Pólvora e infiernitos

0
COMPARTIR

EDUARDO SOJO, LA PRECAMPAÑA QUE NO ES TAL

CONFUSIONES. Si realmente fuera el caballo negro que algunos llegaron a especular como prospecto para la gubernatura, cualquiera podría señalar que el presidente del Iplaneg, Eduardo Sojo Garza, anda en plena precampaña con el pretexto del estudio de proyección Guanajuato 2040.

EN EL PARTIDO. Hace unos días habló ante un auditorio eminentemente panista sobre los retos y desafíos que tiene el gobierno tras más de un cuarto de siglo en el poder.

EN EL GOBIERNO. Ayer, presentó algunos trazos en el evento de aniversario del proyecto Fondos Guanajuato aunque la logística para el horario de su ponencia le jugó una mala pasada.

Publicidad

FORMAS. Sojo Garza soltó sus cifras tras el acto inaugural. Algunas favorables al gobierno; otras, nada. Pero cuando lo hizo ya no estaba ni el gobernador Miguel Márquez ni el alcalde de León, Héctor López Santillana, ni la mayor parte de los líderes empresariales.

LAS AMENAZAS. Señal clara que anula cualquier tesis futurista. A un caballo negro no se le deja hablando prácticamente solo en un foro que es para el lucimiento. Porque el también exsecretario de Economía compartió algunas reflexiones que ponen en su exacta dimensión algunos logros pero también algunos deberes del paso del panismo gobernante por el estado.

LA PARTE OSCURA. El hecho de que de 2012 a la fecha la tasa de homicidios dolosos por cada 100 mil habitantes se haya incrementado al punto de estar por encima de la media nacional, ahí queda.

PRIETOTE EN EL ARROZ. La inseguridad es el gran pendiente del fin del sexenio marquista. En efecto, parece que no le interesa mucho eso de ser candidato. Lo suyo, lo suyo es estar tras bambalinas y hablar de la frialdad de los números, de las proyecciones y de las amenazas.

LA APUESTA. Trae ganas de un tercer aire y no le costará trabajo hacerse indispensable para cualquiera que sea el nominado del PAN.

LEÓN Y EL ESTUDIO CRIMINOLÓGICO: NI LA BURLA PERDONAN

CLARITO. Hay ocasiones en la que se cumple a plenitud aquella frase que solía pronunciar el exgobernador y ahora senador, Juan Carlos Romero Hicks, en el sentido de que los gobiernos operan con cinco velocidades: lento, más lento, parado, en reversa y muerto. Es decir, una auténtica nulidad.

REALIDADES. La frase viene a cuento porque ayer en la sesión de Comisión de Seguridad y Gobierno del Ayuntamiento de León se informó del retraso que arrastra la entrega del estudio criminológico de la violencia en León que comprometió la actual administración que encabeza Héctor López Santillana.

PROMESA. En el sobrediagnóstico de la situación delicada que atraviesa la seguridad en esta ciudad, el gobierno se comprometió a realizar el mentado estudio que  arrojaría como resultado un balance de las causas de la violencia que agobia a los ciudadanos hoy por hoy y las políticas públicas que se requerirían para salir del atolladero.

AL ARCHIVO MUERTO. Pues resulta que por diversas razones, ese estudio no se ha concluido y por lo visto no se concluirá en lo que resta del año sino hasta 2018.

LO DE SIEMPRE. Podrá imaginar usted, la gran paradoja, si está a punto de concluir el trienio y apenas nos van a dar a conocer el estudio de las razones por las que León está como está en materia de violencia, queda claro el pie del que cojea este administración.

CUAUHTÉMOC CHÁVEZ  MUÑOZ: ¿PERO QUÉ NECESIDAD?

QUE LO VALGA. Si un funcionario público del nivel del magistrado Cuauhtémoc Chávez Muñoz es capaz de inventarse un doctorado Honoris Causa, con tal de darle rienda suelta a su ego, entonces de ahí para adelante cualquier cosa puede pasar.

EN PLATA. Chávez Muñoz no necesitaba gastar 89 dólares para comprarse ese título que no logró con base en el estudio. Los estudios que tenía le habían bastado para lograr el cargo apetecido.

NADA DE ESO. Pero a los funcionarios públicos les encanta complicarse la vida de la nada y eso ocurrió con Chávez Muñoz que no pone en riesgo ni su chamba ni las sentencias que han pasado por su sala.

LA IMAGEN. Su mayor daño, parece, será la ventaneada que ya sufre hoy, no sólo en medios locales, sino también en algunos nacionales. Ahora sí que como dijera el clásico de Ciudad Juárez: ¿pero qué necesidad?

LA DEL ESTRIBO…

Como era de esperarse, el gobernador Miguel Márquez no dará razón para la foto de las portadas de los portales de los diarios del lunes próximo ni de los impresos del día siguiente.

La comparecencia a la que fue citado por el Instituto Estatal Electoral para el próximo lunes será atendida por la consejera jurídica de la gubernatura, Raquel Barajas. Ella se hará cargo de dar la respuesta a los señalamientos que involucran al jefe del Ejecutivo en las impugnaciones al exsecretario de Desarrollo Social y Humano, Diego Sinhué Rodríguez Vallejo, quien también fue requerido.

También tendrán que comparecer el lunes, el tambaleante director de Desarrollo Social de León, Daniel Campos Lango, y Jaime Martínez Cholico, director de Servicios Informáticos de la Sedeshu. Todos se ahorrarán la fatiga pero seguirán en el ojo del huracán.

CCE LEÓN: ¿Y LA EVALUACIÓN A LOS DIPUTADOS?

Ojalá no haya sido flor de un día y tras las reacciones que provocó su primera entrega, no hayan renunciado a su intentona de evaluar a los diputados locales.

Hace exactamente un año, integrantes del Consejo Coordinador Empresarial hacían pública su primera evaluación  a los 15 diputados federales y locales por León, y el peor evaluado resultaba el panista Juan Carlos Muñoz en su calidad de presidente de la Comisión de Seguridad y Telecomunicaciones.

El presidente del CCE leonés, Gustavo Guraieb, cuestionaba que la Comisión encabezada por el empresario constructor había enfocado sus baterías al tema de movilidad y habían dejado de lado el tema de seguridad.

“Nos referimos a la Comisión de Seguridad Pública y Comunicaciones en nuestro Congreso local. Dicha Comisión ha tenido nula actividad para impulsar reformas, proponer cambios, llevar a cabo gestiones y vigilar el desempeño del Poder Ejecutivo tanto a nivel estatal como municipal, en un gobierno que no ha podido contener los niveles crecientes de inseguridad y violencia”, dijo entonces el líder del CCE.

“En el tema de la seguridad no hay prácticamente nada, y si recordamos que una de las funciones de los legisladores, más allá de proponer iniciativas y reformas, tiene que ver con la vigilancia del desempeño del Ejecutivo en un tema que vaya lo requiere, pues esta Comisión debería de tener resultados”, apuntó.

En la evaluación, el CCE incluyó, entre las que no respondió a la invitación de una entrevista, a la del Verde, Beatriz Manrique quien aseguró que jamás le dijeron que era necesaria una entrevista para el sistema de evaluación.

Los otros legisladores señalados por el organismo empresarial por no haber atendido el llamado fueron David Landeros de Morena, Azul Etcheverry del PRI y Juan Carlos Alcántara del PAN.

A un año de distancia, estamos a la espera de la segunda edición de esa evaluación que no incluyó, por cierto, una calificación al desempeño de los evaluados. Ojalá no haya sido debut y despedida porque los empresarios prometieron que harían evaluación periódica de la labor legislativa.

Sólo esperemos que no vayan a cometer el mismo  pecado de los que tanto critican: prometer mucho y cumplir poco.

CLUB LEÓN: LA FARSA DE LOS CONVENIOS CON LA AUTORIDAD

Para que el habitualmente moderado Luis Ernesto Ayala Torres le haya dicho al director de Prevención del Delito, Elías Lira, se “pusiera las pilas” en  la revisión del cumplimiento de compromisos del Club León tras la condonación de más de 10 millones de pesos de impuestos, es que la preocupación cunde en el gobierno de Héctor López Santillana.

Y más que la preocupación, la molestia porque no es la primera vez que el gobierno de León cae en la cuenta de que la directiva del club esmeralda disfruta con creces esa prerrogativa, que inexplicablemente goza con la condonación de impuestos y que a cambio no cumple con lo que se ofreció.

Y esto no es nuevo, convenios Municipio-Club León para que la directiva en turno pueda usar el estadio León han ido y venido y todos, absolutamente todos los dueños han bailado el jarabe tapatío sobre la autoridad que atestigua con silencio cómplice esa actitud.

El tema es muy simple. El Club León habrá disfrutado al cierre de este torneo de una condonación de impuestos que casi llega a los 14 millones de pesos. Eso es dinero que no ingresa a las arcas municipales, vital en estos tiempos en los que los recursos escasean y las obras se tienen que priorizar.

Sí. Ya sabemos del oportunismo que distingue a los ediles de oposición que antes eran gobierno. Ayer el propio Luis Ernesto Ayala cuestionó a Salvador Ramírez Argote sobre el convenio que firmó el Club León con el gobierno barbarista y el priista dijo que no lo recordaba con precisión.

Y también es cierto que León es una excepción a la regla en cuanto al uso del estadio. La inmensa mayoría de los clubes de la Liga MX es dueña de sus inmuebles y León lo tiene que pedir prestado.

La realidad y la historia nos dice que más que una solución coyuntural, la autoridad debería tomar una decisión radical porque desde 1999 cuando Valente Aguirre amenazó con llevarse al equipo de la plaza, sólo chantajes ha sufrido la autoridad que con la cantaleta de que el estadio es del pueblo, ha tratado de envolver con una demagogia futbolera barata que le ha salido cara al erario.

Porque hoy resulta que el dichoso estadio ni siquiera es del pueblo sino de un particular llamado Roberto Zermeño. Todo, producto de errores cometidos  por anteriores autoridades gubernamentales que ni han querido cobrar impuestos, que no han sabido firmar convenios y que terminaron obsequiándole con sus yerros, el estadio, al villano favorito de los aficionados leoneses.