Staff Correo

Estado.- El Parque Guanajuato Bicentenario (PGB), obra gestada en el sexenio de Juan Manuel Oliva e inaugurada hace once años, es una carga que sólo genera pérdidas en las finanzas estatales: más de 193 millones de pesos es el tamaño del quebranto en el último lustro.

Los registros contables son contrastantes: de los 218 millones de pesos que se destinaron para su operación entre 2017 y el primer semestre de 2021, el PGB sólo logró recuperar 24 millones, apenas el 11% de lo que costó mantenerlo en funcionamiento, revela un informe elaborado por el Ejecutivo del estado  obtenido a través de la Unidad de Transparencia.

Esto significa que por cada nueve pesos invertidos para cubrir la nómina, administración, mantenimiento del PGB, así como el pago de agua, gas y electricidad, sólo se recauda un peso.

Si el PGB fuera un negocio o empresa del sector productivo o comercial, desde hace varios años habría desaparecido al declararse en la bancarrota.

Ese déficit de 193 millones de pesos en cinco años es superior al monto destinado este año para la operación de seis instituciones educativas: la Universidad Politécnica del Bicentenario, las Tecnológicas de San Miguel de Allende y Salamanca; así como los Institutos Tecnológicos Superior de Abasolo, de Purísima del Rincón y el Instituto Tecnológico Laja Bajío (entre las seis se ejercerán 192 millones 878 mil pesos en todo 2021).

En los últimos cinco años, el recinto albergó 437 foros, conciertos y exposiciones.

El 28 de septiembre de 2009, el presidente Felipe Calderón y el gobernador Juan Manuel Oliva colocaron la primera piedra de lo que entonces se llamó ‘Expo Guanajuato Bicentenario’. Fotos: Correo

El sueño de la ‘Tecnópolis’…

El PGB se diseñó y gestó hace más de 15 años, para conmemorar el 200 aniversario de la Independencia y el centenario de la Revolución Mexicana. Su misión, se dijo, sería la de contribuir al fomento de la cultura, educación y desarrollo tecnológico en el estado.

Para edificarlo, el gobierno de Juan Manuel Oliva adquirió 80 hectáreas en las faldas del Cerro del Cubilete, a un costado de la planta de General Motors, en Silao, ubicación que se pensó resultaría estratégica por hallarse en el centro del país, entre la capital del estado y León, a unos minutos del Aeropuerto Internacional del Bajío.

Se invirtieron mil 700 millones de pesos para la compra de las tierras y su edificación: el gobierno estatal habría aportado 740 millones y lo demás el federal, transfiriendo recursos a través del Fideicomiso Bicentenario y del Presupuesto de Egresos de la Federación, según reveló el diario Reforma el 15 de agosto de 2010.

El PGB ocupa una fracción de 14.5 hectáreas en las que se construyeron una macroplaza y siete recintos acondicionados para albergar exposiciones, foros y conciertos.

El proyecto, sin embargo, llegó a ser incluso más ambicioso.

“Los pabellones serán adaptados para albergar empresas de vanguardia dedicadas a la innovación, la competitividad, el desarrollo sustentable, la formación de recursos humanos y el diseño contemporáneo. De esta forma, el recinto expositivo dará paso a un conglomerado industrial y de servicios conformado bajo el concepto de parque científico: ‘Guanajuato Tecnópolis’”, alardeó el 13 de agosto de 2008 el entonces secretario de Gobierno, Gerardo Mosqueda Martínez, en una reunión de trabajo en el Congreso del Estado.

Nada de eso sucedió.

El recito fue inaugurado el 30 de enero de 2010. El primer presidente del Fideicomiso del PGB fue el empresario panista Juan Carlos Muñoz Márquez –mismo que hoy preside el Patronato de la Feria Estatal de León—.

…a la gran desilusión

El 13 de julio de 2014, el gobernador Miguel Márquez inauguró la exposición de la Sábana Santa, con una réplica de la que se encuentra en Turín, Italia.

Todo lo que se prometió al arrancar el proyecto, comenzó a desvanecerse desde sus primeros años, y poco a poco se convirtió en un lastre para el presupuesto estatal.

El problema principal es que nunca despertó el interés de la gente por desplazarse hasta ese lugar, para observar las exposiciones o asistir a los conciertos.

“Las cifras de visitantes no salen. Originalmente proyectaba recibir al menos 30 mil visitantes al día; cuando se inauguró, las autoridades establecieron una nueva expectativa de tres mil; al final, las visitas reales con boleto pagado entre julio y noviembre de 2010 fueron en promedio cien personas”, consignó el diario El Financiero el 11 de marzo de 2013.

Esa misma semana, el gobernador Miguel Márquez reconoció que resultaba incosteable mantener el inmueble.

“Si hubiera quien me lo comprara y a buen precio, se lo vendo”, lanzó el mandatario, antes de aclarar que el comprador tendría que pagar como mínimo los mil 700 millones que el gobierno había invertido.

El entonces jefe del Ejecutivo planteó dos posibles opciones: vender totalmente el PGB o crear una sociedad público-privada que se encargara de administrarlo. Afirmó que para el gobierno estatal sería más práctico vender a un particular este recinto que mantenerlo, aunque la venta tendría que ser autorizada antes por el Congreso del Estado.

“Si obedece a una vocación cultural, una vocación de mayor ingreso, recreativa, que le permita mayor vida y que genere empleos, claro. Y si algún particular, alguna empresa quiere detonar y desarrollarla, sería para bien del estado.”

Ocho años después, el PGB sólo ha hecho mayor la pérdida de recursos y cada vez luce más lejana la posibilidad de que sea autosustentable.

  • 1,700 MDP costó edificarlo
  • 108 colaboradores tiene el GPB, que están contratados bajo el régimen de honorarios asimilados a salarios.
  • 161 mdp es el valor de sus bienes muebles  reportados al cierre de 2020.
  • 20 mdp se destinarán este año para su posicionamiento como atractivo turístico, de esparcimiento, cultura y educación, dentro del Presupuesto Basado en Resultados
  • 18 millones 065 mil 691 pesos había en la cuenta de Banorte a nombre del Fideicomiso de Inversión y Administración del PGB al cierre de 2020.
  • 3 millones 963 mil pesos  serán los  ingresos estimados por el PGB en el ejercicio fiscal 2021, según la Ley de Ingresos del Estado de Guanajuato.