Redacción

Ciudad de México.- Los costos de los alimentos son los más altos en todo el mundo desde hace dos años. La pandemia por Covid-19 marcó un antes y un después en el precio de los productos de mayor demanda al frenar la producción, enfermar a los trabajadores y cambiar los comportamientos de consumo.

A decir de Sin Embargo en Estados Unidos, por ejemplo, no sólo se enfrentan a altos costos de comida, también lidian con estantes vacíos en los supermercados a causa de los problemas en la cadena de suministro.

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La falta de algunos productos —principalmente pollo, carne y lácteos— está presente en la economía del país vecino desde hace aproximadamente cuatro meses, así como la elevada inflación, que tan sólo a final de 2021 se ubicó en un 7%, la peor desde 1982.

Según el informe del Gobierno estadounidense, en diciembre los precios de la energía bajaron por primera vez desde hace varios meses, un 0.4%, pero los de los alimentos subieron un 0.5%.

“Mientras, países europeos también están condicionados a altos índices inflacionarios. En el caso de España, el doceavo mes del reciente año que terminó se registró un Índice de Precios de Consumo de 6.5%, su cifra más alta desde 1992”, reporta el medio.

En ambos casos, estos países tienen un factor en común: el tipo de alimentos que se han encarecido, y no es coincidencia. La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) dio a conocer el pasado 6 de enero que su índice de precios de los alimentos —que incluye carnes, lácteos, cereales, aceites vegetales y azúcares— subió un 28.1% durante 2021.

En México es el sector agropecuario

Y México no es ajeno a toda esta situación. El último reporte presentado por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) sobre el Índice de Precios al Consumidor (INPC) el limón fue el producto con mayor variación mensual al alza, un 46.11%, agregando así una incidencia inflacionaria de 0.052; la carne tuvo un aporte a la inflación general de 0.064 puntos.

Por su parte, los productos agropecuarios tuvieron una incidencia anual de 1.661 puntos. En el desglose del indicador, las frutas y verduras aportaron un 1.006 por ciento a la inflación decembrina, mientras que los Pecuarios (productos de la ganadería) un 0.655 por ciento.

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En ese sentido, doctor Arturo Huerta, profesor de Posgrado de la Facultad de Economía de la UNAM, apuntó en entrevista con Sin Embargo que los sobreprecios alimentarios tienen su raíz en una falta de atención en el sector agropecuario, que deriva en una producción insuficiente de éstos productos, a la que se le suma que México importa el 48% de los granos básicos que consume.

“Hemos venido importando desde hace años estos granos básicos y estamos sujetos a los precios internacionales de estos bienes. Entonces, tienes la escasez de producción nacional, la escasez de productos que ocasiona el sobreprecio y a eso le sumas que importamos alimentos, el 48% de lo que consumimos, pues importamos la inflación internacional”

Son los alimentos los productos con mayor afectación por la subida de la inflación, ya que presenta una demanda constante y permanente. Aunque ya eran existentes los problemas de alimentación en el mundo, la reconfiguración que desató la pandemia de Covid-19 desde 2020 cambió la jugada, principalmente por el freno en las cadenas productivas, lo cual derivó en altos índices de desempleo en varios sectores

“Efectivamente la pandemia en el 2020 y parte del 2021 frenó procesos productivos y de ahí que aumentó la escasez de muchos productos y entre otros los productos agropecuarios. Entonces se da una especulación en torno a los alimentos, y esto te pasa a aumentar más los precios a nivel internacional, que te repercuten al momento en el cual tú dependes de importaciones”, destacó el especialista.

Banxico eleva interés

Como parte de una respuesta a las presiones inflacionarias, el pasado 16 de diciembre la Junta de Gobierno del Banxico tomó su postura más estricta hasta ahora y elevó la tasa de interés en 50 puntos base, con lo cual ésta cerró el 2021 e inició el 2022 en 5.5%.

El banco central destacó que el incremento surgió después de evaluar la “magnitud y diversidad de los choques que han afectado a la inflación y a los factores que la determinan, el riesgo de que se contamine la formación de precios y los retos por el apretamiento de las condiciones monetarias y financieras globales”.

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La autoridad monetaria destacó que la inflación global siguió aumentando, presionada por los cuellos de botella en la producción, la recomposición del gasto hacia mercancías, los elevados precios de alimentos y energéticos, y la recuperación de algunos servicios.

En contraste, Huerta expuso que aunque el Banxico ha centrado sus esfuerzos en el aumento de la tasa de interés, los precios al consumidor no se reducirán, pues las autoridades están apuntando hacia la estrategia incorrecta al enfrentarse a una inflación estructural.

“México debería tener una política agrícola, que implica disminución de la tasa de interés, política de subsidios, política de infraestructura, de gasto púbico, crear condiciones de rentabilidad al sector productivo, al sector agrícola, para que la inversión se enfoque en dicho sector y así aumentar la producción de productos alimenticios”, consideró.

Y anota que aumentar la tasa de interés sólo provoca restricciones en la inversión porque se encarece el crédito, con lo cual se recrudecen los problemas estructurales que están detrás de la inflación.

Con información de Sin Embargo. Lee su versión aquí

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