Pólvora e infiernitos

EL REPUNTE DE LA VIOLENCIA HOMICIDA EN LEÓN

MALA SUERTE. Pues nomás no. Más allá de las aristas cuestionables que tiene la disminución de homicidios dolosos que presume el gobierno de Diego Sinhue Rodríguez Vallejo durante los últimos meses, resulta muy complicado pretender presumir una mejora en las cifras generales, si la ciudad más poblada del Estado ve un repunte de los asesinatos.

NÚMEROS.  En mayo, se registró en León el mes más violento en su historia con 49 asesinatos justo el periodo en el que el gobierno estatal presumía una reducción de homicidios consistente de febrero, marzo, abril y mayo.

CONTRAPUNTO. El punto que se cuestiona es que la comparación se da a partir del mes más violento en la historia de Guanajuato que fue febrero y que según algunas proyecciones, en promedio de homicidios dolosos por día, la apertura del gobierno dieguista con todo y golpe de timón es más alto que el cierre de Miguel Márquez.

LA MUESTRA. Pero volvamos al tema León porque, después de lo violento que fue mayo, el primer tercio de junio ya registra más de 15 homicidios dolosos. O sea que se sigue la misma ruta del mes anterior. Ayer, por ejemplo, se dio una triple ejecución en el bulevar López Mateos a la altura del parque Los Cárcamos, una zona muy transitada.

LA UBICACIÓN. Luego de que en meses anteriores, la violencia se enseñoreó de manera alternada en Irapuato, Celaya y Salamanca, mientras León se mantenía más o menos estable, esta metrópoli se ha vuelto a teñir de rojo en los últimos días.

¿QUÉ PASA? El punto es que algo ha pasado en esta ciudad en las entrañas de la disputa de los grupos criminales que la violencia se recrudece.

NO SE ALINEAN LOS ASTROS. Y segundo, que el éxito del golpe de timón todavía se ve lejano. La percepción que pudiera generar la tendencia a baja de homicidios dolosos en el estado, se estrella contra la realidad de la ciudad donde vive la cuarta parte de sus habitantes. Triste pero cierto.

LA DEL ESTRIBO…

Y mientras eso ocurre, el gobernador Diego Sinhue Rodríguez suma un par de días sin actividades públicas en Guanajuato. Ayer se reunió con Alfonso Romo y los mandatarios de la región Centro Occidente para hablar de los proyectos regionales para Jalisco, Guanajuato, Querétaro y Michoacán.

Veremos si algo provechoso para el estado resulta de esa unión de esfuerzos. Soñar sí cuesta, porque habrá que hacer estudios de viabilidad y relanzamiento de proyectos regionales. Y a rezar para que la enésima decepción no nos alcance.

BOTELLO, SHEFFIELD Y EUGENIO: UNA DÉCADA DESPUÉS, LA POLÍTICA LOS REUBICA

Contemporáneos en algunos momentos de la política en León. Intensos y pasionales como pocos. Tanto, que las relaciones personales que vivieron entre ellos pasaron de la concordia al divorcio de manera asombrosa porque con ellos, se demostró una vez más que la política es el arte de tragar sapos y sin hacer gestos.

Bárbara Botello, Ricardo Sheffield y Eugenio Martínez Vega se encontraban hace 10 años en un debate previo a la elección de alcalde de León.

El primer gran dato es que los dos últimos ya no militan en los partidos que los postularon en aquel entonces. Sheffield fue candidato por el PAN y ahora es morenista de hueso colorado. Martínez Vega fue postulado por el Verde, pero hace un par de años decidió renunciar al tucán y a la política.

Sheffield y Eugenio Martínez trabaron una relación política estable en los años de gobierno del panista al igual que el entonces panista con Botello, quien era la jefa de facto de la fracción de regidores del tricolor en el trienio sheffieldista.

Una fracción que comandó el hoy presidente del Consejo Coordinador Empresarial de León, José Arturo Sánchez Castellanos, y que a la mitad del trienio fue fulminante destituido como coordinador de la fracción por los otros cuatro regidores leales a Botello en una acción que se dio probablemente a partir de un pacto entre Sheffield y Botello.

Y es que el relevo se dio justo a partir de una actitud sumamente crítica de Sánchez Castellanos hacia Sheffield y la suavización a partir del arribo de Salvador Ramírez Argote.

En el imaginario inacabado del complot que distingue a nuestra política, luego se tejió la versión dentro del PAN de que parte del triunfo de Botello en la alcaldía se habría dado a partir de un pacto con el propio Sheffield, algo que nunca nadie ha comprobado ni comprobará.

Lo cierto es que Botello se olvidó de cualquier cortesía ya en el poder cuando, a través de la Contraloría, fue en contra de funcionarios sheffieldistas.

Vino luego la parte bonita de la relación política Botello-Eugenio cuando ambos pactaron una alianza que tres años antes habían reventado. Bárbara aceptó las condiciones del Verde para ir juntos y destronar al PAN en León.

Pero el romance duró sólo hasta la toma de posesión. A partir de entonces, la relación Verde-Bárbara y de manera particular Eugenio-Botello se comenzó a deteriorar hasta que se rompió en la siguiente campaña.

En aquel debate, a Sheffield por ejemplo lo cuestionaban porque supuestamente no había nacido en León sino en California. Bárbara cuestionaba al PAN-Gobierno porque en la confección de los consejos ciudadanos sólo integraba a los amigos del alcalde.

Eugenio Martínez lamentó la práctica común en León de la renta de siglas en beneficio de los principales partidos políticos para la organización de bailes y espectáculos públicos.

Juego de bebés, en comparación con lo que vendría después para los tres.

EL VIDEO DE LA DETENCIÓN DE BOTELLO: ¿A QUIÉN LE BENEFICIA ESTA DISRUPCIÓN?

Está de moda la palabra “disrupción” y es lo que hoy parece definir mejor para ubicar la difusión del video de la detención de la exalcaldesa de León Bárbara Botello hace ya más de una semana.

Disrupción porque si parece la interrupción súbita de algo. ¿Qué? El bajo perfil mediático que ha tenido el proceso en contra de la expresidenta municipal de León y que hemos comentado profusamente aquí.

Si algo ha sorprendido e incluso destacado por el propio gobernador Diego Sinhue es el nulo nivel de escarnio y espectacularidad que le dio el PAN-Gobierno a un hecho que para muchos en el partido en el gobierno se había convertido en una obsesión.

Más allá de la fundamentación, la persecución y escrutinio sin precedente a la que fue sometida la administración barbarista dejó siempre claro que la detención de Botello era un fin en sí mismo para el panismo gobernante y que su logro sería ampliamente difundido y celebrado.

No ocurrió así. Ha llamado la atención el despliegue informativo que ha hecho el gobierno de Rodríguez Vallejo cuando tenía las condiciones para “explotar” al máximo el tema. Un flanco que no es desdeñable y hasta que tendría que celebrarse. Lo usual es sacar raja política de los temas de rendición de cuentas y anticorrupción.

Por eso llama la atención la difusión del video, primero y su contenido después.

Antes que nada, ¿quién y por qué lo hace 11 días después de los hechos? El gobierno estatal y la Fiscalía no puede darse un balazo político en el pie de esa manera.

Porque además,  y ahí entramos al contenido, las formas empleadas por la Fiscalía no parecen muy ortodoxas ni sintonizan con las cortesías que se han dado posteriormente.

¿Es un asunto realmente anecdótico para la investigación como dicen algunos?

Por lo pronto, y más allá del reclamo esperado y natural de la dirigencia estatal del PRI por la difusión del video y las formas de la detención, en la opinión en corto, hay abogados que se preguntan por qué así la detención.

Desde el oficialismo le restan importancia a las conjeturas pero hay otros que preguntan que en la grabación que registra el encuentro de los agentes con Botello no se ve el momento en que se identifican los agentes, la muestra de la orden de aprehensión, la lectura de derechos.

Y si bien, hay quienes creen que el video no tiene ningún valor para el proceso en sí, hay otros que creen que la defensa puede usarlo a favor de la exalcaldesa como una prueba de la violación del debido proceso.

O es que se trata de una simple travesura de alguien ajeno a ambas partes que se quiso regodear ante la fortuna (mire que es tremenda la suerte de que haya quedado ni mandado a hacer para la colocación de las cámaras del acceso principal) de registrar semejante momento.

No hubo fotos de Botello en prisión pero sí video de su detención, a jalones y empellones. Vaya, vaya.