María Espino

Guanajuato.- A diferencia de años anteriores, cuando los campos de flores que se siembran para el ‘Viernes de Dolores’ y ‘Día de las Flores’ han lucido una hermosa sabana de distintos colores que alegra y da una espectacular vista a los sembradíos en Cuevas, Cajones, sitios que este año lucen tristes ante la falta de las tradicionales flores de Alelíes.

Y es que para desconsuelo de muchos capitalinos y turistas que anhelan la llegada de ‘El Día de las Flores’, todo indica que este año no habrá grandes cantidades de flores debido a que los floricultores locales, ante el panorama ocasionado por el Covid-19, decidieron no invertir mucho, e incluso varios no cultivaron nada este año, pues no tenían certeza de que los fueran a dejar instalar puestos.

Los pocos ejemplares que sí fueron sembrados y que comenzaron a florecer fueron dañadas por las heladas que se registraron durante febrero, lo que ocasionó que la mayoría de las plantas no vayan a echar flor.

Incluso temen que los botones de flor que ya están casi listos para florear se pierdan, pues el frio causado por las heladas penetró las plantas, afectándolas por lo que existe un alto riesgo de que no afloren en los días que restan antes de la festividad, supuesta a realizarse el 25 y 26 de marzo.

Tomas Tovar, floricultor de 58 años y oriundo de la comunidad Cajones, explicó lo anterior y resignado aseveró que en toda su vida no recuerda haber vivido una pérdida similar en su producción, la cual precisó que para él las perdidas han sido de aproximadamente 40 mil pesos, además dijo que hay quienes sembraron hasta una hectárea y so les significó una perdida cercana a los 100 mil pesos.

Don Tomas considera que fueron varios factores los que sumaron para generar esta situación de perdida que afecta a los floricultores locales, entre las que señaló las heladas, la escasez de agua que hay en el estado y desde luego la pandemia, pues recordó que hace un año no los dejaron vender su producto y al ver que la contingencia seguía, pensaron que este año sería lo mismo, por ello unos sembraron poco y muchos nada.

Y a pesar de todo, don Tomas alberga la esperanza de que en los días que restan antes del Viernes de Dolores las flores que sembró con tanta ilusión si floreen para poder recuperar algo de lo invertido.

LC