Agencias

Los Ángeles.- La actriz y ex novia de Marilyn Manson, Evan Rachel Wood, reveló ayer que la senadora estatal de California, Susan Rubio, solicitó una investigación del FBI sobre las acusaciones contra el cantante. La actriz publicó una carta que Rubio envió al fiscal general Interino de Estados Unidos y al director del FBI.

“Las presuntas víctimas han nombrado a Marilyn Manson, también conocido como Brian Hugh Warner, como perpetrador. Solicito que el Departamento de Justicia de Estados Unidos se reúna de inmediato con las presuntas víctimas e investigue estas acusaciones “, dijo Rubio.

“Como sobreviviente de violencia doméstica que ahora aboga por las víctimas en mi papel de legislador del estado de California, comparto un trauma común de control emocional, psicológico y físico a manos de un abusador”, continuó la legisladora, que manifestó que está “especialmente alarmada” porque algunos de los supuestos casos fueron en California.

Rose McGowan, que estuvo comprometida con Manson durante dos años antes de que su relación terminara en 2001, también mostró su apoyo tanto a Wood como a las otras denunciantes.

“Se necesitan años para recuperarse del abuso y les envío fuerzas en su viaje hacia la recuperación”, escribió en Twitter. “Que se revele la verdad. Que comience la curación”.

Manson refutó las múltiples acusaciones de abuso sexual, físico y emocional impuestas contra él por la actriz y otras mujeres. Horas antes, su sello discográfico anunció que no trabajará más con el músico por las denuncias en su contra.

La actriz de 33 años sostuvo una relación con el músico cuando ella tenía 19 y él 38, en 2010.

Casi al mismo tiempo, otras cuatro mujeres se presentaron con historias similares contra el cantante: “Me ataba y me violaba”, alegó una mujer llamada Gabriella. “Lloré en el piso de la habitación del hotel y cuando lo miré, estaba sonriendo”.

“Hubo abuso, violencia sexual, violencia física y coacción. Todavía siento los efectos todos los días. Tengo terrores nocturnos, trastorno de estrés postraumático, ansiedad y sobre todo un TOC paralizante “, escribió Ashley Morgan para la revista ‘Vanity Fair’. “Me hizo sentir como si me cortara, me quemara, era ‘lo nuestro’”.

El cantante, de 52 años, abordó las acusaciones tanto de su expareja como de las otras mujeres: “Obviamente, mi arte y mi vida han sido durante mucho tiempo imanes de controversia, pero estas afirmaciones recientes sobre mí son horribles distorsiones de la realidad”, se defendió en Instagram. “Mis relaciones íntimas siempre han sido totalmente consensuadas con parejas de ideas afines. Independientemente de cómo, y por qué, otros ahora eligen tergiversar el pasado, esa es la verdad”.