Jessica de la Cruz 

León.- Cada giro comercial tiene una perspectiva distinta respecto al cambio en el semáforo de reactivación económica. Desde cafeterías, venta de alimentos, e incluso renta de trajes, los empleados dieron su punto de vista respecto a la reactivación económica. Algunos no ven una mejoría en el número de clientes y ventas, otros comienzan a tener ganancias con el color de semáforo en amarillo.

Los comercios de las calles aledañas a la Plaza Principal en Centro Histórico tuvieron que cerrar durante algunas semanas, e incluso meses, porque había poca gente en la vía pública y sus ventas eran mínimas. Con el paso del tiempo reabrieron sus locales, pero notaron que el color vigente en el semáforo para reactivar la economía tenía poco peso en sus ventas.

Cuatro meses atrás, Fabiola inició un negocio de tortas por la calle Pino Suárez, el local es amplio, tiene espacio para al menos 20 mesas, requiere de dos trabajadores, el cocinero y ella, quien atiende el negocio. La comerciante señaló que ella no ha sentido el cambio del color del semáforo, las medidas sanitarias son las mismas, y las ventas no han mejorado, pues la gente sigue sin consumir en la calle.

Uno de los pocos giros que sí han notado mejora con el cambio de semáforo fue a la renta de trajes y vestidos, así lo comentó una de las encargadas del local Gina, durante cuatro meses sobrevivieron de la venta de pantalones formales y de vestidos, con prendas rematadas en 50 pesos. Cuando el semáforo cambio de color a naranja, fiestas como bodas y XV Años se reanudaron, y también la renta de trajes.