Pólvora e infiernitos

LA INSOPORTABLE LEVEDAD DEL PRI

CERO A LA IZQUIERDA. Mientras a nivel nacional por lo menos hacen como que se mueven, en el PRI de Guanajuato siguen impávidos, inmóviles o de plano, cínicos ante el desplome.

DE NOCHE. El martes pasado en las oficinas del CEN del PRI se llevaron a cabo las exequias del tricolor tras la estruendosa derrota del primero de julio.

COMO LOS CANGREJOS. Así lo definieron quienes estuvieron presentes en la reunión del Consejo Político Nacional que se reunió para hacer su corte de caja, autocrítica, catarsis en esta nueva fase en la que el PRI vuelve a la oposición pero peor que hace 18 años.

NADA DE NADA. Ahí, entre los cientos de consejeros, el excandidato a la gubernatura, Gerardo Sánchez, como si nada pasara. En Guanajuato, Celeste Gómez, a quien él puso como dirigente interina, sigue sin atar ni desatar.

REPLIEGUE. Se ha reunido con los pocos ganadores de posiciones en la entidad pero a los perdedores no les ha tirado un lazo o por lo menos una cartita de aliento o de resignación.

INACCIÓN. En Guanajuato no hay reacción ni sentimientos ante el momento crítico. Como si les importara un cacahuate el futuro del partido. Después de casi dos meses de las elecciones no hay un diagnóstico de lo que viene, no hay un mensaje de relanzamiento. No hay nada ni siquiera para taparle el ojo al macho.

PRETEXTOS. El PRI tendrá tres diputados locales y 11 alcaldes y nadie se ha posicionado. Puede ser pasmo o puede ser desinterés. Cuando Gerardo Sánchez le echó toda la culpa a la supuesta elección de estado. La victimización como pretexto para eludir la responsabilidad.

VIEJA GUARDIA. De los que se constituirán como bancada, qué podemos esperar. José Huerta Aboytes y Hugo Varela son políticos que vienen de la vieja guardia. Es ilustrativo saber que Huerta trabajó con el último que ganó en la urnas y asumió el poder, Rafael Corrales Ayala, y que Hugo Varela tiene todos los años siendo amo y señor de la CTM.

SILENCIO. Y mientras tanto, en el resto del priismo. Tampoco emergen voces insubordinadas que planteen su punto de vista frente a lo que debería ser el tricolor.

SIN SEÑALES. Se ha hablado del relevo generacional. De la nueva sangre del PRI. De Azul Etcheverry, de Yulma Rocha, de Ericka Arroyo, de Clemente Villalpando, de Ángel Zamora y de muchos otros. La pregunta es qué esperan para aparecer o mejor dicho, qué otro momento más propicio puede haber que este para mostrarse.

ADMINISTRAR LA DERROTA. El PRI Guanajuato sigue en el peor de los mundos. En el hoyo y cavando, con una dirigencia estatal ausente. Celeste Gómez mantiene la misma línea gris y acomodaticia de Santiago García. Ella va a ser diputada local y lo demás es lo de menos.

COLOFÓN. Los usos y costumbres del PRI. El agandalle y el reparto de lo poquito de siempre entre unos cuántos.

LAS ‘PLURIS’ LOCALES QUE VIENEN…

ESO DIJO. Si el presidente consejero del Instituto Estatal Electoral, Mauricio Guzmán Yáñez, no se echa para atrás, en los próximos días va a hacer el reparto de diputaciones plurinominales en la entidad.

SIN CAMBIOS. Ya el Tribunal Estatal resolvió y dejó firmes todos los resultados registrados en el estado el pasado primero de julio. Es decir, ninguna impugnación procedió y viene la integración de los espacios.

EN MARCHA. Y si bien, queda la opción para los partidos de impugnar ante el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, el IEEG no va a esperar más y hará el reparto en breve.

EN PRIMERA INSTANCIA. Y ya lo habíamos comentado aquí: de acuerdo a las proyecciones de los partidos políticos es muy probable que de las 14 ‘pluris’, 5 sean para Morena, 3 para el PRI, 3 para el Verde, 1 para Nueva Alianza, otra para Movimiento Ciudadano y 1 más para el PRD.

PASTORES. Ya algunos partidos han adelantado la designación de sus coordinadores. El PAN se decantó por Jesús Oviedo; el Verde lo hizo por Vanessa Sánchez; el PRI no se ha pronunciado pero es altamente probable que sea José Huerta Aboytes. En Morena, es una verdadera incógnita aunque la lógica diría que debería ser Ernesto Prieto.

DIÁGNOSTICO… Ya entraremos al análisis de cómo viene esta legislatura. Podría ser más cómoda para el PAN de lo que el reparto aparenta pero también más compleja de lo que han sido las últimas dos. Cooptar podría volverse un deporte extremo en Guanajuato.

LA DEL ESTRIBO…

Esta semana, volverá a ser noticia el gobernador electo Diego Sinhué Rodríguez Vallejo. Atentos todos. La incógnita a resolver es una: ¿Habrá golpe de timón en los mandos de seguridad o va a recetar pan con lo mismo?

EUGENIO MARTÍNEZ: LA RENUNCIA AL VERDE DEL COMPADRE DE LA DUEÑA

En apariencia, todo se dio en buenos términos. Sin gritos ni sombrerazos. Porque así fue acordado entre los compadres. Pero, sin lugar a dudas, la renuncia de Eugenio Martínez Vega al Partido Verde, hace exactamente un par de años, resultó un punto de quiebre en este partido en donde hasta hace unas semanas dominaba un matriarcado.

“Encuentro la oportunidad de regresar a mi empresa, he dejado ir oportunidades empresariales por estar involucrado en temas políticos, creo yo que logré lo que me gustaba. Vi el momento justo para dejar mi militancia, y como ciudadano y como empresario me toca estar en otro lado y sentirme más libre en mis opiniones”, resumió.

Martínez Vega, empresario transportista, dejaba así una militancia de 16 años en el tucán, partido en el que incursionó como suplente de Beatriz Manrique Guevara cuando fue diputado local en el año 2000, y fue hasta 2003 cuando fue regidor en el Ayuntamiento presidido por Ricardo Alaniz Posada.

No es casualidad que haya sido suplente de su amiga y comadre, quien lo invitó a participar en política. Hasta antes de Sergio Contreras, era el Verde de origen que más votos había conseguido en León en 2009 cuando enfrentó a Ricardo Sheffield.

Empresario entrón, siempre se distinguió por ser ave de tempestades. No es un ecologista químicamente puro sino un empresario que aceptó el reto de ir con el tucán. Se curtió, hizo buenas migas. Dirigió al partido después de 2009 y sirvió como un apoyo importante para la franquiciataria del partido, Beatriz Manrique.

Un gran activo para sacar ventaja de la coalición con el PRI en 2012 que llevó a Bárbara Botello a destronar al PAN en León. Pero también un personaje que se convirtió en factor de discordia en esa alianza por conveniencia que se dio en León en 2012 y fracasó estrepitosamente.

Porque el Verde lo sabía disimular pero también padeció de las fisuras. Manrique se ocupó de mantener a flote al partido en el estado y le dejó toda la operación del Ayuntamiento a Eugenio Martínez. Ese desapego fue el inicio del distanciamiento de ambos.

Beatriz Manrique decidió voltear para otro lado. Martínez Vega fue amo y señor de la polémica y el centro de señalamientos de adversarios políticos y empresariales en el cabildo.

Martínez Vega había invitado entre otros a Miguel Ángel Balderas quien salió cuestionando a Manrique por el poder que ejerció. Martínez Vega no aceptó buscar una diputación local y hoy, desde redes sociales, es un opositor sin partido.

JUAN CARLOS ROMERO: NADIE ES PROFETA EN SU TIERRA…

“No voy a entrar en detalles… lo dejo a tu imaginación”, nos respondió Juan Carlos Romero Hicks aquel 9 de marzo de 2014 tras la elección en asamblea de 15 consejeros nacionales en Guanajuato, lista en la que se coló pese a que el grupo en el poder intentó bloquearlo.

Unos minutos antes, el senador panista comentó a los reporteros que unos días antes había recibido “una amable invitación (para retirarse de la lista de candidatos al Consejo) que inmediatamente decliné”.

No quiso decir quién le había querido dar semejante esquinazo. El partido era dirigido entonces por Gerardo Trujillo Flores que también lo negó todo. Romero Hicks llegó al Consejo Nacional del PAN contra la voluntad del oficialismo hace 4 años.

Hace unos meses, cuando el PAN de Guanajuato definió sus propuestas para diputado federal plurinominal, Romero Hicks no fue considerado. En cambio, lo enviaron como candidato al distrito 4, el mismo que se presentaba como el más complicado para Acción Nacional pues 3 de los 4 municipios que lo integraban eran gobernados por el PRI.

El primero de julio, Romero Hicks ganó contundentemente la elección y llegaba a San Lázaro, haciendo campaña. Los jerarcas de su partido en Guanajuato no le pusieron el camino pavimentado como a otros para ganar la contienda.

Con este par de botones de muestra queda claro que el ahora flamante, designado coordinador de la próxima bancada panista en San Lázaro, no es de los consentidos de los dueños del PAN en el estado que gusta de facilitar el acceso a los órganos de decisión a sus privilegiados. Romero Hicks, a las claras, no lo es.

Quizá sean suficientes estos dos elementos para deducir que no fue una negociación PAN-Guanajuato/Ricardo Anaya, la llegada del exrector a la coordinación y que fueron otros méritos los que tuvo el todavía senador para ser designado en el cargo.

Son detalles que no pueden ser anecdóticos para lo que se viene. Por lo pronto, no se puede decir que Romero sea una pieza del panismo guanajuatense para las grandes ligas.

No se la debe a Miguel Márquez ni a Diego Sinhué Rodríguez Vallejo mientras no se demuestre lo contrario. Por lo pronto, lo que sí es un hecho es que el nombramiento romerista es una válvula de escape para los anayistas y su proclividad para el agandalle que mal disimularon ahora.

Muy burda fue la maniobra de Damián Zepeda de solicitar licencia ‘en lo oscurito’ para zanjar lo que era un autonombramiento aunque para muchos en el PAN lo fue, como coordinador de los próximos senadores azules.

Ya está ahí Romero Hicks pero no es del ‘Guanajuato Power’ que negocia directamente con los anayistas. Romero Hicks, siempre pagado de sí mismo, gana una coordinación legislativa que lo pone en una vitrina muy interesante. Con las tablas y la experiencia suficiente para ser uno de los referentes de la oposición a Andrés Manuel López Obrador. Habrá que verlo.