DIEGO SINHUE: LAS DESVENTAJAS DE ESTAR EN EL BRONX

LA DISTANCIA. Reza la frase coloquial que “crea fama y échate a dormir” y seguramente al gobernador Diego Sinhue Rodríguez Vallejo no le hace mucha gracia esa fama que le endilgan los morenistas en Guanajuato de “revoltoso” porque, que se sepa no es de los del “bronx” y ayer se vio en su intervención en la Reunión Anual de Industriales pero al final tiene que apechugar con la voluntad de la mayoría.

CON TODO. Ayer, en el Congreso del Estado, la bancada morenista y en diversos momentos, las senadoras del partido gobernante han cuestionado la postura que asume dentro del bloque.

NO A LA RUPTURA. El punto es que, en la práctica, hay un límite para la rebelión de la Alianza porque nadie está pensando en romper el pacto fiscal porque eso implicaría hacer realidad una suerte de república aparte y eso ya sería una barbaridad.

LA DUDA. Y si no va a llegar a esos extremos la rebelión, pues solo queda en el terreno de lo deseable para los rebeldes que el presidente Andrés Manuel López Obrador haga algunas concesiones para que la escaramuza pueda considerarse medianamente exitosa.

MENÚ ADVERSO. Y eso francamente se ve muy complicado. Con la extinción de los Fideicomisos, la eliminación del Fondo de Gastos Catastróficos, del FORTASEG y las decisiones que asume la secretaría de Hacienda, no se ve espacio para que los de la Alianza puedan obtener al menos algún reintegro y no se aprecian de momento, en el horizonte, algunas decisiones radicales.

LAS URNAS. Y no se aprecian porque precisamente para eso está el proceso electoral. La única manera de poner un dique a las decisiones centralistas del gobierno en turno es a través de un Congreso con mayores equilibrios.

AGUA Y AJO. El problema para Diego Sinhue es que, formando parte de un bloque, es difícil poner matices y todos van en el mismo costal y con la misma etiqueta de rebeldes.

FOSAS CLANDESTINAS: EL DUELO DE LOS DEUDOS

CLARITO. No hay manera de escurrir este bulto ni la parte de culpa que le corresponde a la autoridad en Guanajuato en el drama de las fosas clandestinas y los restos de personas encontradas que ayer se acercaban a los 70.

INSENSIBLES. Menos, cuando las propias autoridades descartaban el escenario de fosas clandestinas en la entidad entre ellas la flamante secretaria ejecutiva del Sistema Estatal de Seguridad Pública, Sophia Huett que ahora tendrá que dar una maroma para explicar porque negaba lo que hoy es una realidad.

LOS QUE FALTAN. De por sí la cifra de homicidios dolosos ya era elevada en Guanajuato, ahora hay que sumar a la contabilidad los hallazgos de las comisiones de Búsqueda nacional y estatal.

EL MOMENTO. Guanajuato otra vez da la nota negativa que trasciende más allá de nuestras fronteras aunque lo más doloroso no es la mala fama ni la cifra adicional de asesinatos sino el drama y el duelo para las familias. Si la autoridad ya reaccionó tarde a este doloroso asunto, hoy tendría que entender que además de la transparencia, el duelo de los deudos merece especial atención.

LA DEL ESTRIBO…

Y mientras ya se consumó una tregua entre Roberto Zermeño y los Martínez de Grupo Pachuca para que el club León siga usando el estadio León en los partidos siguientes mientras buscan una salida alternativa a la compraventa del inmueble, el alcalde de León Héctor López Santillana y su secretario del Ayuntamiento Felipe de Jesús López Gómez siguen armando reuniones privadas con empresarios y representantes sociales para decir su “veldá” en este asunto. Ayer le tocó a los de Concamin.

Su postura: que el gran error que detonó la pérdida del estadio León se dio cuando se extinguió anticipadamente el Fideicomiso durante el trienio que gobernó Vicente Guerrero Reynoso y hay quienes salen convencidos con la tesis.

Pero ahí está la sentencia final del juez que señala que el problema se origina con la formación del Fideicomiso que administra los bienes del Club León, el más importante, el estadio: el problema estuvo en la formación del Fideicomiso y el secretario del Ayuntamiento era en ese momento, Felipe de Jesús López Gómez.

EL PACTO DE ALONSO 10: CADA QUIEN ATENDIÓ SU JUEGO

Solo 2 de los 7 protagonistas del pacto de Alonso 10 hace exactamente 5 años, se mantienen de lleno y con pasión trabajando en el PRI. Los otros 5, o lo hacen a distancia o de plano ya emprendieron la huida.

En el hotel que es propiedad del entonces flamante Jefe de la Oficina de la Cancillería Francisco Arroyo Vieyra, se reunían el entonces senador Miguel Angel Chico, el líder de la CTM Hugo Varela, el excoordinador de los diputados locales Javier Contreras, el anfitrión, la diputada federal Yulma Rocha, su hija, Erika Arroyo y el exdirigente del Movimiento Territorial Alejandro Arias Avila.

Varios de ellos habían protagonizado épicas disputas internas en el pasado reciente en el PRI, de ahí la sorpresa de la singular reunión.

Francisco Arroyo y Miguel Angel Chico siempre habían estado en pugna en los años anteriores. Chico y Hugo Varela tuvieron diferencias en la legislatura 2006-2009 cuando el primero de ellos hizo la vida de cuadritos al cetemista que era coordinador solo tenía la lealtad de 4 de los 7 diputados de esa legislatura

Yulma Rocha y Erika Arroyo nunca fueron adversarias pero tampoco grandes aliadas. Ni qué decir de las diferencias entre Alejandro Arias y Miguel Chico en la cruzada de este último contra el wintilismo entre 2006 y 2009.

El tema era que el enemigo que enfrentaban hacía el milagro de unirlos. El entonces líder del tricolor Santiago García López y su padrino Gerardo Sánchez, habían logrado lo que nadie hubiera imaginado.

Hoy, solo Yulma Rocha y Alejandro Arias son protagonistas del priismo guanajuatense. Este último es ni más ni menos que el presidente de la Comisión Estatal de Postulación de Candidatos, algo muy cercano al cargo de gran elector. Yulma Rocha, es líder de la CNOP, una posición muy cómoda para buscar una diputación y la dirigencia estatal.

Erika Arroyo y su papá, siguen en el PRI pero la primera ha participado ya en algún foro de un organismo afín a Movimiento Ciudadano y el exembajador ya se peleó en redes sociales con algunos priistas.

Javier Contreras está en el ostracismo desde que fue coordinador de la bancada priista.

Miguel Angel Chico es diputado federal por Morena mientras que Hugo Varela, lo es en el Congreso local pero sigue en el PRI.

EL BLOQUE BAJÍO CENTRO OCCIDENTE: MARCADO POR LAS AUSENCIAS

Pese a los esfuerzos que hicieron ayer los gobernadores de Guanajuato, Diego Sinhue Rodríguez Vallejo y de Aguascalientes, Martín Orozco para centrar sus discursos en la agenda regional del Bloque Bajío Centro Occidente que agrupa además a sus homólogos de Jalisco, Querétaro y San Luis Potosí, la ausencia estos 2 últimos y la vena combativa permanente de Enrique Alfaro marcó el encuentro.

Por lo ocurrido en los días anteriores en los que los 3 participantes del foro de la Reunión Anual de Industriales se han enfrascado desde su pertenencia a la alianza federalista en una confrontación con el gobierno federal, de facto, el trabajo técnico de los 5 para trabajar en una agenda regional quedaba en un segundo plano del interés mediático.

Y más, con la ausencia del queretano Francisco Domínguez y el de San Luis Potosí, Manuel Carreras quienes desde hace varios meses pintaron su raya y declinaron sumarse a cualquier bloque que representara confrontación con la 4T.

Y eso fue antes de que la Alianza Federalista que agrupa a 10 gobernadores, se hiciera una realidad. Si ambos hubiesen estado ayer, su sola presencia habría dejado claro que el pleito de los aliancistas con el presidente Andrés Manuel López Obrador no representaba un obstáculo para continuar con el trabajo de la agenda regional.

Y por más que hayan esgrimido alguna justificación su ausencia en un foro virtual significa que no quieren involucrarse por el momento con los rebeldes y eso, desde luego impacta negativamente en la solidez del bloque Bajío Centro occidente que tiene muchos más argumentos técnicos para sustentar que no lo mueve el pleito con la 4T.

Y al final, con todo y los esfuerzos de Diego Sinhue y Orozco para quitarle tinte rijoso a sus intervenciones, Alfaro fue fiel a su estilo combativo y dejó claro que en los meses siguientes la discusión más importante será la del pacto federal.

Fue el único que habló de la cerrazón federal para avanzar en temas regionales como el acueducto El Zapotillo en el que ya está de acuerdo con Diego Sinhue.

No es fácil, sintonizar prioridades y discursos de gobernadores y menos en tiempos de polarización como los que vivimos, que parecen no aptos para el equilibrio y la tolerancia.