Pólvora e infiernitos

PAN LEÓN: LA APLANADORA A SUS CONVENIENCIAS

DE VEZ EN CUANDO. El PAN gobierna con cortesías de por medio cuando le da la gana. Cuando no, simplemente aplica la aplanadora como ocurrió en León.

RECLAMO. Ayer, a sabiendas que legalmente no tenía mucho sustento su petición, la regidora de Morena, Gabriela Echavarría cuestionó que el PAN agandalló las presidencias y secretarías de comisiones del Ayuntamiento. A los cinco miembros de la oposición sólo les tocó participar como integrantes.

SIN PIEDAD. Se entiende que darle una presidencia a quien sólo tiene dos regidores es un exceso pero una secretaría, aun cuando legalmente no les tocaba, hubiese sido un gesto interesante. Pero el PAN es implacable cuando se lo propone.

EJEMPLO. La mejor muestra de que se puede cuando se quiere es el Congreso del Estado. El único diputado de Nueva Alianza, Juan Elías Chávez es presidente de la Comisión de Educación y ni por equivocación le correspondía encabezar una comisión.

CUESTIÓN DE ESTILOS. El Verde preside Medio Ambiente con dos legisladores y Nueva Alianza tiene la de Educación sin ser siquiera fracción. Ser presidente no da voto de calidad ni control de la comisión. Ser secretario de una comisión representaría para el PAN repartir juego y mostrar en los hechos apertura.

NÚMEROS. En comisiones, los regidores de PRI, Morena y Verde no tienen ni presidencia ni secretarías; en 6 de los 11 consejos ciudadanos, la oposición no tiene un sólo representante.

COINCIDENCIAS. Morena, a través de sus regidores, mostró su rechazo al reparto y de ello hizo eco el presidente del Consejo Coordinador Empresarial, José Arturo Sánchez Castellanos, que calificó como una mala señal de arranque este reparto.

UNA MÁS. La oposición, como era de esperarse, votó en bloque contra el nombramiento de Luis Enrique Ramírez Saldaña como secretario de Seguridad. No es nada nuevo bajo el sol. El PAN en bloque aplasta sin pudor. La marca de la casa.

ENRIQUE SOSA: EL MALQUERIDO

UN DATO. Llama la atención que la coordinadora del cabildo azul en León sea Ana María Esquivel Arrona, quien deja en el camino a la exdiputada Leticia Villegas Nava, primer síndico del Ayuntamiento y personaje de peso específico en el panismo leonés.

TRAS BAMBALINAS. La facultad de hacer ese nombramiento es del dirigente del Comité Municipal del PAN, Alfredo Ling Altamirano, quien sin duda tomó parecer del primer edil. Quién sabe si sea mera casualidad pero Villegas Nava fue la única que en su momento manifestó su rechazo a que el alcalde nombrará como tesorero a su viejo colaborador, Enrique Sosa.

DE SU RONCO PECHO. Anteayer, mediante un tuit, el presidente del Consejo Coordinador Empresarial, José Arturo Sánchez Castellanos, también pintó su raya.

OTRO MÁS. “Es una lástima que el CP Gilberto Enríquez no continúe al frente de la Tesorería; es un servidor público de carrera, apartidista y de honestidad probada que hizo un gran papel en el trienio de Héctor López Santillana, generando la confianza que se requiere en esta dependencia”.

EL QUE LLEGA. Que Gilberto Enríquez se iba, era secreto a voces hace mucho tiempo. Lo de Sánchez Castellanos parece más bien, pintar raya frente a un nombramiento que no se va a descalificar de manera directa pero que tampoco resulta grato.

TENACIDAD. López Santillana confía mucho en él. Contra la voluntad de algunos panistas, lo convirtió en su coordinador de campaña y dentro y fuera del PAN, creyeron que el eventual veto del gobernador Diego Sinhue podría evitar el nombramiento que al final se da.

HISTORIA. Lo cierto es que los ojos de críticos dentro y fuera del PAN serán los revisores implacables del desempeño de Sosa que se precia de ser uno de los artífices de la creación de Cereales y Pastas Finas para la adquisición de predios de la fallida refinería.

SON SUYOS. López Santillana ejerció todo el poder que le dio la obtención de más de la mitad de los votos depositados en las urnas el pasado primero de julio. Sus determinaciones no dejaron del todo contentos a los panistas.

INCÓMODA. Leticia Villegas, que siempre ha sido claridosa, no se tentará el corazón para convertirse quizá en la edil incómoda en el cabildo leonés. Ayer ofreció una probadita en la rueda de prensa posterior a la toma de protesta del Ayuntamiento.

LA TALACHA. Mostró sus tablas junto a Ana Esquivel Arrona a quien no se le da la jiribilla frente a los micrófonos. Se acabaron los pretextos y el margen para el alcalde leonés. Tendrá vigías dentro y fuera de su partido. Tan implacables unos como otros.

LA DEL ESTRIBO…

Entre los golpes mediáticos positivos del primer día de los nuevos alcaldes, de destacar el anuncio de Antonio Trejo Valdepeña en Silao, quien dijo que va a ajustar su salario a la recomendación que hizo el Congreso local.

Y no es cualquier cosa. Es el alcalde mejor pagado de Guanajuato. Su salario debe ser de 89 mil pesos mensuales y hasta el trienio que hoy concluye, el edil gana 161 mil pesos.

Lo destacable es que nunca antes en Silao, ni priistas ni panistas se habían comprometido a tal cosa. Ahora falta que se aterrice en cabildo y se apruebe en comisiones. Se trata de que también terminen los sueldazos de regidores y síndicos. Por eso, más vale ser cautelosos y no dar nada por hecho.

Si Trejo lleva la reducción de su salario, insistimos, el más disparatado de todos, a la aprobación del cabildo, sentará un buen precedente. ¿Quién más se anima?

MÁS PAN, MENOS YUNQUE: DE LAS FRASES PARA LA TRIBUNA

Hace exactamente ocho años, Miguel Márquez pronuncia una de esas frases que quedan para la posteridad: “Más PAN y menos Yunque”.

Que quedan para la posteridad pero que son el producto de la emoción del momento, de lo que provoca la coyuntura, no de un sentir permanente o por lo menos, algo que sólo se presume pero no se práctica.

Lo dijo quien entonces era secretario de Desarrollo Social y Humano como una muestra de inconformidad de Márquez en contra de la manga ancha que tenía el entonces secretario de Gobierno, Gerardo Mosqueda Martínez, que hacía y deshacía sin que el entonces gobernador Juan Manuel Oliva le pusiera freno alguno.

Eran los tiempos de los ruidosos escándalos en el sexenio de Juan Manuel Oliva que no podía poner en orden a los de casa, ni en su gabinete ni en ningún otro lado.

Eran los tiempos en los que el gobernador no dejaba ninguna duda de que apoyaba a Márquez como su delfín pero al mismo tiempo, inquietaban a los seguidores panistas del entonces funcionario estatal pues nunca antes había desafiado como Mosqueda ese poder del gobernador.

El pleito, pues, no era de Márquez contra el Yunque sino contra la falta de rienda para Mosqueda y el peligro de desestabilización interna que significaba que alguien se saliera de la disciplina en el partido en el poder.

Fue un exabrupto, valga la expresión, necesario pero no una declaratoria de guerra. Y tan no la fue que, justo tres años después, ya como gobernador, Miguel Márquez daba chamba a quien fuera secretario de Educación del olivismo, Alberto del Socorro Diosdado, como nuevo titular del CECyTEG.

Diosdado, en su momento, estuvo muy cerca de Mosqueda pero en 2015 Márquez podía tranquilamente regresar a la querencia y repartir chambas a los miembros de la cofradía y desde mucho tiempo antes del proceso electoral 2018, pactar con el otrora poderoso Ricardo Anaya, la candidatura al Senado para una yunquista de cepa como Alejandra Reynoso.

Y hoy, el PAN Guanajuato está a punto de ser liderado por Román Cifuentes, otro panista a quien también se señala como parte de la famosa cofradía que sigue teniendo su peso específico dentro del PAN.

TOMAS DE POSESIÓN, ILUSIONES Y LA INSEGURIDAD DE TODOS LOS DÍAS

Mientras todos los alcaldes de los municipios en donde la inseguridad, los homicidios dolosos y la delincuencia común han azotado como nunca en los últimos años, lanzaban sus mejores frases en el arranque de su trienio o en la consumación de su reelección, los delincuentes no daban tregua.

Para los ediles que tomaban posesión era un día especial. Para ellos, uno común, de la violencia en Guanajuato.

La manifestación más inquietante se dio ahí mismo, en Apaseo El Alto, el municipio que también se cimbró en campaña con el homicidio del candidato de Morena a la alcaldía. Santos Cerritos Hernández, quien por la mañana había sido nombrado director de Tránsito y Transporte del municipio, por la tarde fue asesinado.

Un hecho que enlutó el primer día de gobierno de María del Carmen Ortiz, la viuda del candidato asesinado que ahora es la alcaldesa. En León, no se pudo registrar saldo blanco el día que Héctor López tomó posesión como alcalde reelecto.

Y así podemos recorrer otros municipios del estado como para que no olvidemos el panorama gris que domina en la entidad. Los alcaldes y alcaldesas, todos sin excepción con buenas intenciones, muchas ilusiones en el discurso y compromisos también al por mayor.

Una nueva distribución partidista que saluda en Guanajuato en donde el PAN sigue como amo y señor pero con un nuevo perfil en los contrapesos que se llama Morena y que ofrecerá otro tipo de resistencia y distinto tipo de interlocución.

El gobernador Diego Sinhue Rodríguez Vallejo mostró ese mínimo de civilidad que se debe mostrar en el arranque y asistió a la toma de posesión como alcaldesa de su excompañera de partido, ahora de Morena, Beatriz Hernández Cruz que tendrá la nada fácil misión de apaciguar Salamanca, uno de los municipios calientes en Guanajuato.

El mandatario estatal garantizó respeto a la autonomía municipal. Un tema que incluye la inseguridad. Como nunca querrá apostarle a la fortaleza de las policías municipales aunque esto no se dará por simple voluntarismo.

Largo tiempo los gobiernos panistas alentaron o toleraron los mandos únicos que echaron a la hamaca a los alcaldes que no se preocuparon por generar elementos de seguridad propios. Hoy no es demasiado tarde pero la recomposición del tejido y fortaleza de las policías, llevará mucho tiempo.

nd