Pólvora e infiernitos

MIGUEL MÁRQUEZ Y LAS INDIRECTAS A MEDINA

EL REVIRE. Bajita la mano y como no queriendo la cosa, Miguel Márquez refuta el enésimo baño de pureza de Carlos Medina Plascencia sobre el momento que atraviesa el PAN actualmente.

CLARITO. “No hay que desgarrarse las vestiduras ni tirarse al piso”, pide Márquez sin aludir directamente al exalcalde y exgobernador.

LOS MATICES. Pero es obvio que el mensaje es para el síndico leonés con licencia quien forma parte del equipo de transición del sucesor Diego Sinhué. Al final, Márquez no coincide con el diagnóstico fatalista de Medina, de quien ya dijimos, suele lucir más cuando el PAN atraviesa por una crisis como ahora que cuando las cosas andan muy bien.

PRUDENCIA. Hoy, Medina Plascencia sabe que nuevamente llegó un momento glorioso para él. Sin embargo, no será sencillo en el entorno actual que su discurso prenda en el terruño.

CONVENCIENCIAS. En Guanajuato, tan proclive al anayismo con Márquez y Diego Sinhué no habrá muchos que le hagan segunda porque en ambos casos, los dos optarán por el pragmatismo de ver quién les garantiza manga ancha en Guanajuato aunque en el resto del país la situación no vaya viento en popa.

UNA DE ALUSIONES PERSONALES

HECHOS. Como dicen los diputados en tribuna, para alusiones personales, ayer le preguntaba un servidor al gobernador Miguel Márquez en una de sus últimas banqueteras (con eso de que ya están en peligro de extinción en Guanajuato) sobre los avances para concretar el contrato de compraventa de predio donde se asentará el estadio León.

CON ESTILO. De su repertorio dicharachero, Márquez sacó una de dominguear: “no le busquen chichis a las gallinas”.

EN LO SUYO. El mandatario estatal defendió el acuerdo con Grupo Pachuca y cuestionó a quienes han criticado que le ofrezcan un predio para la construcción de un nuevo estadio.

CONTRAPUNTO. Dice que aquí el gobierno del estado ni regalará predios ni recursos públicos como sí ha ocurrido en otras entidades. Va a otorgar un crédito pagadero en seis años a Grupo Pachuca. El gobernador hacía su interpretación personal de lo que se ha comentado en anteriores Pólvoras sobre ese tema.

QUE SI, QUE NO. Y aquí sólo precisar que en este espacio no se ha cuestionado como tal la venta de un predio a Grupo Pachuca sino que Miguel Márquez ha evitado pronunciarse sobre la necesidad de revisar la actuación de autoridades anteriores que por incapacidad o negligencia, propiciaron la pérdida de ese patrimonio público.

POSTURA. Tiene razón Márquez cuando defiende la posición de su gobierno. En lo que toca al gobierno del estado, se dará la venta de un terreno y la administración estatal recibirá una paga por ello. “Estoy con la conciencia tranquila”, dice el mandatario.

EL MEOLLO. Pero el cuestionamiento en este espacio no es a lo que hace el gobierno estatal para procurar un nuevo estadio sino a lo que deja de hacer para pronunciarse por una revisión al trabajo de quienes estaban obligados a defender ese patrimonio. Analizar sólo los actos irregulares de adversarios políticos y no de los aliados.

EN PLATA. Es cierto. Márquez no está obligado a ello pero así como en otros casos se ha pronunciado por un daño al erario en presuntos actos de corrupción de otros temas, sería conveniente que lo hiciera en actos donde hubo falta de capacidad o habilidad jurídica.

EN CONCRETO. La crítica es a la postura de: aquí no se vale meter la mano pero se perdona meter la pata. Una opinión de que se tiene que medir con la misma vara a tirios y troyanos. Ni más ni menos.

LA DEL ESTRIBO…

Tras los reflejos deficientes mostrados por los directivos de divisiones donde se originaron las denuncias sobre acoso sexual en planteles adheridos a la Universidad de Guanajuato, el rector de la máxima casa del estado, Luis Felipe Guerrero Agripino parece dispuesto a tomar el toro por los cuernos.

Que se haya reunido ayer con la directora de las Libres, Verónica Cruz, fue un buen gesto reconocido, de entrada por su propia interlocutora, de quien ya conocemos no es nada fácil de convencer.

Es sintomático que los vacíos que habían dejado los que recibieron directamente los señalamientos, sean llenados por la respuesta institucional.

No es momento de echar las campanas al vuelo. Se trata, apenas de una primera respuesta. Una suerte de control de daños. Pero es apenas el comienzo.

LOS ZAPATEROS Y LA INCERTIDUMBRE DEL SEXENIO POR LLEGAR

“Hay que tener mucho cuidado en mamar y dar de topes”, dijo hace exactamente seis años el entonces secretario de Economía del gobierno de Felipe Calderón, Bruno Ferrari, en una visita a inaugurar Sapica.

Hoy recordamos las palabras pronunciadas por el entonces funcionario federal en uno de los reclamos más recordados de un burócrata hacia el empuje de los zapateros para reclamar por la respuesta del gobierno mexicano ante las prácticas ilegales de China.

Ferrari dijo hace un sexenio que los zapateros leoneses deberían sentirse satisfechos y reconocer los logros que se habían obtenido con el acuerdo con el gobierno de China.

La pregunta hoy es cuál será el tono de relación que tendrán los dirigentes empresariales del sector zapatero con el gobierno de Andrés Manuel López Obrador.

Porque, oh paradojas, hoy ha quedado claro que en el combate contra la competencia desleal de este país, el gobierno de Enrique Peña ha hecho mucho más que los dos gobiernos panistas anteriores juntos. Y si no, que le pregunten a los propios jerarcas zapateros.

Pero hoy es una incógnita el tipo de relación que habrá con el gobierno de Andrés Manuel López Obrador. José Abugaber, Demetrio Armando Martín Dueñas, Javier Plascencia, Luis Gerardo González han dado la batalla palmo a palmo para defender una industria que ha estado permanentemente amenazada pero que también tiene retos por superar porque no todos sus socios se han puesto a la altura de las circunstancias.

El sector calzado no quita el dedo del renglón porque el entorno internacional les ha puesto nuevos retos en el horizonte. Hace algunas semanas, se dio un primer acercamiento que, de entrada, alejó viejos fantasmas que generaban algunos postulados de campaña de López Obrador.

Los zapateros saben que hoy tienen que adaptarse a las circunstancias y seguir dando la batalla en el frente y con las condiciones que les marque el entorno. La primera incógnita es si lo harán con o sin TLC. Hace un par de años, sin dudarlo hubiesen dicho que su peor escenario era tener como presidentes a López Obrador en México y a Donald Trump en Estados Unidos. Ahora que las expectativas pueden ser escasas, la realidad los puede sorprender positivamente. O confirmar sus peores pesadillas.

PAN-GOBIERNO: LA ETERNA PUGNA POR LOS TAXIS

Tremenda regañada debieron recibir ayer los burócratas del gobierno del estado encargados de prevenir cualquier contingencia en los eventos del mandatario estatal luego de que un grupo de taxistas se les colaron al evento que encabezó en León Miguel Márquez en el marco del arranque del ciclo escolar 2018-2019.

No más de 20 manifestantes disimularon bien sus intenciones, escondieron mantas y cartulinas de protesta que fueron desplegadas en los pasillos de la escuela de Talentos Guanajuato-Azteca.

Dentro del madruguete, por lo menos los funcionarios estatales respiraron hondo pues el evento protocolario ya había terminado y Márquez estaba en el recorrido de las aulas.

Más allá del desaguisado y, sobre todo, lejos de minimizar la protesta porque se trató de no más de una veintena de taxistas, llamó la atención que Márquez no desdeñó a los manifestantes. Dijo que los que reclaman acumulan como 5 mil permisos en las plataformas y que en lo que resta de su administración no entregarán más permisos.

El Ejecutivo estatal dijo en contraparte que, al final, este será un negocio que regulará el propio mercado.

El PAN-Gobierno sabe que a estas alturas, haga lo que haga, quedará mal con tirios y troyanos. Con sus aliados históricos en las organizaciones de taxis como Línea Dorada y con sus detractores como lo de ayer, la Unión de Taxistas Libres del Estado de Guanajuato.

Los reclamantes son esencialmente integrantes de organizaciones tradicionales de taxis que en su momento recibieron concesiones a la antigua. Hoy, ellos saben que ya ni siquiera es necesario pintar una unidad como taxi de verde y hacerla pirata.

El servicio de taxis ejecutivos ha revolucionado el negocio y la forma de encubrirlo. Hoy cualquier unidad puede cubrir ese perfil y prestarlo.

El último gran escándalo por el otorgamiento de concesiones de taxi en Guanajuato se dio entre 2003 y 2005. El trafique de permisos en el mercado negro se puso al rojo vivo.

El entonces gobernador Juan Carlos Romero Hicks tuvo que cancelar la entrega de concesiones que se perfilaba muy amañada pero sobre todo con el riesgo de estallar un escándalo de proporciones mayúsculas.

Hoy, prestar el servicio de taxis ejecutivo no necesita la parafernalia de antaño. Por eso, la reacción de quienes sienten afectados sus intereses. Los manifestantes de ayer cuestionan presuntos favoritismos a Línea Dorada y estos a su vez tampoco están muy contentos en el estado de cosas actual.

El PAN-Gobierno mientras tanto tiene que pagar un costo por haber establecido un estilo de clientelismo y corporativismo con algunas organizaciones de taxistas. Lo que se ve no se pregunta o mejor dicho, al que no le guste el calor que no se meta a la cocina.