Pólvora e infiernitos

ADIÓS A PEDRO GONZÁLEZ EN SAPAL

LA DESPEDIDA. No tenía para dónde hacerse. Hace algunos días, el todavía presidente del consejo de SAPAL, Pedro González, se reunió con el alcalde Héctor López Santillana y con ánimo más reposado, tuvo que asumir lo inevitable. Debía renunciar.

NO MÁS. Y ayer por la noche se consumó su salida en la sesión del Consejo de la paramunicipal. Ya no valían más berrinches ni procedían los pataleos. Su posición era insostenible.

ALGO ES ALGO. Por lo menos alcanzó a trabajar una salida digna frente a la opinión pública. Consejeros ciudadanos afines promovieron un desplegado de reconocimiento a su labor y pronunciamientos en el Consejo favorables para no salir en medio de la ignominia.

SUMAS Y RESTAS… Hasta donde se sabe, la mayoría de los consejeros ciudadanos aceptaron sumarse al planteamiento de reivindicar a Pedro. Los tres representantes del Cabildo, José Luis Manrique, David González Flores y Jesús Vázquez García, casualmente, estos dos últimos, por cierto sus colegas zapateros, mantuvieron una distancia de los pronunciamientos.

POR LA PUERTA

DE ADELANTE. Pero acaso esos apapachos discursivos sólo logran ponerle un sabor menos amargo a la partida de Pedro González antes de tiempo. Ninguno de sus antecesores que encabezaron el Consejo de SAPAL, salió de esa manera.

DE ORIGEN. El no abstenerse de votar una obra que iba a beneficiar una propiedad particular suya, le costó caro. Al expresidente de CICEG le dieron la posibilidad de la salida digna. Los empresarios consejeros ciudadanos son generosos con los suyos.

NADA PUDO HACER. El alcalde Héctor López Santillana que inicialmente lo defendió también tiene que poner sus barbas a remojar. No puede meter las manos al fuego por ninguno de sus colaboradores en esos extremos.

VAYA, VAYA. Con todo y las consideraciones que tuvo, es saludable saber que en León los aparentemente intocables no lo son tanto.

MÁS MULTAS: A MORENA, 14 MILLONES Y AL PAN, 7

PARA TODOS TUVO. Pues mire que el Instituto Nacional de Elecciones se puso bravo con las multas porque si al PRI le endilgó 12 millones de pesos, a Morena fueron 14 millones mientras que al PAN entre 7 y 8 millones de pesos.

BALANCE. Y es curioso, todos los partidos políticos sancionados se quejan en corto que hay muchas cosas por mejorar en el tema de fiscalización de recursos. Que no hay una correspondencia entre las exigencias que hacen para revisar los gastos y el tiempo que se otorga a los partidos para acreditar que la información que entregaron es correcta.

ELLOS MISMOS. El punto es que las sanciones vienen por no cumplir en tiempo y forma con la entrega de comprobantes. Pero volvemos a lo mismo. Quienes diseñaron las nuevas leyes electorales son los propios partidos que ahora se quejan de la rudeza de las sanciones.

MEA CULPA. Algunos admitirán que se les pasó la mano en el diseño de candados para evitar los excesos de los institutos. Lo cierto es que este proceso electoral dejará muchas enseñanzas a todos los actores que seguramente querrán darle la primera revisión y ajuste de la legislación.

TODOS PONEN. Pero palo dado ni Dios lo quita. Y ahora Morena que ya impugnó, el PRI que también pataleó aunque con menos empuje que otros y el PAN que es una incógnita, es factible esperar que habrá discusiones legislativas con un eje en común, aligerar la carga que supone cumplir con la ley actual. Ni más, ni menos.

LA DEL ESTRIBO…

Tras escuchar los pronunciamientos de los consejeros de SAPAL, Luz María Lozano y de Jesús Aguilera, para hacer una apasionada defensa de Pedro González vuelve a quedar claro que algunos, no todos por supuesto, consejeros ciudadanos en León en realidad creen que su labor es una suerte de apostolado social.

Para Luz María Lozano, González fue hostigado. Aguilera dice que no cometió ninguna irregularidad. Los hechos y los documentos ahí están. González debió excusarse de votar una obra que pasaba por un predio de su propiedad. Es tan simple como eso.

Y la otra, el nuevo presidente de SAPAL es Roberto González, actual presidente de Canacintra. El punto es que el reglamento de la paramunicipal dice que para ser consejero es no ser presidente, titular o su equivalente en funciones de los organismos que integran el Consejo Directivo.

Así lo observaron algunos ayer cuando fue propuesto. Habrá que ver.

EL PRI GUANAJUATO O VÁMONOS HACIENDO MENOS

Para ilustrar el dramatismo del desplome del PRI Guanajuato, hay un dato interesante a revisar. Hace seis y hace tres años a estas alturas ya estaba la grilla por la coordinación de la bancada a todo tren. Hoy, no sólo el PRI tendrá en Guanajuato su bancada más exigua sino que prácticamente no hay razón para la pugna. Será el que diga Gerardo Sánchez.

El veterano José Huerta Aboytes, la presidenta interina Celeste Gómez Fragoso y el sempiterno líder de la CTM, Hugo Varela, integran una bancada en la que da lo mismo quién la encabece. Ninguno de los tres se ha distinguido por ser un hueso duro de roer para el PAN.

Hace seis años, tras la elección de 2012 en la que el PRI recuperó León y más de una decena de municipios, varias diputaciones federales de mayoría y casi un millón de votos, en el Congreso del Estado alcanzó una bancada de 11 legisladores, la más numerosa como oposición en la entidad.

Javier Contreras había sido el dirigente impuesto por quien fue candidato a la gubernatura, Juan Ignacio Torres Landa, y después lo dejó como el coordinador de la bancada. Nadie se podía oponer a sus designios. Incluso le ganó la partida al empresario Jorge Videgaray Verdad quien, se supone, era el consentido de Torres Landa.

En ese momento, hubo disciplina y aceptación de los 10 compañeros de bancada aunque en el desarrollo de la legislatura sobrevino la división de la fracción tricolor.

Hace tres años, al igual que hace nueve, el PRI sólo logró una bancada de ocho miembros que desde el principio estuvo marcado por el divisionismo. Un día como hoy era electo el joven Jorge de la Cruz quien desplazó a Santiago García que partía como favorito.

Hace  nueve, Hugo Varela era el coordinador de la bancada en donde estaba Miguel Ángel Chico Herrera, hoy ya fuera del PRI.

Un tricolor que se autoaniquila y se inmola en la mediocridad y el entreguismo.

 

MULTOTA AL PRI. LLUEVE SOBRE MOJADO

Por si fuera poco el lamentable estado que padece hoy el PRI Guanajuato tras una derrota descomunal en las urnas, el abandono del Comité Ejecutivo Nacional y los casi nulos esfuerzos de restauración que se observan en Guanajuato, llega una nueva multa por cortesía del Instituto Nacional de Elecciones, ni más ni menos que por 12 millones de pesos.

Una multa tampoco inesperada porque en las durísimas reglas de fiscalización de la nueva ley electoral, (aprobadas por todos los partidos que ahora se quejan, por cierto), todos daban por descontado que tenían que guardar para las sanciones.

Pero en el caso del PRI, esa sanción equivale a que llueva sobre mojado por el apocalipsis ya descrito inicialmente.

El tricolor en Guanajuato ni siquiera puede encontrar consuelo en que todos los partidos van a ser sancionados. No es lo mismo que a Morena lo multen cuando de golpe y porrazo se convierte en la primera fuerza política nacional o que al PAN en Guanajuato le llegue su multa a sabiendas de que seguirá tocando el pandero en el terruño.

El PRI tendrá menos posiciones políticas, menos alcaldías, menos diputaciones porque tuvo menos votos y por la misma razón dispondrá de menos prerrogativas para 2019.

Armando de la Cruz Uribe Valle dice que el PRI respeta pero no comparte la resolución del INE. Ellos ya impugnaron ante el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación en su Sala Monterrey. Es lo menos que puede hacer. La sanción es de 12 millones de pesos y van a tener que pagar aunque ellos esperan que puedan rasurarle varios millones y dejarla en 8 y si se puede en 6.

De la multa de 2015, el IEEG aprobó su plan de descuento de prerrogativas en 2016 y al PRI todavía le resta más de un millón de pesos por liquidar. Ahora tendrá que sufrir para pagar la nueva sanción.

Vaya entorno el que enfrenta el tricolor que apenas se despabila y prepara su propia catarsis en Guanajuato. Los tricolores sumidos en el pasmo de ser la tercera fuerza política en el terruño y con un partido cada vez más pulverizado, secuestrado por un grupo que no suelta la mazorca mientras enfrente no parece haber un frente sólido que pueda darles pelea.

Algo tiene que pasar en el PRI Guanajuato porque como los dinosaurios, caminan a pasos agigantados a la extinción en esta tierra. Y no se ve por dónde resuciten.