Redacción

Celaya.- Juan Carlos Padilla de 54 años de edad, murió momentos después que Agentes de Investigación Criminal (AIC) pretendían cumplimentar una orden de aprehensión en su contra y al resistirse fue severamente golpeado, minutos más tarde falleció en el Hospital General de Celaya.

Carlos vendía tamales desde hace 30 años en varios puntos de la ciudad, entre ellos afuera de Plaza Veleros y en Galerías Tecnológico y esta tarde se disponía a ir al tianguis de los lunes a comprar unos lentes, cuando de pronto lo abordaron Agentes de Investigación Criminal (AIC) quienes le dijeron que tenían una orden de aprehensión en su contra, pero no se la enseñaron, fue entonces que Juan Carlos se negó a subirse a la patrulla de la policía ministerial y forcejeó con los ministeriales -dos hombres y una mujer-, incluso se tiró al piso para evitar que se lo llevaran. En ese momento los agentes ministeriales intentaron someterlo  propinándole diversos golpes, según la versión de sus familiares y un video que circula en redes sociales.

Los hechos sucedieron alrededor de las 16:00 horas en la calle Jaime Nunó y Felipe Ángeles, muy cerca del tianguis de los lunes, sitio al que llegaron los AIC y pretendían detenerlo sin explicarle el motivo, aseguraron sus familiares.

El hombre finalmente fue arrestado por los Agentes Ministeriales, quienes a bordo de una camioneta de la Fiscalía General de Justicia lo llevaron al Hospital General de Celaya para ser atendido, sin embargo Juan Carlos estaba muy malherido y al llegar ya no contaba con signos vitales, por lo que en el nosocomio ya no lo quisieron recibir en un primer momento, pues estuvo alrededor de 10 minutos en el interior del vehículo y finalmente sí lo ingresaron a las instalaciones del nosocomio.

Los familiares de Juan Carlos platicaron que no supieron a dónde se lo llevaron, lo buscaron en las oficinas de la Fiscalía General de Justicia, en la comandancia norte, en los separos de barandilla de la calle Pípila y lo encontraron en el Hospital General a donde lo llevaron los ministeriales, pero llegó muerto.

Los familiares de Juan Carlos exigen justicia pues “era un hombre de bien que desde hace 30 años vendía tamales y no se metía con nadie”, además que desconocían las razones para detenerlo; al tiempo que aseguran que murió a consecuencia de las lesiones que le propinaron al momento de ser detenido por los AIC.

“Mi esposo no es una persona mala, vendía tamales en Soriana y Galerías , sólo iba de su trabajo a su casa y no tenía problemas con nadie, y de la nada llegan estas personas y lo matan”, decía su esposa en medio de lágrimas.

Al interior del Hospital General de Celaya arribaron los Agentes de Investigación Criminal y Servicios Periciales para realizar las diligencias correspondientes, pero hasta este momento no hay una versión oficial de la Fiscalía General del Estado.

EZM

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