ESTADIO LEÓN: SENTIMENTALISMOS Y DESPLANTES

DE LA PATADA. Para la posteridad los comunicados redactados ayer por el Municipio de León y Grupo Pachuca que administra los destinos del equipo León. Mucho sentimentalismo, emotividad, reivindicación de la afición pero sobre todo, la evidencia de un divorcio absoluto más allá de las discrepancias que parecen darse en lo jurídico.

DIFERENCIAS. En el caso del que difunde el Club León, los dueños de Grupo Pachuca, redactan un escrito que ni en los momentos de gloria (ascenso, campeonato y bicampeonato) pero que no alude claramente a la pregunta clave en este momento y que el municipio atiza en su boletín: ¿por qué deciden irse a jugar a Aguascalientes cuando legalmente pueden seguir haciéndolo en el estadio León?

FIRMES. La diligencia del pasado viernes no se pudo ejecutar. El estadio no se pudo entregar a Roberto Zermeño por lo que la posesión legal sigue siendo de Grupo Pachuca. Esto es lo que dice el gobierno de Héctor López Santillana.

SÍ SE PUEDE. La autoridad dice que, con todo y que sacaron trofeos de las instalaciones y vaciaron la Guarida Esmeralda con los artículos de la tienda, el equipo León podría jugar en este inmueble el próximo lunes pero ayer decidió oficialmente no hacerlo.

NO SE PUEDE. Eso no lo explica, todo parece ser, de forma deliberada, la directiva esmeralda que solo pide tiempo y asegura estar al margen de ese conflicto que es “entre autoridades y demandantes”. Esto último marca distancia de lo dicho por el gobernador Diego Sinhue quien asegura que es un conflicto entre particulares. Grupo Pachuca  opta por apelar a los sentimientos de la afición aunque lanza la advertencia: “no seremos rehén de nadie”.

EN PLATA. Asume una decisión que lo deja como la víctima de un asunto que en realidad libran Zermeño y la autoridad municipal y estatal. Esto, deja claro que en la ‘real politik’ no es un pleito entre particulares y que finalmente, el gobierno estatal es orillado por las otras 2 partes a intervenir y rescatar el estadio y a enfrentar una eventual amenaza de que León se quede sin equipo de primera división por no tener una sede.

PAN GOBIERNO: ¿DINERO PÚBLICO PARA RESCATAR EL ESTADIO?

EN LO SUYO. Jesús Martínez finalmente juega su partido, sabiendo que él es un inquilino y que firmó de buena fe por usar un estadio y que un conflicto que ya estaba ahí, le impide seguir haciéndolo. Y sus argumentos son claros: éxitos a granel en la gestión deportiva. El entorno es ideal para la victimización a través de un comunicado.

EL FONDO. Las preguntas son varias: ¿qué fue lo que motivó el divorcio entre autoridad y Grupo Pachuca? ¿entre éstos y Roberto Zermeño? Da la impresión de que los particulares presionan con sus armas y la autoridad queda en medio con la obligación de dar el siguiente paso.

LES HABLAN. El balón está en la cancha de la autoridad que tendrá que definir una cosa concreta: ¿va a invertir dinero público en rescatar un estadio para que León siga jugando ahí?

MAL ENTORNO. El punto es cómo va a explicar públicamente que en tiempos de recortes presupuestales y pandemia, va a meter no menos de 500 millones de pesos para rescatar un estadio con el argumento del impacto social de la medida.

RESPONSABLE. No es algo sencillo sobre todo cuando los fallos de los tribunales han dejado claro que el error en la Constitución del Fideicomiso en 2002 se atribuye al secretario del Ayuntamiento actual y de entonces, Felipe de Jesús López Gómez.

DE NUEVO. Por eso, al gobierno le conviene que se cuestione solamente a Roberto Zermeño. Pero no podemos quitar el ojo del tema central: dinero público para lavar el error de un funcionario.

EN SU MACHO. Y por lo visto, no hay la menor intención de admitir ese yerro en los juicios a juzgar por el comunicado del Municipio que reprocha a Grupo Pachuca que se marche a otra ciudad.

AUNQUE NO QUIERAN. El problema es que la autoridad no puede garantizar que hoy no se le ocurra a Zermeño pedir otra diligencia para tomar posesión del estadio. Se fastidió el diálogo y el entendimiento y los gobiernos estatal y municipal están emplazados para resolver un problema: la demagogia futbolera de 2 décadas y un costoso error jurídico, los ha puesto contra la pared.

LA DEL ESTRIBO…

Ayer, la comisión de Hacienda del Congreso local aprobó las recomendaciones salariales para alcaldes, síndicos y regidores de los 46 municipios del estado.

Los alcaldes de San Diego de la Unión, Jerécuaro, Pueblo Nuevo y Abasolo son los que más rebasan la recomendación que les sugirió el Congreso hace un año con porcentajes que van del 48 al 75% en el caso de Jerécuaro. Pasado mañana se someten a la aprobación del pleno aunque ya sabemos que son como las llamadas a misa y hay Municipios que llevan años en el top de los mejor pagados y nomás no se corrigen.

EL FRACASO DE LA AUTONOMÍA DE LAS CONTRALORÍAS

Hay reformas que desde que se plantean y se aprueban están condenadas al fracaso y son pocos los que, perteneciendo al partido en el poder, se atreven a criticarlas.

Esta última virtud la poseía Ricardo Torres Origel quien hace 3 años, siendo diputado local, ponía el dedo en la llaga al augurar en el estreno de la reforma que quitaba a la primera minoría de los Ayuntamientos el derecho a proponer Contralor para dárselo al alcalde a través de una consulta ciudadana, el fracaso de tal cambio.

Torres Origel recién se estrenaba como presidente de la comisión de Gobernación y Puntos Constitucionales decía entonces que si bien se resolvía el problema político que implicaba que la primera minoría propusiera la terna para la Contraloría y se partidizara, la Fiscalización, con la reforma en vigor, el contralor municipal seguiría siendo un subordinado del alcalde.

Y eso es lo que ha ocurrido durante los últimos años. El Contralor Municipal supuestamente es elegido a través de una consulta ciudadana. Lo cierto es que es quien el alcalde o la alcaldesa en turno, decide.

Antes de la reforma, eran un botín de las primeras minorías. El principal partido opositor lo usaba para auditar con ojo partidista y no pocas veces, con el afán de fastidiar.

Pero con el cambio en las leyes, el estado de cosas también se modificó. En León, resultó benéfica la reforma tras la gestión de Bárbara Botello. Esteban Ramírez, elegido por Héctor López Santillana tuvo como única gran misión fiscalizar y ajustar cuentas con el gobierno barbarista. Era imposible pensar en un contralor ciudadano. El PAN requería a alguien perfectamente alineado a ese objetivo.

Para el segundo trienio de López Santillana, cambió el Contralor y también la actitud. El elegido fue Leopoldo Jiménez. El entorno es muy diferente al anterior trienio porque quien gobierna es el mismo alcalde y hurgar el pasado es hacerlo en el presente.

Como candidato a diputado local, Torres Origel lo dijo:

“Las dependencias han sido sumisas porque están sometidas al marco de la ley que establece claramente quién es el jefe, y con esas limitaciones está muy difícil”. Los Contralores ciudadanos, son una simulación más.

JOSÉ HUERTA: LAS PATADAS DE AHOGADO

Solían decir los protagonistas del viejo sistema que un político “tiene que estar preparado para ser, para no ser pero sobre todo para dejar de ser”.

Y resulta chistoso que un político de la experiencia y colmillo del diputado priista José Huerta Aboytes, se comporte como un chaval cuando tendría que agradecer que en tiempos extras de su carrera política, todavía tenga la oportunidad de un espacio de protagonismo en Guanajuato.

Su pataleo y resistencia para dejar de ser el coordinador de la bancada priista más escuálida en la historia de las legislaturas locales queda para la posteridad. Lleva 2 años ahí y no quiere dejar el cargo de pastor.

Es de su autoría intelectual, el comunicado que envió ayer la fracción tricolor en el Congreso local, confuso a más no poder y que regatea hasta el punto final su voluntad de abandonar el cargo que ostenta todavía.

En la Junta de Gobierno del Congreso local ya saben desde la semana pasada que se perfilaba el arribo de Hugo Varela Flores en sustitución de Huerta. Los propios priistas ya habían acordado y votado el cambio desde los primeros días de octubre.

Pero el comunicado es un homenaje al lenguaje cantinflesco.

“Dado que al principio de la LXIV Legislatura se acordó que la Coordinación fuera rotativa, y teniendo en cuenta que se está iniciando el primer periodo del último año de ejercicio constitucional, el Diputado Huerta propuso al Diputado Varela poder asumir el relevo en ese importante cargo, a lo cual éste accederá, si y sólo si, cuenta con el respaldo de sus compañeras diputadas. De concretarse el consenso de todos los integrantes del GPPRI, se dará aviso a la Secretaria General del Congreso para que se continúe con todos los trámites previstos en la Ley que rige el funcionamiento de la Cámara de diputados de Guanajuato”, dice el boletín.

Ese respaldo ya lo tiene Varela y mañana se notificará a la Junta de Gobierno. Huerta que sabe largo rato de esto tendría que apechugar a sabiendas de que, con una dirigencia en manos de sus adversarios internos, hasta se habían tardado y, por si fuera poco, ni siquiera, su incondicional Celeste Gómez Fragoso le mantenía el respaldo. Se va derrotado y sin cariño.