Luz Zárate

Celaya.- Entre llanto y angustia, doña Angélica González Coyote de 70 años, platicó que enviudó hace un mes y vive de la limosna que le da la gente. Ella es una de las personas que viven a un costado de las vías del tren en la carretera alterna a Villagrán y que será desalojada por Ferromex en unos días más.

Angélica contó que sus hijos se dedican a robar el tren, de donde sustraen trigo, maíz o electrodomésticos, lo que sea es bueno, dijo. Aunque aceptó que es un delito, aseguró que ya ha hablado con ellos para que dejen esa actividad y lamentó que “paguen justos por pecadores”. 

Y es justo por quienes atracan el tren y para recuperar el derecho de vía del que se han adueñado algunas familias, por lo que Ferromex anunció hace dos semanas que estarán quitando las viviendas que hay a un lado de las vías del ferrocarril.

Angélica pidió a Ferromex que no le derriben su vivienda en la cual vive desde hace 30 años, la cual se encuentra ubicada a unos tres metros de las vías, o en su defecto le ayuden a conseguir “otra casita”, pues de lo contrario se tendrá que ir a la calle, pues no se quiere ir a vivir con sus hijos y tampoco tiene un trabajo o recursos económicos para subsistir.

“Yo les diría a los de Ferromex que me ayuden a conseguir otra casita, mi esposo se murió hace un mes, mi otro hijo está bien amolado tiene a su esposa con cáncer muy enferma, y mis otros hijos se dedican a bajar el sorgo, el maíz, lo que sea, yo ya les dije que dejen de dedicarse a eso pues andan matando a los que roban, y ya están entendiendo. Yo no quiero irme con ellos, dice el dicho que más vale sola que mal acompañada”, platicó la señora Angélica.

Aunque la señora Angélica acepta que hace 30 años invadieron un terreno federal y que algunos de sus hijos se dedican a saquear trenes, hoy pide a las autoridades municipales, estatales y federales que “no la dejen sin casa”.

“Yo les diría [a las autoridades de Ferromex] que me ayuden a buscarme un cachito [para vivir], aunque sea chiquito” y resaltó que a sus hijos les insiste que dejen de saquear los vagones del tren.  

Doña Angélica, de 70 años de edad, vive de la limosna de la gente, sabe que no puede ir a vivir con sus hijos, por lo que teme terminar en la calle. Fotos: Martín Rodríguez

“Ya les dije que un día nomás llegan los balacean y los matan, ya están entendiendo porque yo he llorado mucho, ya les he dicho que entiendan por favor que están matando a los rateros. Ayer vino mi hijo a verme porque habían dicho que nos sacaban esta semana y se quedó aquí, pero yo no me quiero ir con ellos, mejor solita que mal acompañada, ¿si me dejan sin casa, qué voy a hacer?, pues quedarme en el camino, Dios sabe lo que hace!”, contó.

Es delito y la antigüedad no genera derechos

Por su parte, autoridades de Ferromex informaron que ya se han demolido 12 casas en terrenos aledaños a las vías y que serán desalojadas algunas otras ubicadas en la carretera alterna Villagrán. Se había previsto que estas acciones se concretarían este jueves, pero se pospusieron unos días más.

A cada costado de las vías son 15 metros los que corresponden al derecho de vía federal, sin embargo, en el tramo de la carretera alterna a Villagrán, aún perteneciente a Celaya, es mucho menor la distancia entre éstos y las viviendas. Son unas 20 casas, en las que -según platican los que ahí habitan- llevan viviendo entre 20 y 30 años.

Jorge Peralta, gerente de relaciones gubernamentales de Ferromex, reconoció que en Celaya esta invasión es muy preocupante, ya que la invasión al derecho de vía trae otra consecuencia grave como el robo a los furgones de carga y “en muchos casos estas mismas personas son las que ocasionan vandalismo” y saqueos.

Fotos: Martín Rodríguez

Peralta destacó que contener la invasión al derecho de vía del ferrocarril es un proceso donde debe intervenir la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), cuyo proceso a veces resulta largo antes de poder desalojar a las familias que ocupan estos espacios y que levantan “casas hechizas” con madera, láminas y en ocasiones, hasta bardas con tabique y cemento.

“No podemos llegar y retirar, se necesita primero la denuncia ante la SCT y luego que un juez federal valide el retiro, las personas deben entender que al ser un tramo federal no se generan derechos sin importar los años que hayan estado ahí, además que constituye un delito a la nación la invasión al derecho de vía”.

La concesionaria reconoce que la problemática existe en al menos 24 estados de la República Mexicana, y en Celaya el predio invadido representa al menos cinco mil metros cuadrados del derecho de vía federal, en diferentes puntos al paso de las vías del tren.

Señaló que Ferromex trabaja en los procedimientos legales para su retiro, pues agregó que la invasión representa un delito y destacó que:

“La ley es muy clara, aunque tú llegues y construyas dentro del derecho de vía federal, no generas ningún derecho a pesar de que pase el tiempo, semanas, meses, inclusive años, no se genera ningún derecho, la invasión al derecho de vía federal constituye un delito, si llegara a pasar algún accidente o cualquier cosa, tener un área de maniobra donde contener”.

En los terrenos aledaños a las vías, personal de Ferromex trabaja en la limpieza, reforzamiento de la seguridad y la demarcación del derecho de vía, e incluso ya se alista el desalojo de las viviendas, proceso que se tenía contemplado para este jueves 17 de junio, pero se pospuso por unos días.  

El gerente de relaciones gubernamentales de Ferromex, recordó que prácticamente diario era robado el tren cuando pasaba por la ciudad durante los años 2016, 2017 y 2018, y a la fecha estos delitos prácticamente habían desaparecido hasta el pasado 18 de mayo que se registró un nuevo asalto en este municipio, por lo que se procura mejorar las condiciones de seguridad para evitar que nuevamente se presente este problema.

LC