Fotos: Martín Rodríguez

Luz Zárate

Celaya.- Las obras realizadas en el Polígono las Américas, en las que se aplicaron 30 millones de pesos y que servirían para fomentar las actividades recreativas y disminuir el índice delictivo de la zona, en la actualidad están en desuso, no reciben mantenimiento y las zonas de esparcimiento son usadas por los vecinos como una extensión de su casa.

Los juegos que se colocaron en la Avenida Ferrocarril Central desaparecieron, los aparatos de gimnasio que se instalaron en la calle Américas son usados de vez en cuando por los niños, sin embargo es complicado usarlos para realizar ejercicio debido a que están en malas condiciones y se sufre el riesgo de sufrir una lesión.

En la plaza pública que se adecuó detrás del Parque Xochipilli segunda sección, en la calle Américas, y que se usarían como área de esparcimiento, actualmente son usadas para colgar la ropa, los vecinos colocaros al menos unas 15 macetas con plantas, hay muebles arrumbados y hasta la casa de un perro.

Y esas zonas que se pensaron –en su momento- que serían zonas recreativas son usadas por las tardes por jóvenes que toman o se drogan, según platicaron los vecinos.

Fue en el 2014 que el Gobernador Miguel Márquez y quien era subsecretario de Prevención y Participación Ciudadana de la Secretaría de Gobernación, Roberto Rafael Campa Cifrian, inauguraron las obras del polígono de Las Américas, una de las zonas más inseguras del municipio y en las cuales se aplicaron 30 millones de pesos.

La inversión en ese entonces fue de 30 millones de pesos y se usaron para las obras de infraestructura, que se complementarían con talleres, terapias, asesorías jurídicas y eventos culturales y deportivos.

La intención de la colocación de juegos al aire libre e incluso equipo de gimnasio era trabajar en la seguridad ciudadana mediante la prevención social de la delincuencia y la violencia, sin embargo éstos no son usados con la finalidad que fueron creados.

Por el contrario, algunos vecinos de esa calle usan el frente de su casa para lo que mejor les conviene, por ejemplo como bodegas para guardar lo que ya no usan; como jardín personal, en el lugar hay varios tendederos, pero los juegos, bancas y aparatos de gimnasio dicen los vecinos que “a veces sí se usan”.