213 MILLONES PARA PARTIDOS 2021 EN GUANAJUATO

FULGURANTE. En una primera revisión al presupuesto aprobado por el consejo general del Instituto Estatal Electoral para 2021 que es año electoral, lo primero que salta a la vista es el crecimiento impresionante que ha tenido Morena en los recursos públicos que dispondrá para hacer política en tan solo 6 años en el estado donde tiene que sortear más adversidades.

CASI NADA. Hace 6 años, en el año previo a su debut electoral, solo con registro nacional, Morena solo alcanzó poco más de 3 millones de pesos que representaban el 2% de los más de 157 millones que programó como reparto el IEEG para el año 2015.

EL ORIGEN. En ese tiempo, el partido fundado por López Obrador recibió lo mismo que partidos de registro fugaz aunque uno sigue vegetando en nuestro universo partidista: el partido Humanista y Encuentro Solidario.

EN LA COLA. Tres años después, en la elección de 2018, Morena solo superaba en monto a Movimiento Ciudadano que recibió 14.5 millones por 14.9 de Morena.

PONDERACIÓN. Los morenistas recibían un tercio de los 43 millones del PRI y una cuarta parte de los 66 que recibía el PAN. Menos que los 25 millones del partido Verde, que los 18.9 millones del PRD y que los 16 millones de Nueva Alianza.

EL SEGUNDO. Para este 2021 que es elección intermedia con menos recursos porque no habrá elección de gobernador, Morena dispondrá de 38 millones de pesos, más de la mitad de los 67.6 millones que recibirá el PAN. Morena dispondrá de 6 millones más que el PRI y 15 millones más que el Verde. En total 213 millones de pesos para financiar partidos desde el presupuesto público.

FOLLOW THE MONEY. Esos 38 millones de pesos (8 millones para gastos de campaña) representan otro “aliciente” para los grupos en pugna en el estado. En la misma proporción en la que se desploma el PRI, Morena emerge como una segunda fuerza. Eso sí, mucho más caótica que los tricolores.

LO SABEN. La novedad es que Nueva Alianza como partido estatal tendrá sus 14 millones y que el PES y hasta el PT que mantienen registro nacional alcanzan solo para beneplácito de los poquitos que administran ese dinero. Vienen las campañas electorales y el dinero mueve conciencias y alimenta las ambiciones.

ALMA ALCARAZ: EL FALLO CANTADO

OTRO ROUND. Ayer, la secretaria general de Morena en funciones de presidente, Alma Alcaraz Hernández presumió el fallo de la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia que la reafirma como dirigente de este partido en Guanajuato en el enésimo capítulo de la guerra con Ernesto Prieto Gallardo.

EN SU CONTRA. Habrá que decir que en esa instancia partidista, tiro por viaje, Prieto Gallardo las va a perder de todas, todas porque el presidente de la Comisión Héctor Díaz Polanco trae pleito casado con él.

DRAMA. El problema es que en los tribunales no le ha ido mejor a Prieto y ya muy cerca de la elección, no será fácil que le dé vuelta a las cosas y sea líder estatal. Su obsesión por el pleito en tribunales hace pensar que no le interesa mucho la curul que ocupa en el Congreso local.

REZANDO. Pero si no gana en la mesa la presidencia del partido, Enrique Alba, su suplente, quedará esperando el momento para, al menos cobrar algunas dietas en el palacio legislativo en el Congreso local.

LA DEL ESTRIBO…

La presidenta de la comisión de Hacienda del Congreso local, Alejandra Gutiérrez Campos ya recibe asesoría de algún futurólogo que le muestra cómo estirar un poco la liga y no negar del todo que suspira por la alcaldía de León en 2021.

Que el punto es que habrá dedazos en el PAN y que tiene que soltarse un poquito más ante cámaras y micrófonos. Que a diferencia de quienes no tienen cargo de representación popular y quieren estar en la boleta, ella debe cuidarse un poquito más porque trae marcaje personal de lo que dice y hace.

PROMESAS INCUMPLIDAS DE INICIO DE TRIENIO: EL CASO LEÓN

Hay ocurrencias y decisiones en el arranque de cada trienio en los Municipios que marcan a los alcaldes para el resto de su mandato y perfilan su personalidad durante su encargo.

Hace 11 años, en León, Ricardo Sheffield sorprendía con el nombramiento de una mujer, la mayor María Guadalupe Anguiano como secretaria de Seguridad del Municipio, la primera mujer que llegaba a un cargo similar.

Hace 8 años, Bárbara Botello nombraba en ese cargo al general Miguel Pizarro quien ya lo había hecho en el estado en una parte del sexenio de Juan Manuel Oliva en una decisión que alimentaba esperanzas no solo de que habría mano dura en León sino que hasta se deslizaba la posibilidad de empatía entre la priista y el gobierno saliente.

Aquel 30 de septiembre de 2009, 10 días antes de asumir el poder a contracorriente del grupo en elkSheffield, dicharachero como siempre trataba de sintonizar con empresarios guanajuatenses con una petición extraña e inédita.

“Píchenme una liquidación”, decía. Una plegaria que hizo a empresarios de la ciudad para que le ayudaran a asumir el pago de los finiquitos de decenas y quizá centenares de burócratas que como cada 3 años en León, salían en cada cambio de administración panista en esta ciudad.

“En la administración vamos a reducir, como lo pidió la ciudadanía, muchas plazas de panistas y no panistas, yo quiero reducir la burocracia, es más, estamos teniendo ya problemas para liquidar por falta de recursos… yo hasta invito a muchos empresarios que me decían, oyes hay que reducir la burocracia, oyes hay que reducir la burocracia (sic) que ahora me pichen un burócrata, es el nuevo programa píchenme un burócrata, para ver si me pagan a mí la indemnización”.

Sheffield quería pasarle la factura del chambismo que tanto se cultivó en el PAN en los tiempos en los que la guerra de tribus, sangraba las finanzas del Municipio porque ganaba el candidato de una tribu y corría a los que eran de la corriente opuesta. Pasó con Sheffield y antes con Vicente Guerrero, con Ricardo Alaniz. Después con Bárbara Botello quien, obviamente, corrió a muchos panistas. Llegó Héctor López quien, a pesar de las inconformidades internas, sí corrió a decenas de priistas y volvió a dar chamba a panistas.

Los despidos de centenares de empleados cada 3 años costaron muchos recursos. Los experimentos fallidos en materia de seguridad entre 2009 y 2015 con 6 secretarios de seguridad y 6 directores de Policía, fueron la semilla.

PROMESAS INCUMPLIDAS DE INICIO DE TRIENIO: EL CASO LEÓN

Hay ocurrencias y decisiones en el arranque de cada trienio en los Municipios que marcan a los alcaldes para el resto de su mandato y perfilan su personalidad durante su encargo.

Hace 11 años, en León, Ricardo Sheffield sorprendía con el nombramiento de una mujer, la mayor María Guadalupe Anguiano como secretaria de Seguridad del Municipio, la primera mujer que llegaba a un cargo similar.

Hace 8 años, Bárbara Botello nombraba en ese cargo al general Miguel Pizarro quien ya lo había hecho en el estado en una parte del sexenio de Juan Manuel Oliva en una decisión que alimentaba esperanzas no solo de que habría mano dura en León sino que hasta se deslizaba la posibilidad de empatía entre la priista y el gobierno saliente.

Aquel 30 de septiembre de 2009, 10 días antes de asumir el poder a contracorriente del grupo en elkSheffield, dicharachero como siempre trataba de sintonizar con empresarios guanajuatenses con una petición extraña e inédita.

“Píchenme una liquidación”, decía. Una plegaria que hizo a empresarios de la ciudad para que le ayudaran a asumir el pago de los finiquitos de decenas y quizá centenares de burócratas que como cada 3 años en León, salían en cada cambio de administración panista en esta ciudad.

“En la administración vamos a reducir, como lo pidió la ciudadanía, muchas plazas de panistas y no panistas, yo quiero reducir la burocracia, es más, estamos teniendo ya problemas para liquidar por falta de recursos… yo hasta invito a muchos empresarios que me decían, oyes hay que reducir la burocracia, oyes hay que reducir la burocracia (sic) que ahora me pichen un burócrata, es el nuevo programa píchenme un burócrata, para ver si me pagan a mí la indemnización”.

Sheffield quería pasarle la factura del chambismo que tanto se cultivó en el PAN en los tiempos en los que la guerra de tribus, sangraba las finanzas del Municipio porque ganaba el candidato de una tribu y corría a los que eran de la corriente opuesta. Pasó con Sheffield y antes con Vicente Guerrero, con Ricardo Alaniz. Después con Bárbara Botello quien, obviamente, corrió a muchos panistas. Llegó Héctor López quien, a pesar de las inconformidades internas, sí corrió a decenas de priistas y volvió a dar chamba a panistas.

Los despidos de centenares de empleados cada 3 años costaron muchos recursos. Los experimentos fallidos en materia de seguridad entre 2009 y 2015 con 6 secretarios de seguridad y 6 directores de Policía, fueron la semilla.