Pólvora e infiernitos

OTRA RENUNCIA AL PAN: LA SOBERBIA Y LAS CUENTAS ALEGRES

DE ARRANQUE. Una golondrina no hace verano y quizás ni 2 ni 3 pero en el PAN estatal, a unos días de los registros de candidatos, le llega la crisis de renuncias de algunos personajes conocidos en Guanajuato.

UNO. Hace unos días, la exdiputada Ruth Lugo renunció a las filas del PAN y se pasó a las del PRI. Ella quería ser candidata a diputada. No le tocó dedazo.

DOS. Ayer hizo lo propio Beatriz Hernández Cruz, diputada por Salamanca. Quería ser alcaldesa o por lo menos tener el derecho de buscar la reelección. Tampoco se le hizo. No le tocó ser ungida por los dedos mayores.

¿TRES? En el PAN, el siguiente en la lista parece ser Ricardo Sheffield Padilla que después del esquinazo que, según denuncia, le dio el candidato presidencial Ricardo Anaya, no tiene más motivos de acuerdo a su propio discurso.

SIGUIENTE CAPÍTULO. Mañana por la tarde es la sesión de la Comisión Permanente del Consejo Nacional en donde se decretaría la suerte del diputado federal pero él sabe ya que la decisión no le favorecerá y que lo de mañana es un formalismo.

RONCO PECHO. “En la búsqueda de ese diálogo me reuniría el domingo con Ricardo Anaya, candidato presidencial de Por México al Frente, reunión que no ocurrió porque me quedé esperándolo. Eso sí, recibí un mensaje de su parte: que todo sobre Guanajuato lo decide el gobernador Miguel Márquez. Como militante y como aspirante, lamento encontrarme con ese desinterés; considero que así ni se une ni se fortalece el partido”, escribió el exalcalde en su cuenta de Twitter.

PLAZO. El exalcalde, sin embargo, no anunciará públicamente nada sino hasta el viernes próximo aunque la decisión es previsible. Su posible historia con Morena es harina de otro costal.

COSTOS. Por lo pronto, aquí el enfoque es que el PAN ahora se atiene a las consecuencias de sus determinaciones para elegir por dedazo todas sus candidaturas.

CUENTA REGRESIVA. Será el último día del registro de candidatos cuando tengamos el balance del número de panistas que decidieron marchar a otro partido. Y más allá de la calidad de tránsfugas que algunos le quieran dar, el blanquiazul deberá hacer su propio balance. Quizá dirán que el parte de guerra es poco desfavorable. Quemarán en la hoguera de la traición a quienes renuncian pero al final como el propio dirigente panista en León, Alfredo Ling, lo dijo el domingo: las elecciones pondrán a cada quien en su lugar.

CUANDO EL FIN NO JUSTIFICA LOS MEDIOS…

EL PILAR. El PAN construyó en las designaciones un método para que unos cuantos (Ricardo Anaya en lo nacional, Miguel Márquez y Diego Sinhué Rodríguez en Guanajuato) tuvieran el control y el poder de las decisiones.

SUTILEZAS. Eso pudo facilitarles el logro de un primer objetivo: candidatos incondicionales y a modo pero está en tela de juicio, el segundo: la articulación de un partido cohesionado, sin fisuras, ni defecciones, que le garantice convertirse en una máquina de hacer votos: 1.4 millones de votos es lo que prometieron al candidato presidencial Ricardo Anaya.

RETOS. Y ese es el punto. Si esto fuera futbol, el PAN está ante la exigencia no sólo de ganar en Guanajuato sino de golear. Y estas renuncias, no auguran cosas buenas.

LES HABLAN. Claro, en la clásica soberbia del blanquiazul, hoy pueden decir que estas renuncias y las que vengan no les afectan, que la marca es la que pesa y que nadie por sí solo puede quitarle a su partido el caudal de votos que necesita.

MAQUINARIA. Que sus movilizadores harán la chamba y que no hay nada de qué preocuparse. Ya veremos si la peculiar e inédita democracia panista, a base de dedazos, no le deja ningún costo  a este partido.

A VER. Si es tan fuerte y los electores tan fieles o poco críticos que no los castigarán en las urnas y que quienes se van no representan un riesgo ya no de perder posiciones, sino porcentajes de votación.

COSTO-BENEFICIO. A final de cuentas, eso es lo que está en juego. La apuesta de los dueños del balón de que ni importan las formas. Que el fin justifica los medios y que el resultado será otra vez de carro completo. Las urnas, en efecto, pondrán a cada quien en su lugar.

LA DEL ESTRIBO…

Mención aparte merece la renuncia de la diputada Beatriz Hernández Cruz y la decepción y la amargura que expresa directa o indirectamente hacia quienes toman decisiones en Guanajuato.

Y se refiere al gobernador Miguel Márquez y al dirigente estatal Humberto Andrade Quesada. Su renuncia al partido fue redactada desde el pasado 7 de marzo. La pregunta es si no hubo premio de consolación prometido o si lo hubo pero no a la medida de los deseos de la legisladora.

El hecho es que el PAN se queda sin un voto en la actual legislatura. Un problema para Éctor Jaime Ramírez Barba que tendrá que procesar la defección. No tenía presidencia de comisiones pero quizá le quiten su pertenencia a dos de las tres que integra.

Ni modo. Ramírez Barba tendrá que apechugar como administrador de los conflictos que ‘detonaron’ otros.

EL DISCURSO CRÍTICO DE HINOJOSA A DOS AÑOS

“Como sociedad no hemos construido los contrapesos indispensables para darle solidez a las decisiones de las autoridades, grandes proyectos y grandes sumas de dinero se siguen invirtiendo en proyectos que luego no saben qué hacer con ellos, a costa de otros que pudieran paliar las muchas necesidades de los pobres y marginados que tanto abundan en nuestro país. Contrapesos que hubieran evitado despilfarros, como el del Parque Bicentenario y las 900 hectáreas de la fallida refinería en Salamanca, por mencionar algunas del sexenio pasado, hoy convertidos en elefantes blancos, a los que se les busca infructuosamente alguna utilidad todos los días”.

El párrafo es parte de uno de los discursos que más incomodó al gobernador Miguel Márquez durante su mandato, pronunciado hace exactamente dos años en el marco del relevo del Consejo del Instituto de Planeación del Estado de Guanajuato.

Lo dijo el entonces titular de ese Consejo, Javier Hinojosa que sorprendió a todos con un pronunciamiento políticamente incorrecto.

Nadie le había ni le ha reclamado a Márquez la falta de consulta en proyectos que se incubaron predominantemente en el sexenio de Juan Manuel Oliva como la Expo Bicentenario y la fallida refinería.

“Ha sido el Iplaneg el origen de los grandes proyectos de este sexenio, o del anterior? ¿Hemos incidido en la evaluación de los grandes proyectos y las grandes inversiones, ‘antes’ de que éstos se hayan decidido?

¿Hemos sido un contrapeso oportuno y eficaz al Ejecutivo en la toma de sus decisiones?”, leyó ante la estupefacción de la mayoría de los presentes.

“Lamentablemente las respuestas a todos estos últimos cuestionamientos no son afirmativas, los consejeros nos hemos quedado con la sensación de que la mayoría de las decisiones se han tomado al margen del Consejo y nuestro papel como consejeros se ha limitado a ser informados de algún modo de las decisiones que han sido tomadas de antemano, dando por hecho que validamos dichas decisiones”, decía Hinojosa.

Hay un Observatorio en materia de seguridad pública, hay consejos ciudadanos que funcionan en torno a varias dependencias en Guanajuato que, para empezar, sus sesiones no son abiertas y que en lo general son simples validadores de acciones del gobierno estatal.

En alguna ocasión, en la emoción del arranque del sexenio, Márquez quiso creer que podría impulsar a un ciudadano como Hinojosa como siguiente candidato a gobernador del PAN.

Hoy, la historia ya está escrita. Contrario a la apertura ciudadana que pregonaba, Márquez fue el mandatario que ejerció un mayor control en las decisiones del PAN y entre sus consejos ciudadanos.

‘CHACHIS’ VS. SHEFFIELD: FUEGO ENEMIGO QUE PUEDE SER AMIGO

En la pugna que se abre en Morena en León con un precandidato a la alcaldía como Aurelio Martínez respaldado ya por las tres dirigencias estatales de PT, PES y ese mismo partido, sus propias acciones dejan muy claro que quien tiene que creérsela antes que todos es él mismo.

Y es que ‘Chachis’, como se le conoce en el mundo político, ha decidido subirse al ring contra un rival peculiar que es Ricardo Sheffield que, hasta este momento, en los hechos no existe, pues no ha renunciado aun a su partido.

Pero ya Aurelio se le fue a la yugular provocando que Sheffield amague con responder por la vía legal a los señalamientos directos que le hizo.

Ayer en entrevista con el noticiero En Línea, Aurelio Martínez dijo que está dispuesto a registrarse como sea con tal de ganarle a Sheffield, incluso sin el apoyo de Morena y sólo con el de PT y PES.

Aún más, habló del gobierno en León de Sheffield como una administración de irregularidades y del actual diputado federal panista como alguien que traicionó en su momento al PAN al acordar con la priista Bárbara Botello la alternancia.

Una acusación, de suyo, delicada por las implicaciones que tiene. Sheffield de inmediato respondió con un comunicado.

“Rechazo tajantemente las declaraciones que realizó el señor Aurelio Martínez a través de este medio por ser calumniosas, llenas de mentiras y que rayan en lo ridículo.

“La imagen y la integridad de una persona no se pueden atacar impunemente. Por ello el diputado en su momento emprenderá las acciones que amerita lo dicho por la citada persona”, escribió Sheffield.

La guerra está abierta y quizá el menos beneficiado con esta pugna sea Morena que vive un ‘boom’ que quizá nunca hubiera imaginado. Es el objeto del deseo de tránsfugas y decepcionados de otros partidos pero el costo que puede pagar por anidar pugnas por sus potenciales puede ser muy alto.

Aurelio Martínez ha abierto sus cartas y deja claro quiénes son sus aliados. Sheffield, no. Y eso hace impredecible el desenlace de esta telenovela. Sus apoyos no están en Guanajuato. Un desenlace que según ‘Chachis’ podría no darse con la visita de López Obrador mañana sino al cierre de los registros, el próximo 28 de marzo.

El punto es que las elecciones y la política no son matemáticas. Paso a paso, el proceso morenista en León deja demasiados heridos en el camino. ¿A qué costo en el arranque de las campañas?