eléctrica.

Fue inaugurado en 2015, a finales de 2020 hubo planes de reactivarlo, pero hoy se encuentra cerrado.

Está ubicado en la comunidad Corralejo de Hidalgo, cuna del “padre de la patria”, este espacio pretendía mostrar la etapa inicial del cura desde sus orígenes.

En su interior estaba el Museo Hidalgo Niño, donde se contaba su desarrollo y proceso de formación hasta los 12 años, usando como contexto su entorno y la educación de la época.

Se pensaba que los visitantes se sentirían identificados con los ideales del “Padre de la Patria”, al descubrir sus orígenes, su personalidad, sus aficiones, sus amistades y sobre todo sus intereses por los más necesitados.

Sin embargo, y pese a ser una de las apuestas de los gobiernos municipal y estatal para atraer el turismo a la Cuna del Padre de la Patria, se encuentra cerrado desde hace más de un año. 

Un guardia privado resguarda el parador que luce abandonado, necesita mantenimiento y tiene la maleza creciendo entre el pórfido y sin energía eléctrica.

A inicios del 2020, el edificio sufrió el corte del suministro eléctrico y así se mantiene hasta hoy, solo tiene activo el servicio de agua potable. 

A finales de 2020, la Dirección de Desarrollo Económico diseñaba un plan para rehabilitar el sitio y convertirlo en un atractivo turístico importante para el municipio, sin embargo, a más de un año de distancia, nada de eso ha sucedido y el lugar se sigue deteriorando.

Viven mal trago con José Alfredo en Dolores Hidalgo

Prácticamente desiertos están los paradores turísticos de Dolores Hidalgo y de San Luis de la Paz. El primero incluso está cerrado, sin ningún tipo de actividad y al de Pozos le queda el museo y una cafetería, pero sin ningún visitante.

Ambos fueron inaugurados en el 2016.

El de Dolores Hidalgo, nombrado parador turístico José Alfredo Jiménez, significó una inversión de 15 millones de pesos, y fue abierto con el fin de agregar un atractivo más a este Pueblo Mágico; en ese entonces, el gobernador Miguel Márquez dijo que el nuevo espacio permitiría difundir y comercializar la gastronomía y artesanías del municipio, además de mostrar la riqueza cultural de la zona.

Sin embargo, el lugar tuvo problemas desde su apertura. El parador se ubica sobre la salida de Dolores Hidalgo a Guanajuato, en un punto apartado de la mancha urbana que no ofrece ningún otro atractivo más que el comercio, pero como no tenía visitantes, los comerciantes poco a poco fueron dejando el lugar.

Hoy los 32 locales comerciales están solos. El lugar tiene estacionamiento, terraza, áreas de jardín, sanitarios y cuando abrió había venta de  artesanías, nieves, mayólica, alfarería, talavera, muebles coloniales, dulcería, gastronomía, temazcal y operadores turísticos.

Periódico Correo estuvo en el lugar y se corroboró que el inmueble está solo, cerrado y sin vigilancia, completamente desaprovechado.

Sólo sobrevive la cafetería en Mineral de Pozos en San Luis de la Paz 

El de San Luis de la Paz tiene un poco más de actividad: la del personal que ahí trabaja. Una joven atiende el Museo de Historia de Mineral de Pozos y hay algunos vigilantes. De entre todos los negocios que había cuando fue inaugurado, como la renta de bicicletas, venta de artesanía, arte sacro y comida, hoy solamente está abierta una cafetería.

El pasado jueves por la tarde, el museo no tenía ni un solo visitante y la cafetería ni un solo cliente. De acuerdo a las personas que están en el lugar, el sitio tiene más actividad los fines de semana, cuando hay más visitantes.

Éste parador se ubica en la comunidad de Pozos, la más representativa de San Luis de la Paz por el tema turístico, pero ni con esa credencial el parador tiene visitantes.

El objetivo de este lugar era darle difusión a la historia del pueblo a través de un recorrido que duraba aproximadamente 45 minutos. Tenía también galerías de arte.

De acuerdo a los locales, el gobierno del Estado (encargado de su administración) cobraba muy caros los locales a los comerciantes y, a partir de que llegó la nueva administración con Diego Sinhue rodríguez al frente del Estado, se han ofrecido los locales gratis, pero ni así se ha levantado la llegada de turistas, máxime que tuvieran que cerrar durante el 2020 por la pandemia.

Entre los operadores turísticos locales, a estos paradores les hace falta que los administre el municipio y no el Estado, porque es desde el municipio donde se dan cuenta de las necesidades y ventajas que pueden tener estos lugares.

Lo cierto es que hoy están casi en el abandono si un proyecto que ayude a su rescate.

El de Yuriria lo dejan sin escudo ni letras

El Centro Gastro Artesanal de Yuriria –conceptualizado con el mismo modelo de parador turístico—, no ayudó a potenciar el turismo de naturaleza, gastronómico y cultural en el Malecón de la Laguna de Yuriria, como se dijo cuando fue inaugurado en diciembre de 2016.

El recinto no sólo se encuentra cerrado, sino incluso ya se robaron la insignia que lo distinguía como parte de la Ruta de Paradores Turísticos y hasta algunas letras de la fachada.

(Luis Telles)

Sangre de Cristo se resiste a morir en Guanajuato

A pesar de las inversiones que ha recibido, el parador de Sangre de Cristo no ha logrado consolidarse como un sitio de atracción para los visitantes en Guanajuato.

Lo que fue anunciado como una opción de cultura, gastronomía y diversión a los turistas de los “Pueblos del Misterio”, recibe escasos visitantes debido a la poca difusión y lo complicado de la llegada.

Al recinto localizado en la comunidad de Sangre de Cristo –a 23 kilómetros de la capital y 17 de Silao—, se llega por una sinuosa carretera empedrada, en la que solo existen dos señalamientos para llegar desde Silao y otro par desde la capital.

El parador se inauguró en el 2015, en el sexenio de Miguel Márquez Márquez y se invirtieron 76 millones 22 mil ochocientos veintidós pesos, en la construcción que tardo cuatro años y medio.

Tres años después, en 2018, fue “reinaugurado” bajo la administración del Fideicomiso del Parque Guanajuato Bicentenario.

A tres años de la reinauguración y después de permanecer cerrado varios meses por la pandemia, el parador no ha logrado despegar, las salas de los tres museos que alberga están vacías y apenas llegan unos cuantos visitantes.

Misma situación con el Parador Peregrino “San Juan Pablo II” –localizado en el mismo recinto-, diseñado para recibir a peregrinos y que cuenta con 64 espacios para pernoctar con áreas separadas para hombres y mujeres, baños completos con agua caliente, vestidores y guardaequipaje.

El recinto cuenta con el Museo de la Minería, el cual permanece cerrado y en caso de que un visitante busque visitarlo debe de comprar su boleto y esperar que le abran las puertas a la exposición.

En tanto en el “Museo de las Momias Viajeras” que alberga 36 cuerpos áridos de la colección resguardada por la capital, que apenas recibe una veintena de visitantes cada jornada.

Un turista afirmó que ni siquiera estaba en su ruta llegar al parador ya que desconocían de su existencia e iban de paso al Cerro del Cubilete y se detuvieron al baño.

*Staff Correo/ Manuel Arriaga / Roberto López/ Gilberto Navarro 

LC