Pólvora e infiernitos

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¿LICENCIA A LA VISTA? LOS CAMINOS DE MIGUEL MÁRQUEZ

DUDAS. ¿Es mito o realidad que la solicitud de licencia del gobernador Miguel Márquez está a la vuelta de la esquina? ¿Tiene el mandatario estatal la casa en orden para lanzarse a la aventura nacional? Y la pregunta clave ¿solicitaría licencia para ir a un destino incierto, sin garantía de éxito y a tratar de sacarse el premio gordo de la lotería?

LOS TIEMPOS. Los rumores no son ni gratuitos ni infundados. Pero una eventual solicitud de licencia tiene tiempo de caducidad. Las cuatro semanas siguientes serán claves en la definición del futuro político inmediato del inquilino de Palacio de Gobierno.

LA RUTA. Ente sus ambiciones naturales, las opciones reales que tiene, los sueños guajiros que sus incondicionales alientan y el gusanito de seguir en la política Miguel Márquez enfrentará momentos decisivos.

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ALIADO. Y en el horizonte marquista tampoco se puede inventar el hilo negro en el abanico marquista. Su destino se encuentra atado al del dirigente nacional Ricardo Anaya con quien tiene un pacto hace mucho tiempo.

EL PROTAGONISMO. Y las alternativas van desde el sueño guajiro de ser el candidato emergente a la presidencia de la República si se le descuadran los escenarios a Anaya hasta un cargo como secretario general del CEN del PAN con protagonismo en la conformación del Frente Amplio por México.

LA ILUSIÓN. El sueño de la candidatura presidencial no es guajiro porque a Anaya se le empiecen a descomponer los escenarios. Tras el affaire por la renuncia de Margarita Zavala al PAN, la posición del dirigente nacional se volvió vulnerable en el Frente. El sueño es guajiro porque Márquez no sería en automático la segunda opción en el PAN ante los ojos de los socios políticos del PAN. Pero bueno, la alternativa está abierta.

LA OTRA PARTE. De cualquier manera, si no es como candidato emergente, una eventual renuncia a la dirigencia nacional blanquiazul de Anaya colocaría a Márquez como una opción para acercarse al CEN.

REGLAS. Los estatutos del PAN dicen que el espacio le corresponde al secretario general, en este caso a Damián Zepeda y en esa alternativa hay dos opciones. Que le hallen el modo para que el gobernador sea el dirigente del partido o que asuma la Secretaría General con ciertas facultades especiales en la negociación del Frente Amplio.

A ATORARLE. Salir de la gubernatura para ir a un cargo directivo en el CEN sería un mal negocio para Márquez, pero nadie en los acuerdos con Anaya y los objetivos que este persiga, el mandatario estatal quizá tenga que sacrificarse.

LO DOMÉSTICO. En ese contexto, una eventual licencia obligaría a Márquez a acelerar los trabajos para dejar la casa lo más en orden posible en Guanajuato. Algo que no es tan sencillo porque hoy el mandatario tiene varios fierros en la lumbre que no es tan fácil enfriar.

HARINA DE OTRO COSTAL. Así las cosas, viene el tiempo de definiciones para el futuro político de Márquez lo que, adicionalmente, abre otra grilla interesante: ¿quién será el sustituto? La baraja de opciones tiene dos lugares: el secretario de Gobierno, Gustavo Rodríguez Junquera, y el presidente de la Junta de Gobierno del Congreso local, Éctor Jaime Ramírez Barba. Más alguno que se acumule…

RECOMENDACIONES SALARIALES: LAS ETERNAS LLAMADAS A MISA

PRIMER PASO. Se cumplió el ritual anual. Ayer en la Comisión de Hacienda del Congreso local se aprobó el famoso punto de acuerdo que los diputados locales presumen y que algunos alcaldes se lo pasan por el arco del triunfo; el de las recomendaciones salariales para el ejercicio fiscal siguiente.

LO QUE FALTA. El acuerdo, que todavía debe pasar por el pleno considera un incremento en la recomendación salarial del 4% para los 46 alcaldes que es, a juzgar por el dictamen, una actitud benevolente de la Comisión Técnica que hace el estudio.

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LÍMITES. Y es que según la Ley de Disciplina Financiera, el tope para el incremento en servicios personales determinado para 2018 es de 7.35. El estudio propone 4 así que por lo menos la intención de ser austeros ahí queda plasmada.

CORREDOR INDUSTRIAL. Así las cosas, la recomendación para el alcalde de León es de 126 mil pesos mensuales brutos; para Irapuato 113 mil; Celaya, 105 mil; Guanajuato, 87 mil; Dolores Hidalgo 79 mil; Salamanca 93 mil; San Francisco del Rincón 82 mil y Purísima, 72 mil.

NI VEN NI OYEN. Esas son las recomendaciones. Veremos qué dicen los que se despachan con la cuchara grande. Hasta el año pasado, el de Silao, Antonio Morales percibía 169 mil cuando la recomendación era de 83 mil; el panista Samuel Amezola de Abasolo ganaba 112 mil pesos y debería percibir 63 mil por lo que ganaba un 76% más de la sugerencia.

PUEBLOS CHICOS… Pueblo Nuevo también estaba en este top ya que la presidenta municipal, Larisa Solórzano, emanada del PRI, debería ganar 49 mil 900 pesos y ganaba 82 mil 500, es decir 65.3% por encima.

SUELDOTES GRANDES… El perredista que gobierna Acámbaro, Gerardo Alcántar, también se despacha con la cuchara grande pues ganaba 104 mil pesos cuando la sugerencia era por 68 mil.

Y MÁS… Otro panista en el top del despilfarro era Óscar Chacón de Huanímaro, que ganaba 71 mil pesos cuando debería percibir 46 mil pesos. Y como cada año, vendrán los propósitos de enmienda que quedan en palabrería.

LA DEL ESTRIBO…

En la danza del futurismo en candidaturas, la posibilidad que le comentaba hace algunos días aquí de que el exdirigente de Coparmex León y exregidor priista en el Ayuntamiento anterior, Aurelio Martínez, está atada entre otras cosas, a algunos asuntos delicados de su paso por el gobierno barbarista.

La promoción para que sea el candidato de Morena a la alcaldía no es un mito. El ‘Chachis’ tiene porristas. El punto es que hay auditorías en proceso contra el barbarismo que derivan en sanciones. Habría que revisar si Aurelio utilizó su legítimo derecho a defenderse por la vía jurídica porque si no lo hizo o alguna sanción procede, la inhabilitación para ejercer cargos públicos es una posibilidad latente.

Y en ese escenario, de poco o nada servirían sus padrinos, la bendición del mismísimo Andrés Manuel López Obrador ni su voluntad de ir contra la mafia del poder en León.

FERNANDO VS. DIEGO: A UN AÑO DE LA PRIMERA EMBESTIDA MEDIÁTICA

Fue la primera embestida mediática del senador Fernando Torres Graciano en contra de quien fungía todavía como secretario de Desarrollo Social y Humano, Diego Sinhué Rodríguez Vallejo.

Unos días antes había aparecido una encuesta de Mitofsky que colocaba al entonces funcionario con buen nivel de reconocimiento lo cual, por supuesto, pegó en el orgullo de Torres Graciano quien de inmediato respingó con esta declaración:

“Si el secretario de Desarrollo Social tiene interés de participar, lo tiene que decir ya porque sería un acto de deshonestidad porque podemos ser señalados como un estado donde hay corrupción y se usa recurso público para beneficiar a una persona y eso es un acto de corrupción, por eso él tiene que deslindarse y ser muy cuidadoso porque estamos hablando de un recurso de deuda que van a pagar los guanajuatenses”.

Rodríguez Vallejo ya estaba con su doble papel de precandidato del oficialismo y funcionario estatal. Torres Graciano había permanecido agazapado y sin ponerse los guantes.

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Sorprendió su reacción porque su molestia no fue gradual y pareció un arrebato. Un arrebato que comenzó a perfilar su distanciamiento con el gobernador Miguel Márquez que ya había dado suficientes señales de que su favorito era Rodríguez Vallejo.

El pronunciamiento, sin embargo, abre interrogantes que hoy suenan interesantes. A la luz de los resultados de aquella encuesta, ¿cómo andarán los momios de las preferencias al interior del PAN de cara a 2018?

¿El delfín oficialista ha crecido en reconocimiento y preferencia? ¿Qué tanto le aportó al crecimiento de su sombra hacia afuera su presencia en la Secretaría de Desarrollo Social y Humano? ¿Qué pasaría si la misma encuesta se aplica una encuesta similar en estos tiempos?

Y la más importante ¿hasta dónde estaría dispuesto Torres Graciano a estirar la cuerda en una posición beligerante ante el oficialismo blanquiazul y qué tan redituable podría ser para sus objetivos esa posición?

Aunque parecen lejanos todavía los tiempos de la definición de candidaturas, desde el punto de vista estratégico, está muy cerca el punto de no retorno para las actitudes que se asuman en una eventual mesa de negociación. ¿La guerra o la paz?

FERNANDO, MÁRQUEZ Y ANDRADE: LA TREGUA Y EL DEDAZO

Bien portaditos y como buenos panistas que se destrozan y luego prometen no hacerse daño, la Comisión Permanente del Consejo Estatal del PAN acordó ayer lo inevitable: todas las candidaturas locales en Guanajuato se elegirán por la vía del dedazo, que en lenguaje elegante se llama designación.

Después del desaguisado de hace 17 días cuando las huestes marquistas madrugaron con la propuesta de elegir candidato a gobernador por designación, con show incluido de los fernandistas que abandonaron la sesión, ayer se vivió la antítesis de aquella ríspida jornada.

Previo a la sesión se reunieron en privado el gobernador Miguel Márquez, el dirigente estatal azul, Humberto Andrade, y el senador Fernando Torres Graciano para planchar acuerdos y, sobre todo, olvidar los agravios de la sesión de finales de septiembre.

Un episodio importante porque rompe al menos en apariencia con la imagen que había de incomunicación y hasta de distancias insalvables entre el mandatario estatal con Andrade y Torres Graciano que son vistos por el oficialismo como una mancuerna que rivaliza con sus afanes y objetivos.

De manera particular, lanzar este mensaje le abona a Andrade Quezada que apareció en el consejo anterior como un dirigente rebasado y avasallado, sometido al lineazo del gobernador que públicamente reconoció tibiamente el exceso en las formas pero reivindicó los fines.

Sobre todo porque a  la luz del acuerdo de ayer, la rudeza del oficialismo era innecesaria. Es decir, con diálogo previo de los actores arriba mencionados se hubiera planchado un acuerdo global: dedazo para todas las candidaturas y sanseacabó.

Por eso, hay razones para dudar de que aquel madruguete haya sido involuntario. Hay mensajes y trancazos que se dan a sabiendas que luego hay que sobar chipotes.

De cualquier manera, el senador Fernando Torres no dejó pasar la oportunidad de fijar postura. Subrayar la importancia de las formas para el acuerdo de ayer, sin agandalles ni shows y al mismo tiempo, reivindicar su postura para que la designación de los candidatos locales (en particular del que va por la gubernatura) incluya la opinión de la militancia y la consulta a la sociedad.

En otras palabras que no sea un dedazo vil y descarado. Sabe que no es el favorito y se defiende con uñas y dientes. Por eso, su encuentro con Márquez ayer debe ser tomado como una tregua. La guerra no ha terminado.